miércoles, 5 de agosto de 2015

Otro punto de vista

Muchas veces las entradas de los blogs tratan sobre las cosas que queremos mejorar de nuestro trabajo o del sector, hablamos de los fallos, los problemas, las posibles mejoras y las pequeñas victorias ganadas. Sin embargo, rara vez mentamos a las agencias o a los clientes directos para plantear qué es lo que ellos opinan sobre este negocio y quizás deberíamos hacerlo y ampliar un poco nuestra perspectiva.

Recientemente una agencia de traducción, Okodia, me ha ofrecido la posibilidad de enviarles algunas preguntas que pueden ser de interés y esta entrada se divide en dos partes: la primera se centra en las cualidades que una agencia valora especialmente en un traductor o intérprete (escrita por la agencia y, por tanto, desde su punto de vista) y en la segunda nos metemos en materia con una serie de preguntas y sus respuestas.

Primera parte

4 cualidades de un gran traductor o intérprete.



Puede parecer mentira, pero uno de los principales problemas de un servicio de traducción recién formado no es conseguir financiación para abrir una oficina o encontrar clientes y proyectos interesantes; lo más complicado es rodearse de un buen equipo de traductores e intérpretes profesionales.  No nos estamos refiriendo a personas con excelentes conocimientos idiomáticos, de esos, afortunadamente, hay muchísimos; estamos hablando de reunir un pequeño equipo de profesionales que tengan una serie de características personales peculiares que les permita trabajar bajo presión, en condiciones muchas veces complicadas y con unos niveles de exigencia altísimos.
Afortunadamente, llevamos muchos años trabajando con grandes traductores e intérpretes, profesionales como la copa de un pino que no solo dominan excelentemente sus diferentes especialidades sino que cumplen una serie de requisitos básicos que hacen de ellos los compañeros de trabajo perfectos.  ¿Quieres saber cuatro de las muchas cualidades que reúnen estos grandes hombres y mujeres de nuestro equipo? Sigue leyendo…


1. Actitud positiva. 
Generalmente, el día a día de un servicio de traducción profesional es de todo menos tranquilo. Los clientes suelen tener una urgencia terrible por recibir sus traducciones, Internet se cuelga justo en el momento en el que tienes que enviar tus textos traducidos o, por alguna oscura razón, esa excelente TAO que siempre va como la seda, solo muestra el cartelito de “Avise a su webmaster”. Es vital que un gran traductor o intérprete muestre una actitud positiva ante estas dificultades cotidianas. Ese dicho popular de “a mal tiempo, buena cara” es, quizá, la primera cualidad que buscamos en un gran traductor o en un excelente intérprete.


2. Empatía.
¿Conoces el término griego empátheia? La empatía es un término tan antiguo, como moderno y parte fundamental de esa inteligencia emocional que buscamos en los traductores e intérpretes profesionales que desean unirse al equipo. Para un servicio de traducción es fundamental que cada miembro de su equipo comprenda el punto de vista, las necesidades y las motivaciones de:
A. El propio servicio de traducción.
B. El cliente final que encarga la traducción.
C. El resto de traductores implicados en el proyecto.

3. Imparcialidad.   
A veces un servicio de traducción profesional tiene que hacerse cargo de proyectos de traducción de contenidos políticos, religiosos o ideológicos de cualquier tipo. Lo mismo ocurre con un servicio de interpretación, es completamente normal que un intérprete deba trabajar trasladando conversaciones gubernamentales o empresariales en las que se intercambien ideas delicadas de índole político o religioso. Cada traductor, cada intérprete tiene sus propias ideas y opiniones personales sobre multitud de temas, pero es vital que en el trabajo diario la ideología se quede en casa y sea el profesional el que se ocupe de hacer un trabajo absolutamente imparcial, guste más o guste menos.


4. Capacidad de comunicación.  
Según nuestro punto de vista, uno de los principales problemas de los traductores es que necesitan aislarse para hacer el grueso de su trabajo. Eso es completamente normal, pero este aislamiento puede minar, poco a poco, su capacidad de trabajar en equipo o de comunicarse fluidamente tanto con el servicio de traducción como con el supervisor o gestor de su proyecto. No decimos que un traductor o un intérprete tenga que tener un perfil comunicativo como el de, por ejemplo, un vendedor de coches, pero sí que tiene que hacer un esfuerzo por no perder esas ganas de hablar que seguro que tenía antes de empezar a trabajar en su burbuja personal.

¿Qué te parecen estas cualidades? ¿Las buscarías para formar el equipo humano perfecto para tu servicio de traduccion

Segunda Parte: 
La entrevista

- Es lógico que tener un buen equipo de profesionales sea la clave del éxito en este sector, pero, si tuvieras que seleccionar una sola cualidad a la hora de elegir a un traductor/intérpretes antes que a otro, ¿cuál sería? ¿Depende del proyecto?

Depende del proyecto y del cliente. Hay tantos tipos de clientes como de proyectos, por ejemplo hay clientes que priman la calidad sobre cualquier cosa y hay clientes que priman el coste sobre cualquier otra, hay otros para quienes lo más importante es la completa disponibilidad, y en base a eso, por ejemplo, es importante seleccionar también al traductor: desde el que sabes que nunca te va a fallar porque es más sabio que las enciclopedias, al que sabes que siempre está disponible y te devuelve un trabajo aceptable, al que necesitas por tener un coste que te permite que tus números salgan, etc. De todas formas, si hay algo que debe tener sí o sí es seriedad y compromiso, y que cumplan con los plazos de entrega.

- ¿Se sigue el mismo proceso con traductores que con intérpretes?

No en cuanto a coste, porque generalmente las tarifas entre unos y otros son muy similares. Sí en cuanto a especialización y, sobre todo, en cuanto a seriedad o feeling.

- ¿Muchos idiomas o menos y profesionales más especializados? ¿Qué es lo que al final da mejores resultados para las agencias?

Nuevamente, depende. Muchos idiomas implica tener una base de datos de traductores muy grande, validados y de confianza, lo que implica muchas horas de dedicación (no remuneradas). Lógicamente la falta de oferta de traductores de "bosnio>swahili" hace que si hay que traducir en este par de idiomas y ya tenemos a un traductor de estos idiomas el coste sea más alto, para compensar también el tiempo empleado en buscarlo y seleccionarlo. En cambio, muchas traducciones de inglés > español implica que tenemos muchos más recursos con los que poder trabajar, y también muchas más posibilidades de trabajar, ya que es más probable que alguien necesite una traducción inglés > español que bosnio > swahili.

- Es normal que la experiencia sea un punto a favor de una persona que busca trabajo en agencias, pero, ¿qué podéis recomendar a alguien que acaba de terminar y quiere arrancar en el mercado con buen pie? Imagino que en septiembre os llegarán muchos correos de gente que ha finalizado sus estudios. ¿Qué es lo que deberían destacar?

Lo más importante es estar atento a posibles ofertas, ya que no sirve de mucho enviar un CV si no se necesita. Aunque se intente llevar al día los CV que se reciben, es más normal que un CV de alguien que no necesitas pase más desapercibido que el CV de alguien que sí necesitas. Si no lo necesitas en ese momento, el CV tiene que ser muy llamativo para que te llame la atención, y siendo recién licenciado y sin experiencia es complicado. Sobre todo que demuestre seriedad, muy buena imagen (web, linkedin, etc.) y que transmita un buen feeling y ganas de aprender y trabajar. Actitud.

- Siempre que uno lee un blog de traductores o intérpretes da la impresión de que jamás nos equivocamos, lo que es falso. Podemos ser buenos profesionales y tener un mal día. Ante un error, ¿qué tipo de actitud crees que es la que debe adoptar un verdadero profesional? 

Lo más importante es aceptar el error y ayudar a solucionarlo, si todavía se está a tiempo, o compensarlo de alguna forma (no tiene por qué ser no cobrando, puede ser colaborando en algún otro sentido, proponiendo mejoras, etc.). Sobre todo lo peor es ponerse a la defensiva haciendo ver que se ha hecho un trabajo perfecto. Si el cliente quiere una puerta blanca y le ofrecemos una puerta "blanco roto" seguirá siendo blanca, sí, pero no es el blanco que quería el cliente. Muchas veces los errores son cuestión de matices, pero deben asumirse con naturalidad, aceptarse y corregirse. Errare humanum est.

- Comentaban en una red social que el factor humano y la creatividad son lo que va a acabar por diferenciar a los mejores profesionales de este sector. La idea no está mal pero, ¿el carácter del traductor influye mucho en el trabajo que realiza?

No creo que influya en el trabajo que realiza (a menos que sea una traducción creativa), pero sí influye en la relación con el gestor de proyectos o con el cliente, con quien al cabo del tiempo se llega a empatizar. Es mucho más cómodo enviarle un trabajo a alguien con quien sabes que siempre te sonreirá que a alguien que no sabes si ese día se ha levantado con el pie izquierdo y con quien tienes que cruzar los dedos.

- ¿Hay actitudes que pueden perjudicarnos y de las que quizás no seamos del todo conscientes?

Más que actitudes quizás existe falta de comunicación. Los gestores de proyectos se comunican por e-mail con los traductores y en una lengua, muchas veces, franca entre dos culturas. Es muy sencillo malinterpretar un mensaje o una actitud solamente por e-mail y por eso se debe ser lo más claro posible en cualquier explicación o actitud, sobre todo en idiomas que no nos son maternos.


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