domingo, 29 de julio de 2012

Herramientas de cabina

Antes de nada, me gustaría dejar clara una idea: para interpretar bien hay que interpretar muy bien. Ningún aparato, dispositivo o chisme va a hacer el trabajo duro.

Cuando empecé a interpretar en cabina no llevaba nada más que los glosarios, algún diccionario especializado en papel, caramelos, tableta (pero de chocolate) y la botella de agua. El apoyo moral y técnico lo ofrecía mi compañero de batallas y el resto del trabajo lo hacía en casa y en la conferencia.

Sin embargo, los netbooks empezaron a poblar las cabinas y compré uno para ver si efectivamente eran tan útiles. Después llegaron las tabletas y entonces surgió el debate: ¿netbook o tableta?

Reconozco que si un intérprete ya tiene un netbook que funciona bien no es necesario que compre nada más, la verdad es que no está la cosa para hacer inversiones que no son obligatorias. Ahora, si os estáis planteando si comprar un mini-portatil o una tableta, quizás os pueda interesar esta entrada.

La tableta me la ha regalado mi hermano recientemente, de modo que llevo poco tiempo poniéndola a prueba, pero ya ha pasado el bautizo de la cabina y creo que es hora de hacer una primera comparación:

Netbook

Tengo un modelo pequeño de Packard-Bell que se calienta como un campeón en las jornadas completas. En las cabinas nórdicas se agradece pero en verano parece un castigo divino. Siempre llevo el cable para conectarlo a la red, porque su batería deja bastante que desear. 

Ha salido en fotos en el blog.
Es pequeño pero no tímido

No ocupa mucho espacio y aunque la pantalla no es enorme, me sirve si quiero ver las presentaciones en cabina o si quiero consultar glosarios, diccionarios, etc.
No pesa demasiado y lo llevo en su funda dentro del bolso de intérprete.
En cuanto a diccionarios, he instalado dos que no requieren acceso a internet, uno general y el Routledge especializado de comercio, negocios y finanzas:


En muchas de las salas en las que he tenido que trabajar no podía conectarme a la red porque no me daban la contraseña o sencillamente porque no había. Por eso siempre llevo el módem USB para tener mi propia conexión. No es que sea la mejor de las opciones, el módem se calienta y se atasca con cierta frecuencia pasado un rato, pero es una forma de garantizarme acceso a la red en la cabina, sin depender de contraseñas o permisos. 
El módem ocupa un puerto USB pero el netbook tiene tres, así que no hay mucho problema y no suelo llevar el ratón a cabina.


Tableta

Me han regalado un iPad, así que no puedo hablar de otras marcas o modelos porque no tengo datos. En mi caso, tengo un iPad 3G, con lo que la conexión a internet no es un problema, no tengo que llevar el módem USB a cabina. El iPad no se calienta del mismo modo que el netbook (aunque aún no lo he probado en 8 horas seguidas de cabina).

La pantalla es ligeramente mayor que la del netbook y tiene mejor calidad. Dado que no me convence demasiado el teclado en pantalla para buscar términos en el glosario, he comprado un teclado Logitech y el conjunto de iPad y teclado ocupa en la cabina más o menos lo mismo que el netbook

Los post-it son otra forma de tener glosarios en la cabina.
No todo tiene que ser caro y tecnológico

El teclado se conecta por Bluetooth y es recomendable llevarlo cargado a cabina. En cabina no va a ser posible cargarlo.

El iPad y el teclado apenas pesan, incluso si los comparo con el netbook, pesan menos.

Puedo descargar las presentaciones (power point, hojas de cálculo, documentos) igual que en el netbook. Hay varias aplicaciones para poder hacerlo y muchas son gratuitas.

¿Diccionarios? No puedes instalar diccionarios como en el netbook, pero tienes algunas aplicaciones útiles, la nueva del DRAE, algunos diccionarios de idiomas. Algunas de estas aplicaciones son gratis, otras no.

Sí, también puedes descargar Angry Birds

Una de las aplicaciones que más me ha gustado no era gratis, pero tampoco era de las caras (2,99€). Se llama Glossary Pro HD y te permite crear tus propios glosarios y, aparentemente, también puedes importarlos. Yo he intentado importar un glosario en Excel sin éxito, pero quizás sea mi falta de habilidad y no culpa de la aplicación. La creación de glosarios es bastante sencilla, aburrida, pero sin truco.
Puedes almacenar glosarios hasta en 23 idiomas y cada glosario puede tener pestañas para varios idiomas. También está disponible de forma gratuita para iPhone por lo que he visto.




¿Qué le falta al iPad? un puerto USB en condiciones. Muchos se preguntarán para qué quiero un puerto USB. Bueno, en las conferencias es bastante habitual que los ponentes te pasen las presentaciones 5 minutos antes de sus charlas y aunque no te va a dar tiempo a estudiarlas, al menos puedes verlas en tu propia pantalla, que suele ser una buena opción. Sin ese puerto, pierdes esa posibilidad.
Algunos me han dicho que pida al ponente que envíe el archivo por Dropbox o correo electrónico. Es una solución, pero muchos ponentes no tienen tiempo o conexión a internet en ese momento. Ir con el pen-drive siempre funciona, pedirle que me mande archivos por correo puede no ser tan atractivo y más de uno puede no saber qué es eso de Dropbox.

Existe un conector para cámaras con puerto USB para iPad: el camera connection kit (30€ en tienda Apple)



La cuestión es que es capaz de leer algunos pen-drives, no todos, pero no acaba de funcionar. Por lo que he leído en los foros, tiene truco, pero aún no lo he descubierto, de modo que no es la solución a todos nuestros problemas de conexión.

Y como no todo es Apple o HP, hay otros dispositivos que pueden ser útiles en cabina y que apenas abultan: los diccionarios electrónicos portátiles.

Pequeño pero matón

No tengo uno de estos aparatejos pero mi compañero habitual de cabina, Iván, sí que tiene un Casio y he pasado tantas horas compartiendo cabina con este chisme, que ya es de la familia.
Como se puede observar, no pesa, es pequeño, no se conecta a internet y aguanta las jornadas completas de interpretación mejor que servidora. 
Pero no es un ordenador, no ofrece más que los diccionarios que trae en la memoria y no se pueden modificar ni añadir términos. Su precio varía dependiendo de marca y modelo pero hay opciones entre los 54€ y los 200€.

Un aliado en cabina y en consecutiva

Como estamos en crisis, no está de más volver a recordar que la memoria existe y que a las malas, tenemos dos herramientas de trabajo de bajo coste: el cuaderno y los post-it (pósit).


El pósit, el amigo pegajoso del intérprete



¿Qué es lo que lleváis a cabina?


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