lunes, 9 de junio de 2014

El naranja es el nuevo naranja

¿Cómo superar la inauguración de un festival de fotografía? Con dos exposiciones diferentes pero igualmente interesantes. Dos que me han gustado mucho pero que me han hecho trabajar a fondo.

Para arrancar la tarde con elegancia nos dirigimos a la sala Alcala 31, en la que nos esperaba una exposición llena de rostros conocidos. Siempre hay una sala que muestra imágenes más de moda o de revistas, en este caso, esta es la exposición Retratos de papel de Chema Conesa. Los entendidos me diréis aquí que la sala abrió sus puertas al público a finales de abril y es cierto pero el festival nos da la excusa perfecta para perdernos por las paredes blancas llenas de caras que nos suenan a todos.

El artista con una de las secciones que más me gustó
Nosotros tuvimos la enorme suerte de poder ver la exposición guiados por el artista y los dos comisarios. Me encantaron los retratos en los que se ve a la persona realmente de cerca. Recuerdo que en la edición del festival que se centró en retratos, se comentó muchas veces lo complicado que es ser retratado por una cámara. El fotógrafo quiere sacar algo y el fotografiado quiere controlar lo que se ve y mantener un cierto nivel de privacidad. Hay una imagen de Sara Montiel sin filtros, retoques, ni edulcorantes que impacta, pero no es una imagen fea o cruel. No tiene nada de malo mostrar la historia de una vida en las arrugas de la cara.

Yo he venido a hablar de mi libro y de mis gafas
La sala nos obsequia retazos del mundo de la cultura y la política de este país: presidentes, cantantes, directores de cine y hasta modelos nos recuerdan lo que ha pasado en las últimas décadas. Las fotografías se hicieron todas para ser publicadas en prensa y muchas tienen muchos niveles de lectura, algunas de hecho, tras estudiarlas de cerca, me parecen bastante valientes.

No hay nada mejor que tener que explicar a un periodista británico y a dos estadounidenses quién es Alaska y el motivo por el que sale en la imagen en una casa llena de elementos que superan la definición de kitsch. Ese momento en el que el intérprete no se puede limitar solo al mensaje puro y duro, porque la situación, el público y el propio orador le pide que eche una cable y haga las veces de puente entre culturas. Cuando estudiaba los discursos de las Naciones Unidas nunca imaginé que tendría que explicar la movida madrileña.

Después de esta sala nos tocaba ir al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, donde se puede visitar una exposición sobre libros de fotografía, los Photobooks. El comisario nos mostró en un recorrido detallado la historia de España del último siglo a través de las publicaciones y del uso que se hacía de las fotografías. Desde libros que se pueden considerar como panfletos políticos, libros sobre los usos y costumbres, el uso del fotomontaje para crear un mayor impacto y el inicio del uso de la fotografía para adornar las portadas de las novelas. Si sois editores esta es la exposición que más os va a gustar.

El punk no ha muerto, está de exposiciones
Esta consecutiva fue todo un reto, más de dos horas sin descanso, llenas de información, fechas, nombres de artistas y hechos históricos. Lo bueno es que este año decidí probar un nuevo sistema. La semana antes de empezar el festival vi en una conferencia a parte del público usar unos post-it de formato impresionante y colores chillones. Me gustaron y me pregunté para qué podría usarlos. En cabina iban a ser demasiado grandes y taparían mucho espacio en el cristal pero la tentación era considerable y tenía que usarlos.
Después, durante la cena del networking de Alessio varios compañeros comentaron mis fotos de cabinas llenas de post-it y una persona me preguntó si los usaba en consecutiva y entonces se me encendió la bombilla. ¿Usar post-it en consecutiva? ¿Cómo puedo hacerlo? ¿Servirá de algo?

Dado que tenía tantas exposiciones, una tras otra, preparé los post-it en casa con la información fundamental de cada sala: nombre del artista o artistas si es una exposición de grupo, fechas más relevantes, nombre de la exposición en el idioma necesario, palabras clave y el nombre del comisario. Los post-it grandes y naranjas eran perfectos para llenarlos de información y podía pegarlos y despegarlos de las hojas del cuaderno de notas cada vez que cambiaba de sala o pasaba la hoja.

Mis notas siempre son caóticas

Un periodista me preguntó por esos trozos de papel naranja que movía de un lado a otro y pidió quedarse un post-it al terminar la semana como recuerdo.

Post-it en acción con Nancy Newberry en Alcobendas
(foto cortesía de Paco Posse)

¿Volveré a usar este truco en las consecutivas? No siempre, no creo que sea absolutamente necesario en todos los casos pero sí es posible que repita la experiencia en aquellos trabajos en los que sepa que necesito tener ciertos datos a mano.

Para terminar el repaso general al festival (hay mucho más por ver), quiero mencionar la exposición de Joan Vilatobá en el Museo Nacional del Romanticismo por varios motivos: en primer lugar es una sala pequeña y las imágenes me parecieron especialmente interesantes y en segundo lugar, no hay nada mejor que una tarde en la que ves fotografía y luego te quedas a merendar en el fantástico jardín-patio del museo (tienen una excelente selección de tartas).



En Casa de América se pueden ver tres exposiciones:
- Gigantos de Raquel Brust
- Elemento latente, que muestra el trabajo de 10 fotógrafos de América Latina. Esta es la exposición de grupo que hace unos años siempre albergaba el edificio del Instituto Cervantes.
- Chile en fiesta de Catalina Riutort y Alejandra Undurraga.

He visitado Chile hace pocos años y me ha gustado ver una imagen diferente del país, casi podría decir que desconocida para el turista ocasional y despistado. La influencia de las culturas europeas que ya se ha ido modificando con los años hasta generar conceptos propios, llenos de colorido y alegría.


Esta última imagen, que es con la que cierro este año el festival en el blog, la he elegido porque son ekekos o equecos de carne y hueso. Yo tengo un equeco de plata de mis años en Perú y siempre me ha dado suerte. No es que sea supersticiosa pero me gustan este tipo de cosas.

Con la suerte a la espalda

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