lunes, 9 de junio de 2014

El naranja es el nuevo naranja

¿Cómo superar la inauguración de un festival de fotografía? Con dos exposiciones diferentes pero igualmente interesantes. Dos que me han gustado mucho pero que me han hecho trabajar a fondo.

Para arrancar la tarde con elegancia nos dirigimos a la sala Alcala 31, en la que nos esperaba una exposición llena de rostros conocidos. Siempre hay una sala que muestra imágenes más de moda o de revistas, en este caso, esta es la exposición Retratos de papel de Chema Conesa. Los entendidos me diréis aquí que la sala abrió sus puertas al público a finales de abril y es cierto pero el festival nos da la excusa perfecta para perdernos por las paredes blancas llenas de caras que nos suenan a todos.

El artista con una de las secciones que más me gustó
Nosotros tuvimos la enorme suerte de poder ver la exposición guiados por el artista y los dos comisarios. Me encantaron los retratos en los que se ve a la persona realmente de cerca. Recuerdo que en la edición del festival que se centró en retratos, se comentó muchas veces lo complicado que es ser retratado por una cámara. El fotógrafo quiere sacar algo y el fotografiado quiere controlar lo que se ve y mantener un cierto nivel de privacidad. Hay una imagen de Sara Montiel sin filtros, retoques, ni edulcorantes que impacta, pero no es una imagen fea o cruel. No tiene nada de malo mostrar la historia de una vida en las arrugas de la cara.

Yo he venido a hablar de mi libro y de mis gafas
La sala nos obsequia retazos del mundo de la cultura y la política de este país: presidentes, cantantes, directores de cine y hasta modelos nos recuerdan lo que ha pasado en las últimas décadas. Las fotografías se hicieron todas para ser publicadas en prensa y muchas tienen muchos niveles de lectura, algunas de hecho, tras estudiarlas de cerca, me parecen bastante valientes.

No hay nada mejor que tener que explicar a un periodista británico y a dos estadounidenses quién es Alaska y el motivo por el que sale en la imagen en una casa llena de elementos que superan la definición de kitsch. Ese momento en el que el intérprete no se puede limitar solo al mensaje puro y duro, porque la situación, el público y el propio orador le pide que eche una cable y haga las veces de puente entre culturas. Cuando estudiaba los discursos de las Naciones Unidas nunca imaginé que tendría que explicar la movida madrileña.

Después de esta sala nos tocaba ir al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, donde se puede visitar una exposición sobre libros de fotografía, los Photobooks. El comisario nos mostró en un recorrido detallado la historia de España del último siglo a través de las publicaciones y del uso que se hacía de las fotografías. Desde libros que se pueden considerar como panfletos políticos, libros sobre los usos y costumbres, el uso del fotomontaje para crear un mayor impacto y el inicio del uso de la fotografía para adornar las portadas de las novelas. Si sois editores esta es la exposición que más os va a gustar.

El punk no ha muerto, está de exposiciones
Esta consecutiva fue todo un reto, más de dos horas sin descanso, llenas de información, fechas, nombres de artistas y hechos históricos. Lo bueno es que este año decidí probar un nuevo sistema. La semana antes de empezar el festival vi en una conferencia a parte del público usar unos post-it de formato impresionante y colores chillones. Me gustaron y me pregunté para qué podría usarlos. En cabina iban a ser demasiado grandes y taparían mucho espacio en el cristal pero la tentación era considerable y tenía que usarlos.
Después, durante la cena del networking de Alessio varios compañeros comentaron mis fotos de cabinas llenas de post-it y una persona me preguntó si los usaba en consecutiva y entonces se me encendió la bombilla. ¿Usar post-it en consecutiva? ¿Cómo puedo hacerlo? ¿Servirá de algo?

Dado que tenía tantas exposiciones, una tras otra, preparé los post-it en casa con la información fundamental de cada sala: nombre del artista o artistas si es una exposición de grupo, fechas más relevantes, nombre de la exposición en el idioma necesario, palabras clave y el nombre del comisario. Los post-it grandes y naranjas eran perfectos para llenarlos de información y podía pegarlos y despegarlos de las hojas del cuaderno de notas cada vez que cambiaba de sala o pasaba la hoja.

Mis notas siempre son caóticas

Un periodista me preguntó por esos trozos de papel naranja que movía de un lado a otro y pidió quedarse un post-it al terminar la semana como recuerdo.

Post-it en acción con Nancy Newberry en Alcobendas
(foto cortesía de Paco Posse)

¿Volveré a usar este truco en las consecutivas? No siempre, no creo que sea absolutamente necesario en todos los casos pero sí es posible que repita la experiencia en aquellos trabajos en los que sepa que necesito tener ciertos datos a mano.

Para terminar el repaso general al festival (hay mucho más por ver), quiero mencionar la exposición de Joan Vilatobá en el Museo Nacional del Romanticismo por varios motivos: en primer lugar es una sala pequeña y las imágenes me parecieron especialmente interesantes y en segundo lugar, no hay nada mejor que una tarde en la que ves fotografía y luego te quedas a merendar en el fantástico jardín-patio del museo (tienen una excelente selección de tartas).



En Casa de América se pueden ver tres exposiciones:
- Gigantos de Raquel Brust
- Elemento latente, que muestra el trabajo de 10 fotógrafos de América Latina. Esta es la exposición de grupo que hace unos años siempre albergaba el edificio del Instituto Cervantes.
- Chile en fiesta de Catalina Riutort y Alejandra Undurraga.

He visitado Chile hace pocos años y me ha gustado ver una imagen diferente del país, casi podría decir que desconocida para el turista ocasional y despistado. La influencia de las culturas europeas que ya se ha ido modificando con los años hasta generar conceptos propios, llenos de colorido y alegría.


Esta última imagen, que es con la que cierro este año el festival en el blog, la he elegido porque son ekekos o equecos de carne y hueso. Yo tengo un equeco de plata de mis años en Perú y siempre me ha dado suerte. No es que sea supersticiosa pero me gustan este tipo de cosas.

Con la suerte a la espalda

viernes, 6 de junio de 2014

Atrapar la vida y el cucurucho de queso

La siguiente exposición de fotografía también incluyó una rueda de prensa al inicio pero fue especial porque el comisario de la muestra es el nieto del artista. Lo hizo genial, muy profesional y claro pero mientras tomaba las notas no dejaba de pensar en el orgullo que uno debe sentir mientras habla de un artista con esa admiración, sabiendo que es de la familia. Fue un placer ser su intérprete, marcando bien las pausas y siempre pendiente de que todo el público recibiese la información.

Os hablo de la exposición Norte de África de José Ortiz Echagüe que ya se puede visitar en la Calcografía Nacional dentro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, al lado de Sol. El fotógrafo empezó su carrera cuando el ejercito le mandó a Marruecos a hacer fotografías aéreas del norte del país. Al tiempo que hacía esto, Echagüe empezó una serie propia que reflejaba la gente y las costumbres que veía a nivel de calle. Lo bueno de esta sala es que luego uno se puede perder voluntariamente por las maravillosas estanterías llenas de libros y enciclopedias de la Calcografía Nacional.


Gracias a la colaboración con el Museo Universidad de Navarra, la sala nos ofrece una visión completa de lo que sería la totalidad de su obra. De estas primeras imágenes pasa a las que se publicaron en sus 4 libros sobre España: Tipos y trajes (1930), España, pueblos y paisajes (1939), España mística (1943) y España, castillos y alcázares (1956). Termina cerrando el círculo con la serie que el artista inicia en la década de los sesenta cuando regresa a Marruecos con el objetivo de dedicar su quinto libro a este país. Esas fotografías ya muestran a un fotógrafo maduro, que se centra más en los paisajes, en lo abstracto y menos en las figuras humanas que deambulan de forma fantasmagórica en algunas imágenes.

A partir del 18 de julio se podrá ver otra exposición más en este edificio, la de Atrapar la vida de Eugeni Forcano.

Después de un viaje por las copias vintage de un Marruecos del pasado lo suyo era visitar el Real Jardín Botánico para ver dos exposiciones y para el cocktail de inauguración al aíre libre.

Voy primero a las salas porque la parte del canapeteo no tiene mucho misterio. Como suele pasar, durante la inauguración oficial las salas se llenan más que el metro en hora punta y es complicado disfrutar de las exposiciones porque te empujan a la mínima pero también resulta interesante ver la reacción de la gente en estos casos. A veces hay como un efecto llamada, si hay varias personas delante de una foto, otros tantos se acercan a ver qué pasa. Como yo no tenía que interpretar en esta parte no pude evitar caer en la tentación al ver a un grupo numeroso que hacía fotos a una fotografía que forma parte de la exposición En el recuerdo, que muestra el trabajo de cinco fotógrafas y que trata sobre la memoria colectiva, social y la familia.


¿Qué se esconde tras la gente?

No me extrañaría nada que esta imagen haya aparecido ya en varias cuentas de Instagram.

"Ya verás que pronto está aquí el verano"

En la otra sala podemos ver retazos de una España que muchos dan ya por desaparecida en Tan lejos, tan cerca. Documentalismo fotográfico en los años 70. Hablaron del realismo mágico y no es sé si lo definiría así pero desde luego tiene algo particular, son imágenes que reconoces como propias sin que lo sean.

Marilyn, ya te echábamos de menos

Esta imagen me sabe a infancia
Tanta gente en una misma sala causa un ruido que no viene bien tras una larga mañana de consecutiva, así que esta vez me quedé poco tiempo en el cocktail de inauguración pero, como todos los años, fue una estupenda oportunidad para hablar con algunos de los fotógrafos, comisarios y prensa extranjera entre botellines de Mahou, vasitos de limonada y cucuruchos con tacos de queso. He comido cucuruchos de patatas fritas con mayonesa en Amsterdam y cucuruchos de castañas pero lo del cucurucho de queso ha sido toda una novedad. No hay foto del invento porque no duraba ni un suspiro y cualquiera soltaba la limonada.

miércoles, 4 de junio de 2014

Silencio, se interpreta

Originalmente iba a titular esta entrada algo así como: desayunado en Loewe pero ya tengo una entrada llamada así de junio de 2011. Está claro que todo vuelve, solo que esta vez empezamos la jornada en la tienda que tiene la marca en la calle Serrano y fui preparada con mis mejores galas al estilo Hepburn cuando hizo de intérprete en Charada.

En la bolsa está el croissant obligatorio
La exposición que podemos visitar en Loewe nos permite ver el mundo de la fotografía de moda, la figura de la mujer desde otra perspectiva, cosa que no viene mal este año en el que hay mucha más presencia masculina en las exposiciones. Si queréis ver de cerca el trabajo de una mujer que vivió un mundo que nos recuerda a películas como El diablo viste de Prada y a épocas como las de la película Una cara con ángel, por mantener en el recuerdo a Audrey, esta es vuestra exposición.


La artista combina las distintas influencias artísticas de la fotografía, pintura y danza en imágenes en blanco y negro sofisticadas y creativas.

Estas son mis favoritas

La esquina de la lencería 
Después de una sala tan bonita y del maravilloso desayuno a base de mini croissants y zumos de mora y de fresa con plátano, visitamos algo totalmente diferente, la exposición de grupo P2P. Prácticas contemporáneas de la fotografía española en el centro cultural de la villa o sala Fernán Gómez. Puede recordar un poco al planteamiento de la exposición de Fotografía 2.0 pero aquí el objetivo está mucho más centrado en experimentar con el formato, la forma, la composición y básicamente con todo.

Todo listo para la rueda de prensa, pero solo hay un micro

A veces es complicado recordar a la gente que tiene que esperar y hacer pausas para la interpretación consecutiva. Siempre intento llegar pronto y saludar a las personas que van a hablar para que sepan que estoy ahí, que voy a ser la intérprete y que va a ser todo en consecutiva, para que así, si hay dudas sobre la dinámica, tengamos tiempo de verlas antes. Normalmente todo queda claro y luego cuando se encienden las luces y se enfrentan al micrófono la cosa cambia. En las dos salas me pasó más o menos lo mismo, solo había un micrófono. Eso no suele ser problema si solo habla una persona, porque nos turnamos para hablar y listo. De hecho, a veces hasta ayuda, porque al tener turnos en los que físicamente te mueves es imposible olvidar que hay un intérprete en sala pero en una presentación de grupo es mucho más complicado.

Pero cuando se trata de un grupo, te quedas en un extremo y jamás vuelves a ver el micrófono cerca. Ahí es cuando resulta fácil caer en el olvido, porque lógicamente se centran en pasarse la palabra unos a otros y tú simplemente tomas nota de todo y de quién ha dicho cada cosa. Pero hay un elemento más a tener en cuenta en estos casos, porque más allá de la capacidad de retención que tenga el intérprete, hay que recordar que si se ha contratado interpretación es porque parte del público la va a necesitar para enterarse y tener a esas personas esperando mucho rato no suele ayudar.

Lo bueno de trabajar con Photoespaña desde hace años es que ellos saben muy bien ya lo que es la consecutiva y son los primeros en echar un cable cuando ven que se dejan pausas. La pena es la del micrófono, porque al estar tan lejos no te queda otra que hablar más alto, mientras la gente del fondo que ya ha escuchado todo en español se pone a comentar, lo que genera ruido que debes superar y eso al final del día pasa factura. El silencio de la sala es ya casi un animal mitológico, entre móviles, gente que habla, puertas que se abren, etc.

Por eso durante la visita guiada al tratarse de tantos artistas opté por la susurrada como opción más rápida y al hacerlo me gané el primer comentario de este festival sobre "esta gente que habla durante las visitas". Todos los años alguien me manda callar mientras interpreto y hasta ahora no había pasado, así que digamos que después de eso ya había cumplido la tradición.

En la sala hay muchas áreas muy diferentes que juegan con los formatos. Por ejemplo esta obra la ha creado un artista que normalmente publica en un blog y ha querido reproducir ese formato blog en la sala.



Cristina de Middel nos traslada a Nueva Zelanda con una serie cuando menos curiosa, hecha con espejos y cuyas imágenes solo pueden vislumbrarse si el espectador a su vez hace una foto con flash de las mismas.

Se ve de aquella manera pero
tenéis que probarlo 
Si las imágenes ocultas no han llamado la atención, en la pared de enfrente tenemos un viaje a Islandia y una oportunidad de interactuar con la pieza a través de Twitter. La artista te plantea la opción de hacerte una foto con un duende invisible, subir la imagen a la red social y usar el hashtag #duggyp2p

Al lado vemos fotos de gente con el "duende"

Hay más exposiciones pero creo que después del duende lo ideal es parar y dejaros con ganas de más.

martes, 3 de junio de 2014

La visibilidad de lo invisible


¿Otra entrada sobre la visibilidad del intérprete? ¿No hemos sufrido ya bastante? Tranquilidad, la frase que he tomado prestada para titular esta entrada la he escuchado hoy en la exposición Fotografía 2.0 que ya se puede visitar en el Círculo de Bellas Artes y que forma parte del festival Photoespaña 2014. Ha sido Joan Fontcuberta, el comisario de la primera exposición de grupo que hemos visitado hoy en los pases de prensa.

Empieza la primavera en Madrid
La exposición muestra el trabajo de veinte fotógrafos nacidos después de 1970 y tiene un hilo conductor enmarcado en la crítica visual y sonora de este mundo en el que hacemos fotos constantemente de absolutamente todo y luego las olvidamos a toda velocidad. El comisario nos habló del cambio que han sufrido los valores tradicionales de autenticidad y memoria. Ya no es necesario recordar las cosas, tenemos imágenes de todo, las subimos a todas partes y siempre está san Google. Es un tema que he tratado antes en el blog porque a mi la memoria me da de comer y me parece una pena desperdiciar una herramienta que ya tenemos incluida de fábrica.
Lógicamente hay una crítica de la producción masiva de fotografía pero también una aceptación del nuevo vocabulario visual, de las redes sociales como medios para encontrar parte de nuestra historia en las imágenes compartidas, del ruido y de lo inesperado.

Imposible tratar el tema de las fotografías en la época actual sin entrar en los límites entre lo privado y lo público, ¿qué se debe fotografiar? ¿Qué queremos ver? ¿Aún hay límites? ¿Todo merece quedar plasmado?
El mural sobre las imágenes típicas que toman los paparazzi a los famosos mientras van en coche expone la supuesta necesidad, a ratos absurda, de ver cosas que antes formaban parte de la invisibilidad del día a día. De ahí viene el título.

Fragmentos de intimidad robados
Como se ve, hay una caja en medio de la exposición que representa una celda en la que se debería llevar a cabo un interrogatorio, en la que dentro vemos información clasificada que se ha divulgado. Hace mención al caso Snowden como os habréis podido imaginar.

Atención en esta exposición al suelo, tenemos auténticas joyas a nuestros pies, conceptos, ideas en español e inglés y nuevos términos para los traductores que se animen a visitar la exposición.
Los hackerazzi
La extimicy, esa idea
La creciente necesidad de convertir nuestra vida en algo más visual se debe en parte a las horas que pasamos "observando" pantallas, metiéndonos en las vidas de otros.

Los salvapantallas son un tema aparte
Hay otra serie de fotografías de gente poderosa que se han retocado para que parezcan los típicos retratos que se obtienen al sacar las imágenes de las grabaciones de las cámaras de seguridad. La idea aquí era jugar con los espejos, el mundo al revés, un sitio en el que los demás son los que vigilan a aquellos que se encuentran en una posición de poder.

En la sala Minerva nos esperan los fotomontajes y los carteles de Josep Renau. Artista valenciano que se exilió primero a México y luego a Berlín tras la guerra civil. Su exposición, The American Way of Life, está muy influenciada por lo que percibió en las zonas fronterizas de México. Son obras curiosas y llenas de capas de posibles interpretaciones. Fotomontajes coloreados que no son lo que te esperas y que tienen una historia detrás.


Esta pieza representa el congreso en Estados Unidos e incluye elementos de la sociedad del consumo. la botella de Coca-Cola y la Pepsi. Lo que quería transmitir es que da lo mismo qué partido gané las elecciones (representados cada uno por el animal correspondiente), porque la única diferencia es que si gana uno se venden más Coca-Colas y si gana el otro será Pepsi la que tenga mejores ventas.

La siguiente exposición en el Círculo de Bellas Artes se encuentra en la sala Goya y es una exposición de grupo llamada La Palangana. Una risa al tener que traducir el título y explicar a algunos periodistas extranjeros el motivo por el que se titula así. Esta sala nos muestra la semilla de lo que luego sería la escuela de Madrid de fotografía, el trabajo de fotógrafos que querían representar la realidad de este país a finales de la década de los 50. Hasta ese momento, la fotografía se centraba en elementos de un pasado idealizado o estaba hecha por gente de fuera con una intención política. Estos 10 fotógrafos muestran una España en blanco y negro, con sus miserias y sus pequeñas alegrías. Algunos periodistas opinaron que las imágenes eran algo tristes y hasta amargas pero creo que hay que fijarse bien, se ven muchas cosas en los rostros de las personas retratadas. Su situación no era perfecta pero hay también una corriente de humor negro curiosa.



La última sala del Círculo nos muestra Nóstos de José María Navia, que  trata sobre el viaje como metáfora de la vida. Cada vez que emprendemos un viaje nuevo en el fondo estamos dando un paso más en nuestro recorrido vital de regreso al origen. El artista nos llevó desde la caja metálica de membrillo en la que las familias de clase humilde guardaban las fotos por las imágenes de diferentes países que se entremezclan. No siempre es tan fácil saber si una fotografía se ha tomado en España o en otra parte del mundo. No quiero ni comentar lo que supone saberse todos los fotógrafos de las diferentes exposiciones y de repente quedarte en blanco al escuchar la palabra "membrillo". Hay que estudiar un poco de todo en esta profesión.

Si os gusta la arquitectura, la exposición Fotografía y arquitectura moderna en España, 1925-1965 del museo ICO os va a encantar. Incluye auténticas joyas de la fotografía al servicio de la arquitectura, viejos cines que ya han pasado a la historia de la ciudad de Madrid, edificios que en su día tuvieron un propósito urbanístico en pleno centro y que hoy pasan desapercibidos. De hecho, hay uno en Princesa que he reconocido porque siempre me paró ahí, hay un cajero de mi banco en esa esquina.

Catalá-Roca nos deja maravillas como esta

Curiosidades que podemos ver en las fotografías o en la increíble colección de libros, guías y revistas de arquitectura expuestas. Por ejemplo, el edificio de Callao que no siempre tuvo el anuncio de una conocida marca de refrescos, antes anunciaba cigarrillos Camel.



Y para terminar la primera jornada del festival un placer de exposición en Fundación Telefónica, en el maravilloso espacio que tienen en Gran Vía. La exposición La sombra y el fotógrafo de Arissa se centra en la composición, las líneas, la iluminación y los diferentes puntos de vista. Vale la pena dedicarle una tarde, son 160 fotografías y requiere su tiempo.


lunes, 2 de junio de 2014

Tres minutos antes del fin del mundo

De acuerdo, si nos ceñimos a la canción de Madonna y Justin Timberlake, tenemos cuatro minutos para salvar el mundo pero en esta era de los recortes pasan estas cosas y en esta entrada no vamos a salvar nada pero sí a aprovechar el tiempo al máximo.

Los intérpretes también van de negro
pero no salvan planetas
La entrada de hoy trata sobre una nueva iniciativa creada por Alessio Demartis para que los traductores e intérpretes salgan de la cueva y se conozcan. Hay cada vez más congresos y seminarios pero a veces la gente prefiere otros formatos. La idea, llamada en este caso Speednetworking, era novedosa y la sala se llenó, demostrando que sí que hay ganas de conocer compañeros un viernes por la tarde.

¿Qué es un speednetworking

El nombre nos recuerda a las citas rápidas que se pusieron de moda a finales de los 90 en las grandes ciudades. En inglés se llaman speed dating y en español las llaman citas rápidas o multicitas. La idea de hecho surge en la comunidad judía de Nueva York, con la intención de aprovechar al máximo el tiempo en la búsqueda de esa esquiva media naranja en un mundo en el que la vida no da respiro. Pero, tranquilos, esta entrada no trata sobre cómo ligar en el mundo de la traducción. Solamente quiero explicar que la dinámica empleada en el speednetworking se basa en parte en este concepto.

Voy a dejar que su creador lo explique, que seguramente sea lo mejor, esta es la información que subió Alessio a Proz.com cuando creó el evento:


¿Qué es?

¿Cuántas veces hemos ido a cenas y tertulias y nos hemos quedado toda la tarde con el mismo grupo de personas? ¿Cuántas veces nos ha pasado de querer hablar con alguien durante un Powwow sin que se presentara una oportunidad o tuviéramos la iniciativa de acercarnos? ¿O cuántas veces has descubierto después de meses que tu compañera estaba especializada en física o hablaba alemán?
Los Powwows son, obviamente, una ocasión para relajarnos y hablar con los compañeros del sector sobre nuestro trabajo, pero también son una importante oportunidad de networking. Este Powwow se enfoca en ese aspecto particular.




El sitio elegido estaba muy bien, en pleno centro de Madrid pero alejado de la marea que suele invadir los bares los fines de semana. Teníamos una serie de mesas pequeñas y una mesa redonda grande al fondo. Todos los que se sentaron pegados a la pared se tenían que quedar quietos y los demás tenían que cambiar de mesa cada 3 minutos.

Salir de una cueva para ir a otra
En mi caso, acabé en la mesa grande con Sergio Cordeiro y Beatriz Folco, es decir, tres intérpretes pegados a la pared. La dinámica funcionaba muy bien en las mesas que solo permitían tener a dos personas sentadas pero nuestra mesa tenía más de 6 sillas y a ratos Sergio, Beatriz y yo parecíamos el panel de jueces de Factor X, lo que cortaba a algunos de los valientes traductores que cambiaban de silla.

Aún así, conocimos a gente muy interesante: traductores médicos nativos de inglés, intérpretes de griego, traductores muy especializados, intérpretes de francés e incluso un cliente potencial que buscaba conocer a traductores de narrativa para un nuevo proyecto editorial.

¿Qué idiomas trabajas?


Algunos pensarán ahora: ¿y si no sé qué decir en 3 minutos? En primer lugar, después de tanta charla sobre marketing y sobre cómo preparar un elevator pitch, todos deberíamos ser capaces de vender aspiradoras en un minuto pero si eres un traductor introvertido no debes preocuparte, Alessio pensó en todo y preparó una hoja con preguntas para esos silencios incómodos. Hasta había una pregunta sobre Chomsky.

A las malas, miras la chuleta

¿Qué se necesita en un speednetworking?

Fácil, ir con ganas de hablar con la gente, superar un poco la timidez y llevar tarjetas de visita. La comida y bebida ya están incluidas en el precio.

Muchos de los presentes no llevaron tarjetas pero lo que realmente me sorprendió es que algunos confesaron que no tenían. No es que sea absolutamente necesario pero es una herramienta más y todo ayuda. Una de las traductoras que acudió el viernes se ganó a la sala con su nivel de preparación: para empezar tenía una carpeta preciosa llena de tarjetas de colores y encima las había hecho y diseñado ella sola. La creatividad al poder.

Es complicado superar esto

¿Volverá a organizarse? Eso solo lo sabe Alessio, pero estad atentos a Twitter.