miércoles, 4 de junio de 2014

Silencio, se interpreta

Originalmente iba a titular esta entrada algo así como: desayunado en Loewe pero ya tengo una entrada llamada así de junio de 2011. Está claro que todo vuelve, solo que esta vez empezamos la jornada en la tienda que tiene la marca en la calle Serrano y fui preparada con mis mejores galas al estilo Hepburn cuando hizo de intérprete en Charada.

En la bolsa está el croissant obligatorio
La exposición que podemos visitar en Loewe nos permite ver el mundo de la fotografía de moda, la figura de la mujer desde otra perspectiva, cosa que no viene mal este año en el que hay mucha más presencia masculina en las exposiciones. Si queréis ver de cerca el trabajo de una mujer que vivió un mundo que nos recuerda a películas como El diablo viste de Prada y a épocas como las de la película Una cara con ángel, por mantener en el recuerdo a Audrey, esta es vuestra exposición.


La artista combina las distintas influencias artísticas de la fotografía, pintura y danza en imágenes en blanco y negro sofisticadas y creativas.

Estas son mis favoritas

La esquina de la lencería 
Después de una sala tan bonita y del maravilloso desayuno a base de mini croissants y zumos de mora y de fresa con plátano, visitamos algo totalmente diferente, la exposición de grupo P2P. Prácticas contemporáneas de la fotografía española en el centro cultural de la villa o sala Fernán Gómez. Puede recordar un poco al planteamiento de la exposición de Fotografía 2.0 pero aquí el objetivo está mucho más centrado en experimentar con el formato, la forma, la composición y básicamente con todo.

Todo listo para la rueda de prensa, pero solo hay un micro

A veces es complicado recordar a la gente que tiene que esperar y hacer pausas para la interpretación consecutiva. Siempre intento llegar pronto y saludar a las personas que van a hablar para que sepan que estoy ahí, que voy a ser la intérprete y que va a ser todo en consecutiva, para que así, si hay dudas sobre la dinámica, tengamos tiempo de verlas antes. Normalmente todo queda claro y luego cuando se encienden las luces y se enfrentan al micrófono la cosa cambia. En las dos salas me pasó más o menos lo mismo, solo había un micrófono. Eso no suele ser problema si solo habla una persona, porque nos turnamos para hablar y listo. De hecho, a veces hasta ayuda, porque al tener turnos en los que físicamente te mueves es imposible olvidar que hay un intérprete en sala pero en una presentación de grupo es mucho más complicado.

Pero cuando se trata de un grupo, te quedas en un extremo y jamás vuelves a ver el micrófono cerca. Ahí es cuando resulta fácil caer en el olvido, porque lógicamente se centran en pasarse la palabra unos a otros y tú simplemente tomas nota de todo y de quién ha dicho cada cosa. Pero hay un elemento más a tener en cuenta en estos casos, porque más allá de la capacidad de retención que tenga el intérprete, hay que recordar que si se ha contratado interpretación es porque parte del público la va a necesitar para enterarse y tener a esas personas esperando mucho rato no suele ayudar.

Lo bueno de trabajar con Photoespaña desde hace años es que ellos saben muy bien ya lo que es la consecutiva y son los primeros en echar un cable cuando ven que se dejan pausas. La pena es la del micrófono, porque al estar tan lejos no te queda otra que hablar más alto, mientras la gente del fondo que ya ha escuchado todo en español se pone a comentar, lo que genera ruido que debes superar y eso al final del día pasa factura. El silencio de la sala es ya casi un animal mitológico, entre móviles, gente que habla, puertas que se abren, etc.

Por eso durante la visita guiada al tratarse de tantos artistas opté por la susurrada como opción más rápida y al hacerlo me gané el primer comentario de este festival sobre "esta gente que habla durante las visitas". Todos los años alguien me manda callar mientras interpreto y hasta ahora no había pasado, así que digamos que después de eso ya había cumplido la tradición.

En la sala hay muchas áreas muy diferentes que juegan con los formatos. Por ejemplo esta obra la ha creado un artista que normalmente publica en un blog y ha querido reproducir ese formato blog en la sala.



Cristina de Middel nos traslada a Nueva Zelanda con una serie cuando menos curiosa, hecha con espejos y cuyas imágenes solo pueden vislumbrarse si el espectador a su vez hace una foto con flash de las mismas.

Se ve de aquella manera pero
tenéis que probarlo 
Si las imágenes ocultas no han llamado la atención, en la pared de enfrente tenemos un viaje a Islandia y una oportunidad de interactuar con la pieza a través de Twitter. La artista te plantea la opción de hacerte una foto con un duende invisible, subir la imagen a la red social y usar el hashtag #duggyp2p

Al lado vemos fotos de gente con el "duende"

Hay más exposiciones pero creo que después del duende lo ideal es parar y dejaros con ganas de más.

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