miércoles, 21 de agosto de 2013

Crónicas escocesas: Heriot Watt University

Al inicio del 2013 decidí que este año quería invertir más tiempo en formación. Me apunté a un curso online sobre traducción de arquitectura y básicamente he hecho la mayor parte de los cursos de Coursera que me resultaban interesantes. Sin embargo, aunque la formación online nos ofrece ventajas como el precio y una cierta flexibilidad para compaginar clases con trabajo, se pierde un componente que considero fundamental: los compañeros de clase. Sí, sé que casi todos los cursos ofrecen foros y entornos que nos permiten interactuar con el resto de alumnos matriculados, pero el contacto cara a cara siempre gana al entorno virtual.

Agosto es el mes perfecto para hacer un curso de actualización, renovación y desconexión para poner el cerebro otra vez a punto. La oferta este año ha sido variada e interesante, lo que es muy positivo pero complica la toma de decisiones. Después de darle algunas vueltas, elegí el curso intensivo de una semana de duración que imparte la Heriot Watt University en Edimburgo.
El curso completo en realidad se desarrolla en dos semanas: la primera se centra en la lengua inglesa y su cultura, la segunda es la "Intensive Interpreting Practice" y esta fue la que me llamaba la atención.

Voy a dividir esta entrada en partes para no aburrir al personal y para que sea más fácil encontrar la información que os pueda ser útil.

Antes de nada, quiero dar las gracias a Estudio Sampere por su apoyo para que pueda seguir mejorando y completando mi formación.

La universidad

La recepción y la zona de "restauración"

La Heriot-Watt University es una universidad realmente impresionante, votada en 2012-2013 como la mejor universidad de Escocia, está entre las cuatro mejores del Reino Unido. El campus universitario está a unos 40 minutos en bus del centro de Edimburgo y es un lugar precioso, muy nuevo, rodeado de verde (hay conejos que saltan entre los edificios) y que funciona como un reloj.

El curso se desarrolla en el edificio Henry Prais, excepto una de las sesiones que es una visita en la que podemos interpretar en la ciudad. Las instalaciones de los tres laboratorios de interpretación son sencillamente de ensueño. Al parecer se remodelaron el año pasado, así que prácticamente eran cabinas nuevas pero, por lo que me comentó un alumno que ya había hecho el curso hace tres años, las instalaciones previas también eran excelentes.

Ya sabéis lo mucho que me gustan las cabinas así que he hecho algunas fotos para que os podáis hacer una idea.

Mi aula (14 cabinas + 16 puestos en la mesa de conferencias)


El laboratorio para estudiar por nuestra cuenta


El curso se ofrece como un taller para mejorar las destrezas ya adquiridas, para perfeccionar la interpretación al inglés o bien para añadir el inglés como lengua de trabajo. Las dos primeras fueron las razones por las que decidí probar suerte en Escocia. Me resultó curioso el hecho de que no se trata de un curso de interpretación castellano-inglés o francés-inglés, cualquier intérprete o estudiante de interpretación puede apuntarse, sea cual sea su combinación siempre que el inglés sea una de las lenguas que domina.

Cuando llegué me pregunté que iban a hacer con esa Babel de idiomas que se intuía a los dos minutos de iniciarse la presentación del curso. Básicamente, nos dividieron en dos grupos: italianos+españoles y el resto.
Ya os podéis imaginar las ganas que tenían los demás de unirse al grupo mediterráneo. 


El aula del otro grupo

Lo cierto es que a mi me vino de lujo, puesto que el italiano es una de mis lenguas de trabajo y hasta ahora apenas he tenido oportunidad de hacer prácticas del italiano al español o al inglés con feedback. Tal y como hablaba con Paco Lema, intérprete afincado en Madrid y compañero de clase, este curso me ha permitido perder algunos de los miedos que tenía únicamente por no haber podido ponerme a prueba en un entorno seguro como el de una clase. No es fácil encontrar cursos de interpretación con italiano en Madrid fuera de la carrera.


La cabina italiana en clase
Después de hablar con algunas de las compañeras del otro grupo, creo que nosotros tuvimos más oportunidades de interactuar al compartir idiomas similares. Otras alumnas no tenían a nadie más que trabajase con su combinación y eso suponía una perdida de "trabajo en equipo".

Trataré las clases en detalle en la próxima parte, antes de nada voy a terminar con la información práctica sobre la universidad por si queréis darle una oportunidad al curso el año que viene.

- Alojamiento

Durante el mes de agosto encontrar alojamiento en Edimburgo es algo más que misión imposible. Se celebran una serie de festivales culturales en la ciudad que atraen a miles de personas de todo el mundo. Si queréis hacer el curso, os recomiendo que no dejéis el alojamiento para el final. Yo opté por la opción de reservar una habitación individual en el campus de la universidad y no me arrepiento. Está a 40 minutos en bus de la ciudad pero con el curso recibes un maravilloso abono transporte para ir en bus y en búho (autobús nocturno) si hace falta. Parece una tontería pero no lo es, porque los autobuses Lothian solo aceptan el pago exacto y eso hace que las monedas de 50 se conviertan en un bien preciado hasta el punto de pagar los chicles con billetes para conseguirlas.

Mi tesoro
El campus ofrece un alojamiento a un precio razonable en medio de la vorágine del festival, con habitaciones individuales pequeñas pero prácticas, con baño propio (que asusta a primera vista pero que funciona muy bien) y con la posibilidad de rememorar esos años de universidad que la memoria empieza a desdibujar.

Hay varios edificios, algunos están más cerca de la recepción y de la parada del bus y otros están poco más o menos en medio del campo, pero todo está bien señalizado, hay mapas por todas partes (ya podían aprender algunos centros comerciales) y luces por la noche para evitar casos de alumnos en diversos estados de embriaguez vagabundeando por el parque a las dos de la mañana.

Lord Home Hall. Excepto 4 habitaciones, todos eran estudiantes chinos.
Dato curioso: si os apetece visitar Edimburgo como turistas también podéis reservar habitación en las residencias, no es necesario ser estudiante. De hecho, muchos de los artistas del festival dormían en el campus. Una compañía de bailarinas de Estados Unidos se alojaba en la residencia de al lado. Limpian las habitaciones a diario, está todo en perfectas condiciones, te dan toallas, jaboncitos y no pasas frío. Aviso eso sí a la gente que quiere dormir hasta tarde porque la alarma de incendios salta a la mínima y suele hacerlo a eso a de las siete de la mañana los sábados y domingos.

El 25 pasa cada 10 minutos y te deja en pleno centro
En el campus hay un mini-supermercado, un banco con varios cajeros automáticos, un gimnasio de lo más completo, una biblioteca multimedia y tres sitios para comer. La única pega que puedo poner es que las opciones de menú son realmente muy escasas. Teniendo en cuenta que solo tienes hora y media para comer y que Edimburgo está a 40 minutos, te toca comer en el campus todos los días y si no te gusta el picante o la sopa fría de lentejas sin lentejas pasas hambre.

Hasta la vaca del campus pasa del menú del día

Lo bueno es que en Edimburgo se cena pronto y hay pubs que sirven hamburguesas y el tradicional haggis. No, no voy a explicar en qué consiste el haggis, es mejor probarlo sin saberlo.

Intérprete valiente: haggis y película de miedo

Enlaces que os pueden resultar interesantes:
- El curso en la Herio Watt University: Interpreting Summer School
- Alojamiento en el campus: Accommodation

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