sábado, 16 de junio de 2012

Una vida en un día

Quizás he elegido un título extraño para una entrada sobre la interpretación durante las entrevistas en la presentación de una película que se va a estrenar, es decir, un press junket en toda regla.

Depende del tipo de película, como todo, pero no se diferencia mucho de cualquier ronda de entrevistas. Ya he hablado de esta experiencia en la entrada sobre Christopher Makos, el fotografo y amigo de Andy Warhol (Los amigos de Andy Warhol...). 

Un press junket es básicamente la promoción de cualquier producto mediante entrevistas que dan lugar a artículos, menciones en prensa escrita o en la televisión. Aunque tenemos un término perfectamente válido en castellano, con frecuencia se usa el inglés.

Esta semana me ofrecieron la oportunidad de trabajar en una jornada completa con la directora de una película que se estrenó ayer, Hysteria. No es un mal plan pasar un día entero en una habitación de hotel en pleno centro de Madrid hablando sobre la película que narra la invención del vibrador en la Inglaterra de la reina Victoria.

Además, el día antes te ofrecen la posibilidad de acudir a uno de los pases de la película para la prensa. Lo que está muy bien porque te permite ver la película y conocer ya a algunos de los periodistas con los que luego vas a trabajar al día siguiente.

Básicamente, Tanya Wexler, la directora de la película y yo teníamos que esperar en una habitación a cada uno de los diferentes medios de prensa, que entraban y cambiaban todos los muebles de sitio para las fotos o para grabar la entrevista en vídeo. Es muy curioso, ya he visto dos de las entrevistas en la tele y parecen habitaciones diferentes. El cartel de la película y dos de las lamparas demostraron que lo de los anuncios de Ikea es verdad, con un poco de maña puedes convertir la decoración de una habitación en otra cosa completamente distinta.

Una comedia romántica con buenas vibraciones


Fue una enorme suerte trabajar con Tanya Wexler porque desde el principio me dijo que eramos un equipo y cada vez que entraba un periodista me pedía que le preguntase si necesitaba interpretación y qué quería: consecutiva con notas, enlace, simultánea susurrada. Le resultaba muy interesante ver todas las posibilidades, hacía preguntas sobre la toma de notas y le encantaba la simultánea susurrada. Aunque al principio le resultaba desconcertante.

Podemos ser mejores o peores pero si tenemos que trabajar con gente amable y que sabe hacer muy bien su parte, nuestro trabajo luce el doble.

Al terminar me dijo que después de tantas horas, preguntas y respuestas era como si nos conociéramos de toda la vida aunque solo hubiéramos pasado un día juntas. Lo bueno de la consecutiva y de trabajar sin una cabina, es la posibilidad de conectar con la gente a la que interpretas. Ahora, cada vez que paseo por la calle y veo el cartel de la película me entran ganas de animar a todo el mundo a verla.


No hay comentarios: