miércoles, 30 de marzo de 2016

Intérpretes con piernas

Esta entrada tenía que llegar. Siempre estoy hablando de la calidad en la interpretación, de la formación para mejorar la vocalización, la pronunciación, el dominio del idioma y la curiosidad necesaria para conocer de todo un poco pero nunca me había parado a pensar que quizás debería invertir en tonificar las piernas, que tengo los tobillos como una matrona de las novelas de Jane Austen.
Todo esto viene por un anuncio que ha quemado las redes sociales esta mañana y no es para menos:
piernas (2)
En plena guerra de tarifas, en la que tienes que decidir si vas a batallar con la calidad de tu trabajo o lo bajo de tus tarifas en el campo de los presupuestos, nos encontramos con esto. De los productores de "si es un tema general muy sencillo", los guionistas de "tengo un amigo que pasó un verano en Dublín y me lo hace gratis" y los actores de "interpreta como puedas" llega la última tendencia que nunca quisimos ver en nuestras pantallas de ordenador: el intérprete con piernas.
Corremos el riesgo de ser llamados intrusos por los acompañantes profesionales con años de experiencia en el sector y buen dominio de los idiomas. (Pun totally intended!). Sin embargo, esto no es nada nuevo en el mundo del marketing de servicios. Ya en Chile nos encontramos con los famosos cafés con piernas. Locales que a simple vista pueden parecer una cafetería normal y corriente, en los que te puedes tomar una Coca-Cola, un cortado o pedir unos servicios sexuales (no obligatorio).
piernascafe (2)
La clave está en las piernas

Si es que hasta en Brighton, que son unos adelantados, se han dado cuenta de que todo con piernas es mejor, incluso el cine.


No penséis cosas raras, estas piernas son publicidad engañosa, solo ponen películas y venden palomitas.
Para el que a estas alturas no lo haya pillado, esta nueva obsesión con las piernas que he desarrollado hoy es puro y duro:
Sarcasmo: empleo de la ironía con fines expresivos.


Siempre me pregunto si hemos sido buenos a la hora de explicar lo que sí hacemos y para qué servimos (si hacemos nuestro trabajo bien). Una conversación que he mantenido más de una vez me plantea esta duda con frecuencia:
Final de una consecutiva, una persona se acerca con la mejor de las intenciones:
- Hola, me ha encantado lo que has hecho, qué difícil. 
- Gracias, he preparado bien el tema y ha sido muy interesante.
- Se nota, ya te digo, felicidades.
- Gracias. 
- ¿A qué te dedicas? 
- A esto (ojos como platos).
- ¿En serio? ¿Todo el tiempo ¿Te pagan por esto? ¿Da para comer?

Por suerte por ahora nadie ha terminado esa conversación mirando furtivamente mis tobillos, pero ese es otro cantar...



2 comentarios:

Sofia Castro C. dijo...

yo siempre he creído que en España la realidad de los intérpretes es distinta, es decir que son muy valorados y reconocidos, soy de Perú y la carrera aún no es muy popular como profesión...leer tu post me da la sensación de que de alguna manera viviré eso :O

Aida dijo...

Sí que hay muchos clientes que valoran a los intérpretes, hay clientes fantásticos. En general, nuestra profesión es respetada y cada vez se sabe más sobre la misma pero ocasionalmente se publican ofertas con malas condiciones y nos quejamos para que no se repitan. Esta entrada está escrita en un tono humorístico dado que se publicó esta oferta tan poco "convencional". Pero esto no es lo habitual en absoluto. Lo cierto es que generó cierto ruido en Twitter precisamente por lo atrevido, negativo de la petición y lo poco frecuente.