martes, 19 de marzo de 2013

Pon una cita en tu vida


En cualquier curso de traducción que se precie se recomienda al futuro traductor que lea todo cuanto pueda. No basta únicamente con literatura, aunque hasta el libro más malo ayuda a aumentar la cultura general, pero  es necesario leer textos escritos en los idiomas de trabajo para comprender el modo en el que se redactan las sentencias, los contratos de exportación, los ensayos clínicos, las notas de prensa, etc.

Un intérprete tiene que leer, la cultura general es igual de valiosa, nos saca de apuros, nos aporta recursos, reduce el tiempo de preparación y además nos da la seguridad de que si todo lo demás falla siempre podremos dedicarnos a los concursos de la tele. Ahora en serio, a un intérprete no le basta con leer, dado que trabajamos con el discurso hablado, nuestro trabajo requiere que conozcamos a nuestros ponentes y el modo en el que se habla en público en las lenguas de trabajo que ofrecemos. En mi caso, al tratarse de inglés y español tengo que conocer un poco sobre las culturas de los distintos países de los que pueden ser mis ponentes y esa no es una tarea fácil, porque puedo tener ponentes de Estados Unidos, Australia, España, Colombia, Ecuador, Finlandia, Japón o Grecia. El famoso globish me complica las cosas.

Aún así todos los ponentes se repiten, si estudiamos a la persona concreta le acabamos pillando los trucos, las coletillas, las frases grandiosas y las citas que salpican sus discursos.
No hay discurso sin cita, bueno, quizás esta sea una exageración pero es de lo más común incluir una cita para reforzar una idea, para darle más validez o simplemente para rellenar espacio y demostrar que sabes encontrar citas en Google.

En mis años de trabajo me he encontrado con casi de todo y algunas citas ya son viejas conocidas que reaparecen cuando menos te lo esperas. Por eso, igual que tengo un glosario de siglas, tengo uno de citas.

- Los clásicos. Están perdiendo fuerza pero a los ponentes españoles les encantan las citas de Esquilo, Heródoto, Platón y SunTzu (para los más exóticos). No te queda más remedio que conocer la traducción de sus nombres y consultar algunas de sus citas más célebres en los dos idiomas por si las moscas.

Mi viejo amigo Esquilo (Aeschylus) me ha dado mucho guerra
- Citas de autores y obras literarias. Muy relacionadas con la anterior categoría pero con una fecha de publicación original ligeramente más reciente. Aquí tenemos a Paulo Coelho, Gabriel García Márquez y a poetas como Dylan Thomas con joyas como: "And Death shall have no dominion".

Dylan y los micrófonos. "Do not go gentle into that good night".
- Figuras públicas y políticas. Esta categoría incluye a mucha gente diversa y de épocas relativamente diferentes pero que no se remontan demasiado en el tiempo. Desde frases de Churchill, Kennedy a los nuevos favoritos: el discurso de Stanford de Steve Jobs o el de J.K. Rowling en Harvard que han generado tantas citas que uno empieza a dudar que tuvieran tiempo para decir todo eso. Son dos discursos que forman parte ya de la gran mayoría de los ejercicios de las clases de interpretación desde hace unos años.

La mitad de los alumnos de interpretación
se sabe este discurso de memoria.

La otra mitad se ha aprendido este.
- Los modernos. Son que los que no quieren parecer unos pedantes y optan por bajar el nivel de la cita a frases o incluso canciones que están de moda entre los jóvenes. En una ocasión me encontré con citas del programa Jersey Shore (tranquilos, no voy a poner foto de eso).

- Las nuevas generaciones. El modo de dar discursos cambia cada cierto tiempo, puede parecer que no es así pero lo cierto es que si te dedicas a interpretar conferencias y charlas ves los cambios a medida que se producen. Las ayudas visuales son una parte fundamental de las presentaciones, muchas veces la cita en cuestión aparece escrita en un Power Point o si es una cita de una película o de una serie, el ponente puede optar por poner el vídeo directamente. Esto es cada vez más frecuente.
Una de las citas que más me visita en cabina es de Buscando a Nemo y su consejo sobre ser constante en la natación.

He tenido que ver la película por motivos profesionales.
Dos de mis citas favoritas tienen que ver con mi faceta como docente. Los que han pasado por mi clase se acuerdan de la Carta de las Naciones Unidas porque es uno de los primeros ejercicios y siempre me miran con cara de circunstancias pero la verdad es que la cita que más veces he traducido es el inicio del preámbulo:

We, the people of the United Nations determined to save succeeding generations from the scourge of war...
Si alguna vez os encontráis en cabina con alguno de mis antiguos alumnos haced la prueba, todos saben eso de salvar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra (algunos dirán azote, es un debate sin fin). Cuando haces la visita turística por la Naciones Unidas en Nueva York el guía lee el preámbulo y en 5 segundos identificas a los intérpretes en el grupo. Son los que recitan en voz baja el párrafo en su idioma.

 Finalmente, la pasada semana me reencontré con una cita a la que he rastreado porque me gusta y nos hemos visto las caras en varias ocasiones:



The Moving Finger writes; and, having writ,
Moves on: nor all thy Piety nor Wit
Shall lure it back to cancel half a Line,
Nor all thy Tears wash out a Word of it.


La primera vez que la escuché fue en el discurso de Bill Clinton de noviembre de 1998 en el que pide disculpas de nuevo por sus aventuras con una becaria. Si os parece curiosa, su historia es de lo más interesante. Agatha Christie tituló una de sus novelas por este poema


El texto en inglés es una traducción de Edward Fitzgerald del poema Rubáiyát del poeta persa Omar Khayyám que a su vez hace referencia a un texto del Antiguo Testamento que es el origen de: "The writing on the wall".

A veces da la sensación de que puedes jugar a Seis grados de separación (de Kevin Bacon) con algunas de las citas de los discursos.

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