lunes, 15 de octubre de 2012

Yo soy Obama

El título puede sorprender un poco a los lectores habituales del blog. Tranquilos, aún no sufro de personalidad múltiple. El año pasado entrevisté a mi compañero de cabina y este año he pensado que no nos vendría mal ver otro aspecto de la profesión, así que he planteado algunas preguntas a uno de los intérpretes de la televisión.

Cuando hablas de interpretación en la televisión en España la gente siempre menciona un programa de entretenimiento concreto pero se olvida de esas voces que nos ayudan a seguir las noticias del mundo en vivo y en directo desde el canal 24 horas de TVE. Es hora de asociar las voces a sus propietarios, así que os presento a la voz de Obama en los debates electorales del otoño: Daniel Sanchez Reinaldo.


-         Los intérpretes que trabajan en la televisión son más visibles que los que trabajan en las cabinas o en consecutiva en otros eventos, si bien no siempre les vemos. ¿Has interpretado para programas de entrevistas y entretenimiento además de para la cadena de noticias 24H?

Bueno Aida, lo primero de todo quiero decirte que me parece muy buena idea estas entrevistas a intérpretes. Pocas veces podemos decir algo por nosotros mismos y no una reproducción de lo que dicen otros.

Para medios de comunicación trabajo principalmente con el Canal 24 horas interpretando ruedas de prensa y discursos. También interpreto entrevistas en algunos programas de este canal, en Los Desayunos de TVE y en la Cadena SER a todo tipo de personajes: políticos (algo más relacionado con lo que hago normalmente en el 24H), escritores, actores, directores de cine, activistas, deportistas... Tengo muy buen recuerdo de algunas de esas entrevistas, como por ejemplo la de Ken Follett en el 24 horas, otra a Harrison Ford en el Telediario y en la SER dos entrevistas: una a Oscar Pistorius, el atleta sudafricano que corre con prótesis y otra a la selección de fútbol de amputados de Sierra Leona. En estos dos últimos casos fue una experiencia muy interesante poder escuchar de primera mano sus historias.

Daniel con Ken Follet

-         ¿Cómo describirías una jornada de trabajo normal de interpretación en el canal 24H para alguien que no tiene experiencia en este campo? ¿Tenéis cabinas? ¿Trabajas solo o con otros intérpretes cuando te toca trabajar en la televisión? ¿Cómo se divide la carga de interpretación: por voces, minutos, temática?

La jornada de trabajo en un medio como el 24 horas es bastante atípica. Comencemos por la planificación. Pueden pasar dos cosas: que te llamen con uno o dos días de antelación porque ya existe una previsión de un acto que va a necesitar interpretación simultánea (lo cual te permite ordenar tu agenda) o que salte la noticia ese mismo día o incluso con menos de una hora antes de que empiece eso que hay que interpretar. Esto último es bastante normal, no olvidemos que estamos hablando de actualidad, de noticias que saltan en cualquier momento, por eso hay que saber ser flexible y reaccionar rápidamente para poder prestar el servicio en algunas ocasiones. Por suerte los compañeros del 24H son muy buenos previsores. Eso sí, hay momentos en los que es imposible saber algo con antelación. En ese caso toca correr (literalmente).

Normalmente va un solo intérprete ya que casi siempre lo que hay que interpretar es una rueda de prensa o algún discurso que no dura más de una hora. Puede ocurrir que se produzca una noticia mientras estás interpretando el primer discurso y te pidan que después enlaces con la interpretación de esa nueva noticia.

Ahí es muy importante eso que los intérpretes intentamos por todos los medios: hacer entender al cliente cuáles son unas condiciones normales de trabajo. En el 24 horas ya saben que cuando pasa algo así, me cortan el primer discurso que estoy interpretando aunque no haya finalizado y me dejan descansar y coger fuerzas para cuando comience el segundo.

Otras veces aunque un acto sea muy largo, me piden que interprete ciertas partes y que descanse otras. La última vez así fue con el juicio a Breivik, el asesino de Noruega. El juicio se alargó durante toda la mañana y yo interpretaba 20-25 minutos cada hora y luego descansaba.

Por supuesto, también hay ocasiones en las que vamos varios intérpretes: cuando hay algo importante, que vaya a durar bastante y que tenga que ser interpretado de principio a fin. Para las entrevistas también vamos siempre dos personas: una para hacer la directa y otra para la inversa. En los debates (ahora por ejemplo con los de EE.UU.) vamos tantos intérpretes como voces haya que interpretar (es decir, candidatos y moderador).

El trabajo en el 24 horas muchas veces es una incógnita: sabes cuando llegas pero no cuando sales. Por ejemplo, cuando hay alguna cumbre europea o del G-20 te dicen que la rueda de prensa empieza a una hora y termina retrasándose varias horas. La espera se hace larga pero es lo que toca en ese momento.

La cabina en la televisión


-         La ceremonia de los premios Oscar se interpreta en directo todos los años y siempre despierta mucho interés entre los alumnos de interpretación por el hecho de que los intérpretes tienen que trabajar de madrugada, varias horas, sin un guión de lo que se va a decir, con múltiples referencias culturas, chistes, canciones. ¿Has interpretado galas de premios en directo?

Con los Oscar, igual me equivoco, pero creo que es un mito falso. Gente de Canal + me ha dicho que ellos reciben el guión de la gala y que los intérpretes tienen tiempo para verlo bastante antes de que empiece la gala (no sé exactamente cuánto tiempo). Por lo tanto, tienen tiempo para pensar en cómo interpretar los chistes, referencias culturales, etc. Obviamente lo que no aparece en el guión son los discursos de los ganadores, que también tienen su dificultad.

Yo no he interpretado ninguna gala de premios de ese estilo. Lo más parecido es el programa sobre la "alfombra roja" que hemos hecho ya cuatro años seguidos. Es la llegada de los nominados a la ceremonia de los Oscar y ahí interpretamos las entrevistas que les hacen.

Otra cosa parecida es algo que estoy haciendo justamente esta semana: los anuncios de los ganadores de los Premios Nobel. Este es mi quinto año interpretando esto y,  sinceramente, es una de las cosas que más respeto me da. Es complicado porque cuando sale el portavoz del Nobel a leer el ganador de cada premio, en primer lugar tienes que entender correctamente el nombre (porque una cosa es cómo lo pronuncie un sueco que habla inglés y otra es que lo reconozcas y lo pronuncies adaptándolo al espectador español). Después llega la temida "Academy citation", que es la razón por la que les dan el premio. Es un momento que te puede poner en un aprieto...incluso aunque lo tengas escrito. A veces proyectan una imagen de los ganadores en una pantalla y se ve la mención del premio.

Te contaré una anécdota: cada año Reuters hace unas quinielas intentando adivinar quién será el ganador de cada premio. Pues para este año, en la categoría de medicina, había dos candidatos por hacer unos estudios sobre la "fosforilación de la tirosina y sus contribuciones para comprender las proteínas kinasas y su función en la transducción de señales". Esto te lo leen rápido y pongo la mano en el fuego a que o eres un experto o no te enteras de poco.

De todas formas, todo lo da la experiencia y por suerte nunca he tenido ningún problema a la hora de interpretar los Nobel.

La cabina durante el anuncio del Nobel de economía

-         En relación con la anterior pregunta, sé que eres Obama, su voz, en los debates electorales. Ya hemos podido ver uno y el nivel de dificultad ha sido considerable: velocidad, referencias culturales, números, etc. ¿Qué fue lo más complicado? ¿Qué fue lo mejor de trabajar en el debate? ¿Cómo te preparas para este trabajo? ¿Te facilitan documentación escrita, borradores de los discursos? ¿Es fácil trabajar a esas horas de la noche?

Yo creo que un debate siempre es algo difícil de interpretar. Los tres compañeros que hicimos este íbamos con mucha confianza porque ya conocemos bastante bien la política de ese país, habíamos interpretado mucho a Obama, pero en cuanto empezó vimos que la cosa no iba a ser fácil porque los dos candidatos hablaban muy pero que muy rápido, sobre todo Romney. Daban muchos datos, mucha información en cada frase. Tuvimos que concentrarnos e intentar dar toda la información posible, aunque a veces no era fácil.

¿Lo mejor de trabajar en el debate? A mí personalmente me gusta la política, me gusta mucho Estados Unidos y poder interpretar un debate entre candidatos a la presidencia es algo que me hacía mucha ilusión. Es un momento histórico y aunque sea solo para España me gusta ser un pedacito de esa historia.

Lo que está claro es que no sabes en absoluto cómo se va a desarrollar el debate. No tenemos nada, no hay guión, no hay discursos. Estamos los intérpretes cara a cara con nuestros oradores escuchando lo que dicen e interpretándolo sin la ayuda de ningún otro medio.

Yo me preparé el debate (al igual que voy a preparar los dos restantes) leyéndome el programa electoral de Obama, viendo las comparaciones con el de Romney, leyendo todos los artículos de prensa sobre las elecciones, polémicas, declaraciones, opiniones...todo para que cuando salga un tema que te has leído enseguida se te "encienda la bombillita" y tengas un hilo del que tirar.

Luego está el problema de trabajar de madrugada. Yo ya he hecho bastantes interpretaciones con Obama a esas horas: discursos sobre el estado de la Unión, ruedas de prensa importantes, todas son en el prime-time de Estados Unidos, 9 de la noche allí, 3 de la madrugada aquí. A esas horas pareces un coche al que le cuesta acelerar, ves que las revoluciones que alcanza tu cerebro son limitadas. Pero como un debate exige mucha más rapidez que un discurso aislado, para esta vez me bebí unas cuantas latas de Coca Cola y la verdad... ¡llegué a las tres de la mañana como una moto!

-         Aún quedan dos debates más, ¿qué retos esperas o temes?

Desde el punto de vista de la interpretación me gustaría que pasaran tranquilos, sin frases grandilocuentes, sin bromas, sin chistes... todo eso, que pasa en un segundo y o lo pillas o no lo pillas, te puede poner en un aprieto. De todas formas si vuelve a salir la gallina Caponata en el debate, lo interpretaremos, por supuesto. 

¿Volverá a aparecer en los debates?

-         Venga, cuéntanos alguna anécdota curiosa que te haya pasado en la televisión o en el debate electoral.

Me han pasado varias. Al principio de empezar a trabajar con TVE lo pasaba mal porque en muchas señales, sobre todo las de Europa, llegan con el audio original y luego una interpretación desde origen en francés. Una vez, interpretando al Secretario General de la OTAN y al presidente de Georgia, me metieron los dos audios, uno con el discurso en inglés y otro con la interpretación en francés. Se escuchaban los dos a la vez y nadie me decía cómo separarlos. De hecho, era la cuarta o quinta vez que me ocurría. Yo no podía interpretar porque no podía seguir una voz ya que en cualquier momento se oía más a la otra y me tapaba la que escuchaba.

Estábamos ya en directo y yo callado. De repente por los auriculares escucho a los de control: "Dani, habla, habla ya". Y yo no iba a decir que no podía, porque estaba en directo. Siguieron preguntándome y al cabo me dicen: "a ver, venga, cuéntame, qué es lo que pasa". Yo con un enfado monumental, me imagino que si me están diciendo que les cuente lo que pasa es porque habrán cerrado mi micro para que no salga al aire. Creo que respondí algo así como "¡Es que otra vez está pasando lo mismo! ¡La interpretación esta de las narices que nadie me ha dicho cómo quitar! ¡Así no puedo interpretar!" Después oigo lo siguiente: "Genial, ha salido en directo". En fin...se les olvidó cerrar el micrófono.

Luego al rato me llamó mi abuela (que desde entonces es una gran seguidora del 24h) y me dijo: "Hijo mío, ¿qué te ha pasado?, que te oía como enfadado".

Otra muy buena fue la primera vez que fuimos a Los Desayunos. Era una entrevista con Jerzy Buzek, el entonces presidente del Parlamento Europeo. Vinieron a traernos el guión de la entrevista, las preguntas, para que las pudiéramos preparar un poco. Entonces preguntamos: ¿a qué hora será la entrevista? A las 9.50, nos respondieron. "¿Seguro?", "Sí", rotundamente.

El caso es que estábamos a eso de las 9.20 con los ojos puestos en los papeles donde aparecían las preguntas, hablando para ver cómo podíamos traducir ciertos términos...totalmente enfrascados en esa tarea cuando de repente alzo la vista, miro a los monitores y veo en una pantalla partida a Ana Pastor a la izquierda y a Jerzy Buzek a la derecha. Ana acababa de darle la bienvenida. ¡Y eran las 9.20! Como no habíamos oído nada empezamos la interpretación dándole los buenos días al Sr. Buzek, él respondió "Good morning", yo lo interpreté al español y ya salió la entrevista rodada, eso sí, después de unos segundos de tensión esperando que sonase el "buenos días".

-         He leído en tu blog la entrada sobre la dificultad que conlleva interpretar a los políticos. ¿Interpretar a personas con otras profesiones en la televisión es más fácil? ¿Cuál es tu político favorito?

Creo que interpretar a los políticos es un arma de doble filo. Por regla general, diría que son la profesión más fácil de interpretar en televisión. Ellos van a dar su discurso, normalmente bastante predecible, que ya has oído otras veces, tienen buena dicción, saben hacer pausas, hacer que cale el mensaje...saben decir de forma muy muy clara la idea principal de su discurso... En ese sentido son muy fáciles de interpretar.

El problema viene con los matices. Hay que tener mucho cuidado para interpretar correctamente, con la palabra justa, lo que ese político está diciendo. No es lo mismo "haríamos" que "haremos", por poner un ejemplo.

Sobre mi político favorito, voy a decir dos. El primero, Obama. Él fue de los primeros que interpreté al llegar a TVE y ahí sigue. Además es alguien que al hablar hace más fácil la tarea del intérprete: expone sus ideas de forma clara, no tiene un acento difícil, sabe marcar los tiempos...

Mi otro político favorito es (o era) Sarkozy. Conozco pocas personas que gesticulen tanto al hablar, que marquen tanto sus frases con el movimiento de su cuerpo, que sean tan vehementes, tan directos al responder las preguntas de un periodista e incluso que tengan tan pocos reparos en dejarlos en ridículo. Me divertía mucho cuando lo interpretaba.

-         He visto en tu web que además de intérprete, traduces. Mucha gente opina que no se puede ser un buen traductor si además eres intérprete, yo estoy a favor de compaginar las dos actividades pero me encantaría saber tu opinión al respecto. Ya que hablamos de tu web, me encanta el concepto traducción 2.0. ¿Qué importancia le das al famoso networking en el mercado actual?

Yo creo que se pueden compaginar las dos cosas. A mí me encanta traducir y también interpretar. Pero reconozco que si solo tradujera...no me sentiría cómodo. Como se dice coloquialmente, se me caería la casa encima. Normalmente interpreto más que traduzco, y que cuando traduzco lo suelo hacer en cuatro o cinco campos en los que más o menos estoy especializado.

Como me imagino que te ocurrirá a ti, conozco a personas que deciden dedicarse solo a la interpretación y dejan a un lado la traducción. Yo lo respeto. Es una opción. No obstante no creo que por dedicarse a las dos cosas hagas peor tu trabajo, porque hay aspectos de la traducción que puedes utilizar a la hora de interpretar y viceversa.

Por cierto, me alegro de que te guste mi web. Lo de la "traducción 2.0" era una forma llamativa de llamar a ese networking tan típico entre nosotros ahora. A mí es una cosa que me encanta y que creo que es algo que tienen que conocer nuestros clientes. Hace unos años estábamos en gran desventaja en comparación con las agencias de traducción. Un intérprete o un traductor normalmente trabajaba solo, tenía algún contacto más y poco más. Ahora nosotros podemos ofrecer el mismo servicio que una agencia, incluso diría que con más confianza y más cercanía, por no hablar de los precios.

En definitiva, el networking, la "traducción 2.0" o como lo queramos llamar me parece que es crítico para nosotros en este momento. Tenemos que saber explotar para nuestro trabajo las redes sociales, tanto virtuales como personales. Cuando les explico a mis clientes qué es la "traducción 2.0" veo que es algo que les gusta y que me ha permitido hacer proyectos importantes que de haber estado yo solo no podría haber hecho.

Todo esto no quita para que existan agencias y nosotros sigamos trabajando con ellas. Las agencias son necesarias y siempre se van a nutrir de gente como nosotros, pero de esta forma pienso que a partir de ahora el mercado estará más nivelado.

-         ¿Crees que se puede vivir de la interpretación?

La respuesta, en mi opinión, es clara: sí. Incluso más ahora, en mitad de una crisis donde las empresas si quieren crecer tienen que mirar forzosamente al exterior.

Cualquier estudiante de interpretación que esté terminando la carrera, un máster, puede preguntarse: "¿pero cómo meto la cabeza ahí?". Es cierto que al principio es difícil, pero una vez que se consigue un cliente, conoces más intérpretes (el famoso networking), vas avanzando, mejoras, te completas y al final sin darte cuenta estás trabajando de forma continua como intérprete.

-         Para terminar, Iván Álvarez de Lorenzana, que cuenta con su propia entrada en el blog y con el que los dos hemos trabajado, suele decir que la interpretación puede dar la felicidad. ¿Estás de acuerdo?

Totalmente de acuerdo. A mí me encanta mi trabajo. Cuando hago una interpretación que ha salido bien, que ha hecho que el público entienda algo importante...para mí es una satisfacción infinita. También te permite conocer y estar cerca de gente que de otra manera sería inalcanzable, aprendes mucho, viajas, fomentas tu curiosidad, te pones a prueba en situaciones muy difíciles... Y cuando ves que todo eso sale bien...yo confieso que soy feliz.

Daniel en la cabina del canal 24H.



Si os interesa visitar la web y el blog de Daniel, os dejo aquí el enlace: Blog y página web

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