viernes, 26 de octubre de 2012

La cabina de los hermanos Marx

Aviso a aquellos que no leyeron la entrada Una intérprete en la carretera que esta es la continuación de las aventuras de esa intérprete que prefiere mantener su nombre en el anonimato y que sigue recorriendo este país con sus glosarios en busca de nuevos retos.

Este mes enviaron a la intérprete intrépida a una nueva ciudad a poner a prueba las cabinas de un salón de actos. Para poder llegar a la hora, nuestra protagonista y su compañera tuvieron que madrugar tanto que cuando el tren las dejó en la ciudad en cuestión por un instante dudaron: ¿Es verdad eso de que a ciertas horas no están puestas las calles? Pero no, es que la estación de tren está a una distancia prudencial de cualquier núcleo urbano. Menos mal que fueron con tiempo para poder llegar hasta el salón de actos en el que las esperaba ya la cabina.

Era un modelo clásico, casi podría decirse que era vintage, porque debía ser la primera cabina que se montó en España después de los juicios de Núremberg. No pudieron hacer fotos por miedo a que el flash dañase la madera (y la cabina se desmontase ante el ataque de las nuevas tecnologías).

El técnico les aseguró en repetidas ocasiones que no pasaría nada, que daba cosa pero que era más resistente de lo que parecía. Así que nuestras aventureras se pusieron manos a la obra, invadieron el espacio con post-its, netbooks, glosarios, diccionarios, un café y un par de donuts.

Como sobraba tiempo se pusieron a contrastar términos y en ese momento entró una mujer a toda velocidad, enviando la frágil puerta de la cabina poco más que a Cuenca y preguntó acelerada:

¿Os dejó aquí el pincho?

A lo que nuestra intérprete estuvo a punto de contestar: "Si es de tortilla sí".

El técnico se la llevó, explicándole que las intérpretes no se encargan de proyectar las ponencias y ajustó la puerta para evitar problemas:
 "Tranquilas, chicas, esto no se cae".

Cinco minutos antes empezar, la puerta volvió a sufrir los ataques de otra mujer que entró, grabadora en mano: "¿puedo grabar desde aquí la ponencia?"
Las intérpretes, recordando la entrada Grabar o no grabar, le dijeron que no pero ella no quería la interpretación, quería la ponencia. Nuevamente, el técnico se la llevó para explicarle que eso debía pedírselo a él y colocó de nuevo la puerta de marras.


A la tercera va la vencida. Ya estaban interpretando cuando nuestra aventurera vio por la ventana lateral a una mujer haciendo pucheros que se acercaba peligrosamente a la puerta. Rauda, avisó a su compañera para que se hiciera cargo del problema y así seguir concentrada en la interpretación. Pero no sirvió de nada, la mujer iba tan decidida que no abrió la puerta, no, directamente la desencajó, lo que supuso que el "techo" se moviese, la cabina crujiese como si el lobo estuviera soplando y que la sala entera se diese la vuelta para ver si la cajita esa de madera se caía.


Y ahora os preguntaréis: ¿qué quería la buena señora que desmontó una cabina vintage en medio de una ponencia de una eminencia venida de allende los mares?

- ¿Es aquí donde dan los cascos?
- No.

¿Sabe dónde está el baño?


lunes, 15 de octubre de 2012

Yo soy Obama

El título puede sorprender un poco a los lectores habituales del blog. Tranquilos, aún no sufro de personalidad múltiple. El año pasado entrevisté a mi compañero de cabina y este año he pensado que no nos vendría mal ver otro aspecto de la profesión, así que he planteado algunas preguntas a uno de los intérpretes de la televisión.

Cuando hablas de interpretación en la televisión en España la gente siempre menciona un programa de entretenimiento concreto pero se olvida de esas voces que nos ayudan a seguir las noticias del mundo en vivo y en directo desde el canal 24 horas de TVE. Es hora de asociar las voces a sus propietarios, así que os presento a la voz de Obama en los debates electorales del otoño: Daniel Sanchez Reinaldo.


-         Los intérpretes que trabajan en la televisión son más visibles que los que trabajan en las cabinas o en consecutiva en otros eventos, si bien no siempre les vemos. ¿Has interpretado para programas de entrevistas y entretenimiento además de para la cadena de noticias 24H?

Bueno Aida, lo primero de todo quiero decirte que me parece muy buena idea estas entrevistas a intérpretes. Pocas veces podemos decir algo por nosotros mismos y no una reproducción de lo que dicen otros.

Para medios de comunicación trabajo principalmente con el Canal 24 horas interpretando ruedas de prensa y discursos. También interpreto entrevistas en algunos programas de este canal, en Los Desayunos de TVE y en la Cadena SER a todo tipo de personajes: políticos (algo más relacionado con lo que hago normalmente en el 24H), escritores, actores, directores de cine, activistas, deportistas... Tengo muy buen recuerdo de algunas de esas entrevistas, como por ejemplo la de Ken Follett en el 24 horas, otra a Harrison Ford en el Telediario y en la SER dos entrevistas: una a Oscar Pistorius, el atleta sudafricano que corre con prótesis y otra a la selección de fútbol de amputados de Sierra Leona. En estos dos últimos casos fue una experiencia muy interesante poder escuchar de primera mano sus historias.

Daniel con Ken Follet

-         ¿Cómo describirías una jornada de trabajo normal de interpretación en el canal 24H para alguien que no tiene experiencia en este campo? ¿Tenéis cabinas? ¿Trabajas solo o con otros intérpretes cuando te toca trabajar en la televisión? ¿Cómo se divide la carga de interpretación: por voces, minutos, temática?

La jornada de trabajo en un medio como el 24 horas es bastante atípica. Comencemos por la planificación. Pueden pasar dos cosas: que te llamen con uno o dos días de antelación porque ya existe una previsión de un acto que va a necesitar interpretación simultánea (lo cual te permite ordenar tu agenda) o que salte la noticia ese mismo día o incluso con menos de una hora antes de que empiece eso que hay que interpretar. Esto último es bastante normal, no olvidemos que estamos hablando de actualidad, de noticias que saltan en cualquier momento, por eso hay que saber ser flexible y reaccionar rápidamente para poder prestar el servicio en algunas ocasiones. Por suerte los compañeros del 24H son muy buenos previsores. Eso sí, hay momentos en los que es imposible saber algo con antelación. En ese caso toca correr (literalmente).

Normalmente va un solo intérprete ya que casi siempre lo que hay que interpretar es una rueda de prensa o algún discurso que no dura más de una hora. Puede ocurrir que se produzca una noticia mientras estás interpretando el primer discurso y te pidan que después enlaces con la interpretación de esa nueva noticia.

Ahí es muy importante eso que los intérpretes intentamos por todos los medios: hacer entender al cliente cuáles son unas condiciones normales de trabajo. En el 24 horas ya saben que cuando pasa algo así, me cortan el primer discurso que estoy interpretando aunque no haya finalizado y me dejan descansar y coger fuerzas para cuando comience el segundo.

Otras veces aunque un acto sea muy largo, me piden que interprete ciertas partes y que descanse otras. La última vez así fue con el juicio a Breivik, el asesino de Noruega. El juicio se alargó durante toda la mañana y yo interpretaba 20-25 minutos cada hora y luego descansaba.

Por supuesto, también hay ocasiones en las que vamos varios intérpretes: cuando hay algo importante, que vaya a durar bastante y que tenga que ser interpretado de principio a fin. Para las entrevistas también vamos siempre dos personas: una para hacer la directa y otra para la inversa. En los debates (ahora por ejemplo con los de EE.UU.) vamos tantos intérpretes como voces haya que interpretar (es decir, candidatos y moderador).

El trabajo en el 24 horas muchas veces es una incógnita: sabes cuando llegas pero no cuando sales. Por ejemplo, cuando hay alguna cumbre europea o del G-20 te dicen que la rueda de prensa empieza a una hora y termina retrasándose varias horas. La espera se hace larga pero es lo que toca en ese momento.

La cabina en la televisión


-         La ceremonia de los premios Oscar se interpreta en directo todos los años y siempre despierta mucho interés entre los alumnos de interpretación por el hecho de que los intérpretes tienen que trabajar de madrugada, varias horas, sin un guión de lo que se va a decir, con múltiples referencias culturas, chistes, canciones. ¿Has interpretado galas de premios en directo?

Con los Oscar, igual me equivoco, pero creo que es un mito falso. Gente de Canal + me ha dicho que ellos reciben el guión de la gala y que los intérpretes tienen tiempo para verlo bastante antes de que empiece la gala (no sé exactamente cuánto tiempo). Por lo tanto, tienen tiempo para pensar en cómo interpretar los chistes, referencias culturales, etc. Obviamente lo que no aparece en el guión son los discursos de los ganadores, que también tienen su dificultad.

Yo no he interpretado ninguna gala de premios de ese estilo. Lo más parecido es el programa sobre la "alfombra roja" que hemos hecho ya cuatro años seguidos. Es la llegada de los nominados a la ceremonia de los Oscar y ahí interpretamos las entrevistas que les hacen.

Otra cosa parecida es algo que estoy haciendo justamente esta semana: los anuncios de los ganadores de los Premios Nobel. Este es mi quinto año interpretando esto y,  sinceramente, es una de las cosas que más respeto me da. Es complicado porque cuando sale el portavoz del Nobel a leer el ganador de cada premio, en primer lugar tienes que entender correctamente el nombre (porque una cosa es cómo lo pronuncie un sueco que habla inglés y otra es que lo reconozcas y lo pronuncies adaptándolo al espectador español). Después llega la temida "Academy citation", que es la razón por la que les dan el premio. Es un momento que te puede poner en un aprieto...incluso aunque lo tengas escrito. A veces proyectan una imagen de los ganadores en una pantalla y se ve la mención del premio.

Te contaré una anécdota: cada año Reuters hace unas quinielas intentando adivinar quién será el ganador de cada premio. Pues para este año, en la categoría de medicina, había dos candidatos por hacer unos estudios sobre la "fosforilación de la tirosina y sus contribuciones para comprender las proteínas kinasas y su función en la transducción de señales". Esto te lo leen rápido y pongo la mano en el fuego a que o eres un experto o no te enteras de poco.

De todas formas, todo lo da la experiencia y por suerte nunca he tenido ningún problema a la hora de interpretar los Nobel.

La cabina durante el anuncio del Nobel de economía

-         En relación con la anterior pregunta, sé que eres Obama, su voz, en los debates electorales. Ya hemos podido ver uno y el nivel de dificultad ha sido considerable: velocidad, referencias culturales, números, etc. ¿Qué fue lo más complicado? ¿Qué fue lo mejor de trabajar en el debate? ¿Cómo te preparas para este trabajo? ¿Te facilitan documentación escrita, borradores de los discursos? ¿Es fácil trabajar a esas horas de la noche?

Yo creo que un debate siempre es algo difícil de interpretar. Los tres compañeros que hicimos este íbamos con mucha confianza porque ya conocemos bastante bien la política de ese país, habíamos interpretado mucho a Obama, pero en cuanto empezó vimos que la cosa no iba a ser fácil porque los dos candidatos hablaban muy pero que muy rápido, sobre todo Romney. Daban muchos datos, mucha información en cada frase. Tuvimos que concentrarnos e intentar dar toda la información posible, aunque a veces no era fácil.

¿Lo mejor de trabajar en el debate? A mí personalmente me gusta la política, me gusta mucho Estados Unidos y poder interpretar un debate entre candidatos a la presidencia es algo que me hacía mucha ilusión. Es un momento histórico y aunque sea solo para España me gusta ser un pedacito de esa historia.

Lo que está claro es que no sabes en absoluto cómo se va a desarrollar el debate. No tenemos nada, no hay guión, no hay discursos. Estamos los intérpretes cara a cara con nuestros oradores escuchando lo que dicen e interpretándolo sin la ayuda de ningún otro medio.

Yo me preparé el debate (al igual que voy a preparar los dos restantes) leyéndome el programa electoral de Obama, viendo las comparaciones con el de Romney, leyendo todos los artículos de prensa sobre las elecciones, polémicas, declaraciones, opiniones...todo para que cuando salga un tema que te has leído enseguida se te "encienda la bombillita" y tengas un hilo del que tirar.

Luego está el problema de trabajar de madrugada. Yo ya he hecho bastantes interpretaciones con Obama a esas horas: discursos sobre el estado de la Unión, ruedas de prensa importantes, todas son en el prime-time de Estados Unidos, 9 de la noche allí, 3 de la madrugada aquí. A esas horas pareces un coche al que le cuesta acelerar, ves que las revoluciones que alcanza tu cerebro son limitadas. Pero como un debate exige mucha más rapidez que un discurso aislado, para esta vez me bebí unas cuantas latas de Coca Cola y la verdad... ¡llegué a las tres de la mañana como una moto!

-         Aún quedan dos debates más, ¿qué retos esperas o temes?

Desde el punto de vista de la interpretación me gustaría que pasaran tranquilos, sin frases grandilocuentes, sin bromas, sin chistes... todo eso, que pasa en un segundo y o lo pillas o no lo pillas, te puede poner en un aprieto. De todas formas si vuelve a salir la gallina Caponata en el debate, lo interpretaremos, por supuesto. 

¿Volverá a aparecer en los debates?

-         Venga, cuéntanos alguna anécdota curiosa que te haya pasado en la televisión o en el debate electoral.

Me han pasado varias. Al principio de empezar a trabajar con TVE lo pasaba mal porque en muchas señales, sobre todo las de Europa, llegan con el audio original y luego una interpretación desde origen en francés. Una vez, interpretando al Secretario General de la OTAN y al presidente de Georgia, me metieron los dos audios, uno con el discurso en inglés y otro con la interpretación en francés. Se escuchaban los dos a la vez y nadie me decía cómo separarlos. De hecho, era la cuarta o quinta vez que me ocurría. Yo no podía interpretar porque no podía seguir una voz ya que en cualquier momento se oía más a la otra y me tapaba la que escuchaba.

Estábamos ya en directo y yo callado. De repente por los auriculares escucho a los de control: "Dani, habla, habla ya". Y yo no iba a decir que no podía, porque estaba en directo. Siguieron preguntándome y al cabo me dicen: "a ver, venga, cuéntame, qué es lo que pasa". Yo con un enfado monumental, me imagino que si me están diciendo que les cuente lo que pasa es porque habrán cerrado mi micro para que no salga al aire. Creo que respondí algo así como "¡Es que otra vez está pasando lo mismo! ¡La interpretación esta de las narices que nadie me ha dicho cómo quitar! ¡Así no puedo interpretar!" Después oigo lo siguiente: "Genial, ha salido en directo". En fin...se les olvidó cerrar el micrófono.

Luego al rato me llamó mi abuela (que desde entonces es una gran seguidora del 24h) y me dijo: "Hijo mío, ¿qué te ha pasado?, que te oía como enfadado".

Otra muy buena fue la primera vez que fuimos a Los Desayunos. Era una entrevista con Jerzy Buzek, el entonces presidente del Parlamento Europeo. Vinieron a traernos el guión de la entrevista, las preguntas, para que las pudiéramos preparar un poco. Entonces preguntamos: ¿a qué hora será la entrevista? A las 9.50, nos respondieron. "¿Seguro?", "Sí", rotundamente.

El caso es que estábamos a eso de las 9.20 con los ojos puestos en los papeles donde aparecían las preguntas, hablando para ver cómo podíamos traducir ciertos términos...totalmente enfrascados en esa tarea cuando de repente alzo la vista, miro a los monitores y veo en una pantalla partida a Ana Pastor a la izquierda y a Jerzy Buzek a la derecha. Ana acababa de darle la bienvenida. ¡Y eran las 9.20! Como no habíamos oído nada empezamos la interpretación dándole los buenos días al Sr. Buzek, él respondió "Good morning", yo lo interpreté al español y ya salió la entrevista rodada, eso sí, después de unos segundos de tensión esperando que sonase el "buenos días".

-         He leído en tu blog la entrada sobre la dificultad que conlleva interpretar a los políticos. ¿Interpretar a personas con otras profesiones en la televisión es más fácil? ¿Cuál es tu político favorito?

Creo que interpretar a los políticos es un arma de doble filo. Por regla general, diría que son la profesión más fácil de interpretar en televisión. Ellos van a dar su discurso, normalmente bastante predecible, que ya has oído otras veces, tienen buena dicción, saben hacer pausas, hacer que cale el mensaje...saben decir de forma muy muy clara la idea principal de su discurso... En ese sentido son muy fáciles de interpretar.

El problema viene con los matices. Hay que tener mucho cuidado para interpretar correctamente, con la palabra justa, lo que ese político está diciendo. No es lo mismo "haríamos" que "haremos", por poner un ejemplo.

Sobre mi político favorito, voy a decir dos. El primero, Obama. Él fue de los primeros que interpreté al llegar a TVE y ahí sigue. Además es alguien que al hablar hace más fácil la tarea del intérprete: expone sus ideas de forma clara, no tiene un acento difícil, sabe marcar los tiempos...

Mi otro político favorito es (o era) Sarkozy. Conozco pocas personas que gesticulen tanto al hablar, que marquen tanto sus frases con el movimiento de su cuerpo, que sean tan vehementes, tan directos al responder las preguntas de un periodista e incluso que tengan tan pocos reparos en dejarlos en ridículo. Me divertía mucho cuando lo interpretaba.

-         He visto en tu web que además de intérprete, traduces. Mucha gente opina que no se puede ser un buen traductor si además eres intérprete, yo estoy a favor de compaginar las dos actividades pero me encantaría saber tu opinión al respecto. Ya que hablamos de tu web, me encanta el concepto traducción 2.0. ¿Qué importancia le das al famoso networking en el mercado actual?

Yo creo que se pueden compaginar las dos cosas. A mí me encanta traducir y también interpretar. Pero reconozco que si solo tradujera...no me sentiría cómodo. Como se dice coloquialmente, se me caería la casa encima. Normalmente interpreto más que traduzco, y que cuando traduzco lo suelo hacer en cuatro o cinco campos en los que más o menos estoy especializado.

Como me imagino que te ocurrirá a ti, conozco a personas que deciden dedicarse solo a la interpretación y dejan a un lado la traducción. Yo lo respeto. Es una opción. No obstante no creo que por dedicarse a las dos cosas hagas peor tu trabajo, porque hay aspectos de la traducción que puedes utilizar a la hora de interpretar y viceversa.

Por cierto, me alegro de que te guste mi web. Lo de la "traducción 2.0" era una forma llamativa de llamar a ese networking tan típico entre nosotros ahora. A mí es una cosa que me encanta y que creo que es algo que tienen que conocer nuestros clientes. Hace unos años estábamos en gran desventaja en comparación con las agencias de traducción. Un intérprete o un traductor normalmente trabajaba solo, tenía algún contacto más y poco más. Ahora nosotros podemos ofrecer el mismo servicio que una agencia, incluso diría que con más confianza y más cercanía, por no hablar de los precios.

En definitiva, el networking, la "traducción 2.0" o como lo queramos llamar me parece que es crítico para nosotros en este momento. Tenemos que saber explotar para nuestro trabajo las redes sociales, tanto virtuales como personales. Cuando les explico a mis clientes qué es la "traducción 2.0" veo que es algo que les gusta y que me ha permitido hacer proyectos importantes que de haber estado yo solo no podría haber hecho.

Todo esto no quita para que existan agencias y nosotros sigamos trabajando con ellas. Las agencias son necesarias y siempre se van a nutrir de gente como nosotros, pero de esta forma pienso que a partir de ahora el mercado estará más nivelado.

-         ¿Crees que se puede vivir de la interpretación?

La respuesta, en mi opinión, es clara: sí. Incluso más ahora, en mitad de una crisis donde las empresas si quieren crecer tienen que mirar forzosamente al exterior.

Cualquier estudiante de interpretación que esté terminando la carrera, un máster, puede preguntarse: "¿pero cómo meto la cabeza ahí?". Es cierto que al principio es difícil, pero una vez que se consigue un cliente, conoces más intérpretes (el famoso networking), vas avanzando, mejoras, te completas y al final sin darte cuenta estás trabajando de forma continua como intérprete.

-         Para terminar, Iván Álvarez de Lorenzana, que cuenta con su propia entrada en el blog y con el que los dos hemos trabajado, suele decir que la interpretación puede dar la felicidad. ¿Estás de acuerdo?

Totalmente de acuerdo. A mí me encanta mi trabajo. Cuando hago una interpretación que ha salido bien, que ha hecho que el público entienda algo importante...para mí es una satisfacción infinita. También te permite conocer y estar cerca de gente que de otra manera sería inalcanzable, aprendes mucho, viajas, fomentas tu curiosidad, te pones a prueba en situaciones muy difíciles... Y cuando ves que todo eso sale bien...yo confieso que soy feliz.

Daniel en la cabina del canal 24H.



Si os interesa visitar la web y el blog de Daniel, os dejo aquí el enlace: Blog y página web

miércoles, 10 de octubre de 2012

Grabar o no grabar

He leído una entrada muy interesante en el blog de NAJIT, la Asociación Nacional de Traductores e Intérpretes Judiciales, sobre las grabaciones de las interpretaciones.

No sé si os ha pasado alguna en cabina, no es lo más frecuente pero sí que ocurre. No tiene nada que ver con las interpretaciones realizadas para las cadenas de televisión o en entrevistas que se televisan posteriormente. En esos casos es obvio que te van a grabar y que te informan de eso al contratarte. Me refiero a las interpretaciones en las que una vez que ya estás en cabina, con todos los post-it pegados, tu compañero listo y el programa lleno de garabatos, llega un organizador para informarte que su empresa o uno de los asistentes ha decidido que quiere grabar la interpretación y te pregunta si no te importa que metan una grabadora en la cabina.

En realidad, la mayor parte de las veces dices que sí porque quedan menos de 5 minutos para que empiece la conferencia y estás más centrada en lo que vas a hacer que en otra cosa y solo quieres que salga de la cabina lo antes posible pero esta entrada me ha hecho reflexionar sobre el tema.

Os dejo el enlace de la entrada porque creo que explica muy bien la razón por la que no debemos decir que sí sin más, incluye los enlaces a la página web de AIIC, menciona las directrices del ASTM y deja claros muchos puntos. Eso sí, está escrita en inglés: Recording, consent and copyrights

Ahora bien, ¿qué documentación podemos consultar en español y relacionada con España?

En las normas que ha publicado ESPAIIC podemos leer lo siguiente:
Cualquier contrato para el empleador de un miembro de la Asociación deberá estipular que la interpretación será únicamente para su inmediata audición en la sala de conferencias. Nadie, incluidos los participantes en la conferencia, efectuará ninguna grabación sin el previo consentimiento de los intérpretes implicados, de acuerdo con las disposiciones de los acuerdos internacionales sobre derechos de autor.

Queda claro que tienen que pedir permiso, pero si seguimos buscando, nos encontramos con la Ley de protección de la propiedad intelectual:

Artículo 25. Compensación equitativa por copia privada
1. La reproducción realizada exclusivamente para uso privado, mediante aparatos o instrumentos técnicos no tipográficos, de obras divulgadas en forma de libros o publicaciones que a estos efectos se asimilen reglamentariamente, así como de fonogramas, videogramas o de otros soportes sonoros, visuales o audiovisuales, originará una compensación equitativa y única por cada una de las tres modalidades de reproducción mencionadas, en favor de las personas que se expresan en el párrafo b) del apartado 4, dirigida a compensar los derechos de propiedad intelectual que se dejaran de percibir por razón de la expresada reproducción. Este derecho será irrenunciable para los autores y los artistas, intérpretes o ejecutantes.
2. Esa compensación se determinará para cada modalidad en función de los equipos, aparatos y soportes materiales idóneos para realizar dicha reproducción, fabricados en territorio español o adquiridos fuera de éste para su distribución comercial o utilización dentro de dicho territorio.

Técnicamente hablando, siempre piden permiso, aunque sea cinco minutos antes de colocar la grabadora en la cabina, pero lo correcto sería hacer las cosas bien. Algunos de los clientes para los que he trabajado sí lo han hecho, me han enviado días o semanas antes un documento explicando que mi interpretación se iba a grabar y lo que iban a hacer después con esa grabación. En otra ocasión, un asistente grabó una ponencia y luego acordó conmigo una tarifa, con permiso por escrito del cliente original, para así poder grabar también mi interpretación. Pero me surge la siguiente duda para la que no he encontrado información definitiva: ¿Podemos negarnos a que nos graben mientras trabajamos en cabina? 

La prensa suele grabar la interpretación para luego redactar la noticia

Muchos intérpretes se graban mientras trabajan para hacer un control de calidad, tal y como cuenta Clara en  una entrada de Bootheando, pero eso ya es otro tema totalmente diferente.


Amplio la entrada con la información que ha ofrecido AIIC Sudamérica (@aiic_sa) en Twitter, porque creo que es muy interesante:
AIIC nos confirmó que si no se ha pedido permiso previamente, el intérprete sí tiene derecho a decir que no quiere que se grabe su trabajo.
Avinc (@avinc), la Asociación Venezolana de Intérpretes de Conferencia planteó la siguiente pregunta: ¿Qué hacemos cuando una asistente pide 5 minutos antes de la ponencia dejar su grabadora en la cabina? Todo esto, dando por sentado que lo pide con amabilidad. Una buena pregunta, yo he vivido esa situación en varias ocasiones.
La respuesta de AIIC Sudamérica es clara: 
Le decimos que no es posible sumar un micro ajeno a la cabina, que es como un estudio de grabación.
En la cabina se trabaja en equipo y de forma confidencial. Luego sale un producto depurado.
Creo que la clave es que lo que sucede dentro de la cabina excede lo que el público oye.

Lo que sucede en la cabina, se queda en la cabina.



lunes, 8 de octubre de 2012

Webinario sobre interpretación consecutiva de Asetrad

Una entrada breve para comentar que Asetrad, la Asociación Española de Traductores, Correctores e Intérpretes, me ha propuesto impartir un webinario sobre la interpretación consecutiva.

Todos los que leen el blog con cierta frecuencia saben que soy una defensora y apasionada de la consecutiva. Ya decía Harry Obst que la consecutiva es un ejercicio de precisión, tal y como defendió en 1993: Consecutive interpretation. Can it survive in the 21st Century?

La vida es muy aburrida sin los cuadernos de notas

El webinario «La interpretación consecutiva desde el punto de vista de un intérprete autónomo» se impartirá el día lunes 22 de octubre, de 18:00 a 19:30 y está pensado para estudiantes de TeI que están cursando las asignaturas de interpretación o para intérpretes ya formados pero con escasa o ninguna experiencia en consecutiva en el mercado.
No voy a tocar el trabajo de los intérpretes en organismos, me basaré en mi experiencia profesional como autónoma y en los retos que plantea el mercado hoy en día.

Y algunos os preguntaréis: ¿Qué es un webinario?

Un webinario es un seminario corto que se imparte a través de Internet. Tanto el alumno como los profesores se conectan a una plataforma virtual en la que se desarrolla el curso. Por su formato y duración (unos 90 minutos), los webinarios son herramientas ideales para desarrollar temas concretos.

[Definición de la página web de Asetrad]

En la página está toda la información sobre los webinarios y la inscripción: Webinarios Asetrad

Para los que quieran saber más sobre el webinario que voy a impartir, dejo aquí la sinopsis oficial:

Sinopsis del webinario
Este webinario aborda la situación actual de la consecutiva en el mercado. Arranca con una breve parte teórica para situar al alumno y de ahí pasa a contrastar la teoría con la realidad a la que se enfrenta el intérprete como profesional autónomo: los problemas, la relación con el cliente, el ponente y el público. Incluye una breve parte práctica con un ejercicio real en el que se trabajará con la combinación inglés-español, aunque los conceptos generales manejados son válidos para cualquier combinación de idiomas. Está destinado a estudiantes de interpretación que estén cursando los estudios o bien graduados o profesionales que aún no tengan experiencia en el mercado de la interpretación.


Si os llama la atención la posibilidad de recibir formación online sobre temas relacionados con la traducción e interpretación, os recomiendo consultar el programa que acaban de publicar con los webinarios hasta el mes de diciembre: Programa otoño 2012