domingo, 9 de marzo de 2014

Mitos, leyendas urbanas y la chica de la curva

Últimamente he tenido mucho trabajo de consecutiva, lo que te permite pasar más tiempo con organizadores, ponentes y público en general y es curioso escuchar algunas de las ideas que rondan sobre la interpretación y los intérpretes. Así que he elegido algunos mitos falsos y otros verdaderos para intentar explicar un poco más la profesión.

- Todos los intérpretes traducen y todos los traductores interpretan. Bueno, algunos hacen las dos cosas pero también hay muchos traductores que nunca o casi nunca interpretan y existen intérpretes que no traducen. De cualquier manera, la cuestión es que cuando contratas a un intérprete no puedes aprovechar que está en los quince minutos de descanso para sacar ese contrato que nunca nadie acaba de traducir para ver si te echa una mano y traduce unas 4-5 páginas antes de que tenga que volver a interpretar en sala.

- Los intérpretes son todos unos pedantes y estirados. Generalizar en cualquier colectivo no tiene mucho sentido. Vamos vestidos de pingüinos y estamos muy concentrados, eso quizás pueda dar una imagen mucho menos "sociable" pero somos profesionales y no acudimos a los congresos a hacer amigos, así que a veces parecemos distantes pero simplemente estamos muy centrados en el trabajo que tenemos que realizar.

- Los intérpretes no comen. De este tema ya he hablado largo y tendido en una entrada hace unos años, pero muchas veces al terminar una jornada te invitan a que te quedes a la comida o te contratan directamente para que interpretes durante la comida, cena o el desayuno. Es lógico darse cuenta de que comer e interpretar a la vez no es la opción más recomendable, por eso los intérpretes ya vamos preparados y comemos antes o después del trabajo. Lo curioso es que siempre hay una persona que se obsesiona con el hecho de que tú no estás comiendo y se pasa gran parte del tiempo diciendo cosas como: "Estas chicas de hoy no comen nada, esta traductora come como un pajarito". Menos mal que no sabe que en otras circunstancias no te importaría comer como un "buitre" pero que eres una profesional y sabes comportarte.

Desayunos de lujo para disfrutar
después de la interpretación


- Los intérpretes se apuñalan unos a otros, no existe el compañerismo. Es una frase que he escuchado a veces y que, incluso, he leído en algunos comentarios pero con la que no estoy de acuerdo necesariamente. En el sector hay de todo como en cualquier profesión. Es un trabajo en el que te puedes enfrentar a un cierto nivel de estrés y a mucha exigencia y cada uno reacciona de forma diferente al estrés.
En realidad, solo puedo hablar de mi experiencia y, quizás está muy condicionada por el primer compañero que tuve. La primera vez que me metí en cabina me acompañó el intérprete de la moto, con el que es un placer interpretar. Desde entonces, todos y cada uno de los compañeros que he tenido han sido personas amables y con las que es fácil trabajar. Me he encontrado con una sensación de compañerismo bien entendido, profesionales con ganas de colaborar, compartir y ayudar e incluso he tenido la suerte de hacer amigos con los que ir a tomar un café, ver películas o ir a comprar cómics un sábado por la tarde.

Un poco de #terplove no hace daño



- Tienes puntualidad de intérprete. La primera vez que alguien me lo dijo me alegró el día. La puntualidad es clave en este trabajo. Llegar tarde es un error por muchos motivos: da mala imagen ante el cliente, reduce el tiempo del que dispones para hacer la prueba de sonido, comprobar que tienes todo montado y listo en cabina y probablemente elimina la opción de ir a hablar con el ponente.

¿A qué hora era la consecutiva?



Calcular el tiempo y la ruta para llegar a un proyecto de interpretación es parte del trabajo y siempre es mejor que sobre algo de tiempo que llegar tarde. No es un falso mito, un intérprete profesional siempre llega a su hora e incluso antes. Lo bueno (y malo) de acostumbrarte a llegar siempre quince minutos antes a los sitios es que te pasarás el resto de la vida esperando a los amigos en algún sitio.

- Los intérpretes son caros. Si piensas que el trabajo del intérprete es solo el tiempo que pasa en cabina o con el cuaderno de notas es lógico que parezca caro pero un buen profesional va a dedicar horas al estudio del tema en casa y es un tiempo que debe ser contabilizado en el total de esfuerzo dedicado a un proyecto.

- ¿Material? ¿Para qué quieren el material? Los intérpretes hablan los dos idiomas, no necesitan nada más. Casi todos los intérpretes hemos escuchado una variación de esta frase al menos una vez al año. "¿Material? ¿Pero usted no es experto en la pequeña pieza del lavavajillas de nuestra marca que vamos a explicar hoy durante cinco horas?" o "¿Material? ¿Pero usted no habla inglés? Pues si es así, el cálculo necesario para el funcionamiento del motor de nuestro helicóptero le va a resultar pan comido".
Es la eterna lucha, pero de vez en cuando se ganan batallas. Un intérprete se puede especializar pero si trabajas por tu cuenta lo más normal es que al final del año hayas interpretado congresos de temas muy variados. La gran mayoría de intérpretes preferimos trabajar en temas que entran dentro de nuestra especialización y tenemos una lista negra de temas que preferimos no tocar. Aún así, no es nada extraño empezar la semana con una reunión de negocios de una empresa que exporta jamones, pasar el miércoles en un congreso sobre marketing en el siglo XXI y concluir el viernes con un congreso de dos días sobre la diabetes.

- Los intérpretes y los diccionarios son lo mismo, solo que unos tienen piernas y los otros no. Un intérprete domina los dos idiomas de trabajo, eso es verdad. Lógicamente si uno tiene una duda sobre uno de los términos del congreso o de la reunión, lo más normal es consultar al intérprete, pero eso no significa que sepa la traducción exacta de cualquier palabra que se le ocurra al participante o ponente. Recientemente interpreté a pie de obra durante una demostración de maquinaria, con un vocabulario muy técnico pero, gracias a unas cuantas horas de preparación y estudio, todo salió muy bien, tanto que uno de los asistentes se giró y me dijo: "Ha hecho un buen trabajo pero, desde que estamos aquí he visto que hay muchos árboles en la zona, ¿cuál es el nombre de ese árbol?"
No sé mucho de árboles, pero me ha servido de aviso y un compañero me ha facilitado un glosario básico de árboles y su nombre en mis idiomas de trabajo.



- ¿Micrófono? Es una intérprete, puede proyectar la voz. Sabemos usar la voz, eso es verdad pero a veces nos confunden con otros profesionales de la voz (cantantes y actores) que sí reciben una formación más específica en ese campo. Sinceramente, creo que es una de las carencias en la formación, no nos enseñan a mejorar el uso de la voz a través de la respiración y la gran mayoría hemos aprendido a modular y a calentar la voz en cabina y a través de cursos que pagamos por nuestra cuenta años después. De cualquier modo, si tenemos una sala con 100 asistentes, el micrófono va a ser útil tanto si tenemos que interpretar al ponente o si tenemos que cantar un bolero. Tengo una voz que pocos calificarían de tímida, se me escucha en cualquier sitio (tengo familia y vecinos que pueden corroborarlo) pero forzar la voz en lugar de usar el micrófono no es una buena práctica si quiero trabajar al día siguiente, es mi herramienta y debo cuidarla.


- Comparados con los traductores, los intérpretes son un poco antisociales. Esto lo escuché en un congreso del sector y me sorprendió. Es verdad que normalmente en los congresos de traducción hay más traductores que intérpretes pero no creo que sea por ese motivo. Generalmente nos encanta hablar y trabajamos rodeados de personas a diario. Ahora hay cada vez más charlas y talleres sobre interpretación en los congresos de traducción, en los que antes no solíamos tener mucho espacio, así que quizás empecemos a invadir congresos y se nos escuche por toda la sala (al fin y al cabo podemos proyectar la voz)

Vale, todo esto está muy bien y es muy obvio pero...¿y el final del título de esta entrada?

- La chica de la curva es una intérprete a la que le prometieron que le mandarían todo el material antes del congreso y está esperando los archivos.

¿No habrá visto por ahí un Power Point?







1 comentario:

El intérprete de la moto dijo...

Muy buena entrada como siempre, y muchas gracias por tus amables comentarios hacia mí.
Endless #terplove.