sábado, 15 de junio de 2013

De cabina en cabina

Me encantan las cabinas, creo que este blog lo deja claro. En cada trabajo de simultánea te puedes encontrar con una nueva sorpresa y muchas son positivas, otras no tanto.
Últimamente varios clientes me ofrecen la posibilidad de ir unos días antes a la sala para ver dónde se va a instalar la cabina portátil y creo que si es posible hacerlo, si no hay problemas de disponibilidad, es una buena idea que te puede ahorrar algunos disgustos.

Si nos centramos en cabinas, uno asume que solo hay dos opciones en el mercado: las portátiles y las fijas de la sala pero si nos limitamos a eso nos quedamos cortos.
Las fijas no tienen en principio demasiado misterio, las hay mejores y peores, aunque hay alguna que parece diseñada por el enemigo. He llegado a interpretar en cabinas sin ventanas (ni siquiera para temas de ventilación), en las que tienen que meter una pantalla para que intuyas lo que pasa en la sala que está al otro lado del pasillo.

Alguien vio el mundial de Naranjito en esa tele
Hay cabinas fijas maravillosas, en Madrid algunas de las que más me gustan son las del Reina Sofía, las del Caixaforum, el palacio de congresos, las nuevas de Fundación Telefónica y las de la Casa Encendida.

Fundación Telefónica ofrece visibilidad y espacio
Tanto en Fundación Telefónica como en la Casa Encendida tienen varias cabinas fijas, con equipos nuevos y puerta separada de tal manera que si necesitas salir no tienes que pasear delante de la sala. 

Cabina en la Casa Encendida. Buena mesa.
No podía no incluir la cabina de cristal y mármol

Luego están las cabinas portátiles y aquí tenemos mucha más variedad. En estos casos suele ser útil ir antes de que la monten o si no es posible, acercarse con tiempo antes del inicio de la conferencia, para ver si has tenido suerte. Según la ley de Murphy, si hay una columna en la sala, tu cabina estará colocada detrás de dicha columna. Normalmente si vas con tiempo puedes explicar el tema de la visibilidad y conseguir que muevan la cabina, el atril del ponente o te pongan una pantalla dentro.

Una de las variantes de estas cabinas con la que me he encontrado ya en algunas ocasiones en 2013 es la cabina portátil sin puertas. Ocupa menos espacio, dado que no hay dejar el espacio necesario para abrir y cerrar puertas y se tarda menos en montar.

¿Qué problemas puede darnos esta cabina?

A simple vista es más fresquita

Algunos lectores pensarán aquí: ¿De qué se queja? Siempre protesta del calor que pasa en las cabinas portátiles, en esta al menos corre el aire.

Muy cierto, pero es un tipo de cabina en la que si la sala no es muy grande o los techos no ayudan y generan eco, podemos tener problemas serios de ruidos. Por una parte nos llega todo el ruido de sala, no hay insonorización ninguna. No parece un problema muy serio porque casi todos trabajamos con cascos de calidad que nos aíslan y en el fondo estamos muy acostumbrados al ruido. La mayoría de las cabinas portátiles no están completamente insonorizadas.  Pero en este caso el ruido que nosotros generamos también fluye a sala. Así que si te toca una de estas cabinas no te queda más remedio que modular mucho la voz y estar atento para que los asistentes no acaben experimentando una conferencia en dual.

Hace unas semanas me tocó una cabina sin puertas y al verla mi compañera me dijo:
- A partir de ahora cuando nos contraten tenemos que preguntar si nos necesitan en la comida, si nos van a pasar las ponencias, si habrá relé y si la cabina tiene puertas.
Hay que ser positivos, las cabinas son geniales, algunas nos dan más trabajo, algunas son saunas finlandesas, otras tienden más a congeladores industriales pero si eres intérprete te gustan. Para muestra un botón, gracias a un compañero de excepción, os dejo una guía en imágenes sobre cómo podéis alegrar cualquier cabina.

¿Cómo ser feliz en una cabina sin puertas? 

Primer paso:
Estudia tu entorno.
Esa maceta que han dejado ahí sola para que adorne

Segundo paso:
Trabaja con gente profesional, de fiar y con sentido del humor. Todas las cabinas te parecerán mucho más agradables y divertidas.

Javi Mallo procede al traslado de la maceta

Tercer paso:
Dado que has llegado con tiempo de sobra para hacer la prueba de sonido, descubre el encanto que tiene la cabina, dale un toque Ikea, desayuna algo con tu compañero y deja que la maceta haga el resto.


No está de más comentar que una vez empezó el trabajo, la maceta tuvo que encontrar un nuevo hogar, porque teníamos que concentrarnos pero se te olvidan los agobios si sabes relajarte.


Y siempre que lo necesites, no olvides explicar a los técnicos o al cliente que el intérprete hace mejor su trabajo si puede ver al ponente, leer las diapositivas, seguir el vídeo, etc. La verdadera visibilidad que nos interesa es esta, no otra.

Encontrado en la Casa Encendida en un descanso entre ponentes

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