sábado, 31 de diciembre de 2011

Tradiciones para terminar y empezar el año nuevo

Esta entrada no tiene mucho que ver con la profesión pero es nochevieja y todo el mundo está preparándose para la fiesta. Muchos se despiden del 2011 recordando lo bueno (para recordar lo malo ya hemos tenido muchos días) y pensando en lo que quieren para los próximos meses. Yo ya lo he hecho y he sacado mi maleta. ¿Os preguntaréis si me voy de viaje? No, en realidad voy a cenar a la calle de al lado, pero es que en Perú, país en el que viví hasta los once años, es costumbre dar una vuelta a la manzana con una maleta si deseas viajar mucho durante el nuevo año.

Yo este año voy a sacar a pasear a la pobre maleta verde (porque quiero viajar mucho) y he decidido añadir un par de cosas adicionales: un cuaderno de notas, bolígrafos y mis cascos. Añado estos elementos, porque quiero trabajar mucho más todavía y que sean proyectos nuevos, mayores retos y a ser posible, mi deseo para el 2012 es trabajar como intérprete en otras ciudades (o países) y conocer más cabinas fuera de Madrid.

No sé si servirá o tan solo conseguiré que los cascos salgan a dar un paseo, pero por probar...



El año pasado tomé las uvas con la maleta y luego se vino conmigo a Nueva York. En el 2012 pondremos rumbo a Chile si todo sale bien.


¿Cuál es vuestra tradición o manía para iniciar el año?

viernes, 30 de diciembre de 2011

No es que crea en los calendarios de los mayas pero...

Lo sé, no rima como lo de creer en las meigas pero llegamos a final de año y muchos opinan que el 2012 no nos va a traer grandes cosas. Sin embargo, no es momento para rasgarse las vestiduras, todo lo contrario, hoy es el día típico para hacer recuento, enviar facturas y sobre todo revisar los objetivos que me propuse el año pasado, para ver si he logrado cumplir alguno antes de que el mundo se acabe (o que siga y me toque pagar el IVA trimestral, una de dos)


Como ya hice a finales del 2010 quiero repasar lo mejor del año y he de decir que no me puedo quejar:

1- He interpretado a Howard Gardner, premio Príncipe de Asturias y ha sido tan encantador que cuando regresó a Estados Unidos tuvo el detalle de enviarme un libro dedicado.


2-Trabajé como intérprete para Ron Galella (y según mi prima puse unas caras muy graciosas en las noticias cuando me tocó interpretarle). Fue un placer, es amable, divertido y habla de su mujer de un modo que da una envidia.

Foto cedida por el autor de Fotoblog
3- Las cenas del #Tratuimad. Han salido todas muy bien. Me alegro de haber formado parte de la gran familia tratuimadera del 2011.

Foto hecha por Xosé Castro Roig


4- Por fin he podido asistir a uno de los cursos de traducción médica de Fernando Navarro y encima, pude hacer networking, porque conocí a muchas compañeras en esas clases y me tocó el libro en el sorteo.



5- Este blog me ha proporcionado muchas alegrías en el 2011, me ha permitido conocer a gente muy interesante y ha superado con mucho el número de visitas del 2010. Ya tiene un año y medio, es aún joven pero por el momento puede seguir creciendo. Muchas gracias a los lectores y a la gente que le ha dedicado unos minutos de su tiempo.

El blog ya tiene sus propias tarjetas

Y hay muchas otras cosas que el 2011 me ha regalado y que no puedo olvidar, aunque prometí que solo pondría 5 cosas en el recuento anual pero pido permiso para añadir dos más:

- Participar como intérprete en un evento internacional televisado, en el que pude trabajar con Iván y con compañeros en las cabinas de italiano, francés, polaco y alemán. (Además tuve la oportunidad de hacer relé del italiano y era una de las cosas que tenía en mi lista de deseos a cumplir)
- Asistí a la jornada sobre blogs organizada por APTIC en Barcelona y el ambiente fue tan positivo que todos salimos con las pilas cargadas para terminar el año con estilo.

Ahora, repasemos lo que me propuse el año pasado 

Propósitos para el 2011 (espero cumplir alguno)

1- Sacar más rentabilidad a los programas CAT y a todo el software que puede ayudarme a traducir más rápido y con más precisión. Hecho
2- Gestionar mejor el tiempo para realmente poder aprovechar las horas de trabajo sin por ello perder las horas de ocio y viceversa. Hecho (pero es mejorable)
3- Llegar al C2 en italiano y ponerme las pilas con el portugués. Hecho (italiano sí, el portugués aún no)
4- Comprar la nueva ortografía (y leerla) Hecho (la compré y ya le he quitado el plástico, eso cuenta, ¿no?)
5- Seguir aprendiendo y con un poco de suerte mejorando. Espero haber mejorado.



Propósitos para el 2012 

1- Abrir nuevas puertas, estancarse es fatal en este negocio.
2- Nuevos retos en la interpretación, ya he interpretado canciones, ahora quiero más.
3- Portugués. Ya en serio.
4- Viajar más, mucho más. (mucho, mucho más)
5- Ir a conferencias internacionales (supone viajar pero también ver lo que hacen en otros sitios).

¿Cuáles son vuestros objetivos para el 2012?




sábado, 24 de diciembre de 2011

Feliz Navidad

Igual que el resto del mundo los traductores e intérpretes necesitan unos días de descanso para volver a casa (como el turrón). Es hora de preparar la estrategia comercial para el 2012 y ver si se ha cumplido algunos de los objetivos marcados el año pasado por estas fechas.

Espero que todos los traductores e intérpretes puedan disfrutar de estos días sin tener que trabajar, yo he pasado por eso algunos años y no es lo más recomendable porque al final ni traduces ni pasas tiempo con la familia y el resultado no suele ser el mejor en ninguno de los casos.

Este año tengo la suerte de ir a casa con la tarea hecha, sin estrés y encima me espera trabajo a la vuelta. Eso ya es todo un regalo (aunque tampoco me importaría encontrar mañana esos cascos de los hablamos en el blog bajo el árbol). Así que hasta dentro de unos días me temo que el blog igual que mi "oficina" permanecerán de vacaciones. Os deseo a todos:

Felices fiestas

En lugar de una felicitación complicada, he pensado que esta foto iba más en línea con el espíritu del blog

martes, 20 de diciembre de 2011

Entrevista a Iván Alvarez de Lorenzana, intérprete y compañero

En muchas ocasiones he recalcado la importancia de la figura del compañero/a en cabina y si sois lectores fieles seguro que os suena el nombre de Iván (y su brazo que suele salir en mis fotos de cabina). Hace unos días le propuse la idea de responder a unas preguntas en el blog. Le menciono con frecuencia y es mi agente de marketing, vende el blog mejor que yo cuando estamos trabajando, así que lo mínimo era darle voz para que pudierais conocerle. 


Iván fue mi primer compañero de cabina, antes solo había hecho consecutiva y fue gracias a su paciencia y su sentido del humor que perdí el terror a la simultánea. El blog ha cumplido ya más de un año y ya tocaba que él tuviera su propia entrada, espero que os guste. 



- A menudo se escucha que para ser intérprete uno tiene que estudiar traducción e interpretación pero tú no eres filólogo, ni licenciado en traducción e interpretación y llevas años trabajando con excelentes resultados. Muchas personas se preguntan si pueden ser intérpretes si han estudiado otra carrera. 
¿Por qué decidiste formarte como intérprete? ¿consideras que tu formación previa te ha sido útil luego en las interpretaciones? 
 
R- Soy licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, y siempre he trabajado para empresas que representaban a compañías americanas en España, por lo que muy a menudo tenía no solo que hablar en inglés sino ayudar a otras personas que no lo hablaban, e incluso traducir todo lo que se decía en negociaciones a veces muy duras a dos o tres bandas. En un momento dado en el que decidí dejar un empleo especialmente absorbente, pensé que lo que había hecho hasta aquel momento de manera puntual e informal (ser intérprete como "trabajo dentro de mi trabajo") podía ser una profesión en sí misma, y decidí hacer el curso de interpretación que se impartía en Estudio Sampere.
Con respecto a tu segunda pregunta, mi formación en marketing y finanzas y el conocer desde dentro el mundo de la empresa, y no digamos el haber tomado parte en tantas negociaciones con empresas extranjeras, en las que tienes que mantener una concentración constante muy alta, me ha sido de mucha ayuda después para las interpretaciones, sobre todo para las consecutivas y de enlace.

- Te he oído decir que la interpretación cambió tu vida, ¿animarías a personas con titulaciones en derecho, económicas o científicas a entrar en este sector? ¿Animarías a los alumnos de traducción e interpretación para que no le tengan pánico a la interpretación?
 
R- Les animaría sin duda; pueden tener experiencias muy gratificantes y ellos pueden aportar mucho a la profesión. Sin embargo, como tú bien sabes, es muy difícil vivir solo de la interpretación, a no ser que estés en nómina en un organismo oficial: eres, salvando las distancias, como un intérprete de teatro o televisión, y tienes que esperar a que te llamen los directores o productores (en nuestro caso, las agencias o los clientes directos). Casi siempre hay que complementar la interpretación con algún otro trabajo, que en la mayoría de los casos es la traducción, pero no necesariamente. 
En cuanto a los alumnos de traducción e interpretación, solo les diría que el "pánico" se acaba superando, y el camino para conseguirlo, como en muchas otras actividades, es la práctica constante partiendo de bases sólidas, que ellos sin duda tienen debido a su carrera.
 
- ¿El buen intérprete nace o se hace? ¿Cuál es el papel que le das a la formación en esta profesión? ¿Vale la pena formarse si uno ya domina muy bien los dos idiomas de trabajo?
 
R- Sin duda una persona que tiene una gran facilidad de comunicación, que se expresa bien, es receptivo y no teme hablar en público tiene ya mucho ganado. Alguien que tenga una gran empatía y se ponga fácilmente en la piel del otro estará más capacitado para "interpretarle" mejor, en todos los sentidos. Igualmente, disponer de una cultura amplia y sentir curiosidad de manera natural por todo lo que te rodea es de gran ayuda. Por supuesto, conocer muy bien los idiomas de trabajo también. Sin embargo, mi propia experiencia me dice que todo esto no es suficiente, y que es necesario formarse. Ejercitar la memoria, la rapidez mental, la capacidad de síntesis, la expresión fluida y tranquila incluso en momentos de gran tensión y hacer todo esto de manera sostenida durante largos periodos de tiempo es algo que en la inmensa mayoría de los casos hay que aprender por medio de una formación adecuada. Por supuesto también hay que hacer y utilizar glosarios y estudiarse el vocabulario, en los diversos idiomas de trabajo, de aquello sobre lo que vamos a hablar.

- En traducción suelen recomendarte que te especialices al menos en dos campos, ¿es absolutamente necesario especializarse en un área si te dedicas a la interpretación?
 
R- Creo que no; en mi caso tiendo más a descartar aquellas áreas en las que por el momento no quiero trabajar que a especializarme en las áreas de trabajo que prefiero, entre otras cosas porque no veo que haya tanto trabajo como para poder vivir de la profesión especializándose en dos o tres áreas. Pero de nuevo estoy hablando como intérprete autónomo; si tu objetivo es trabajar en nómina en un organismo oficial, posiblemente sea buena idea especializarse.

- Siempre contamos anécdotas graciosas pero las cosas no son siempre de color de rosa en la cabina, ¿Cuáles han sido los mayores retos a los que te has enfrentado en este trabajo?
 
R- Tal vez se me hayan presentado en este año que termina: por diversas circunstancias, tuve que interpretar en varias ocasiones para el canal internacional de RTVEimpactantes, como la muerte de Bin Laden, los atentados de Noruega o la comparecencia de David Cameron en el Parlamento por el escándalo del "News of the World". No era solo la impresión de saber que una gran audiencia te estaba escuchando, sino que debido a la propia naturaleza de lo que estaba pasando, el trabajo continuaba hora tras hora y no sabías cuándo terminaría. Llegas a pensar si tendrás fuerzas suficientes para seguir adelante, pero obviamente en una situación como ésta no puedes cerrar el micro ni levantarte e irte porque estás cansado. 

- ¿Qué importancia tiene, en tu opinión, el compañero en cabina? ¿Puedes dar algunas recomendaciones para el trabajo en equipo dentro de la cabina?
 
R- El compañero es fundamental. No tiene nada que ver el resultado que puede obtenerse trabajando con un compañero al que conoces y con quien te compenetras bien, ni tu propio confort en las largas horas de cabina, con el que se obtiene trabajando con alguien con quien no encajas. Una de mis mayores aficiones es el buceo deportivo con escafandra autónoma (es decir, que me gusta tanto boothear -le tomo prestado el término a Clara Guelbenzu- como bucear), y la figura del "buddy" es esencial en ambas actividades. Las recomendaciones que te voy a dar sirven por igual para estos dos campos:
 
- Documéntate sobre las procelosas aguas en las que te vas a sumergir. En nuestro caso, trata de conseguir documentación, infórmate sobre los participantes, asegúrate de que conoces al menos el vocabulario básico, etc., y comparte ese conocimiento con tu compañero.
 
- Planifica antes de la actividad qué es lo que vas a hacer, no te "tires al agua" sin más. O sea, para la interpretación, establece quién empieza, cómo van a ser los turnos, intenta repartir las ponencias con antelación si la jornada es muy extensa y el tiempo de preparación es poco, etc.
 
- Si puedes escoger a tu compañero, sobre todo que sea una persona tranquila pero a la vez atenta. Es decir, que no te pierda de vista (de oído) en ningún momento, pero que te deje hacer sin agobiarte con sugerencias sobre lo que debes ver (decir) a cada paso.
 
- Saliéndonos ya un poco del símil del buceo, algo evidente es que no hay que invadir el espacio del otro con diccionarios, ordenadores, botellas de agua, etc. En cabinas muy reducidas suele ser práctico definir una zona "neutral" central entre los dos, donde poner por ejemplo unas cuartillas de uso mutuo para preguntas o sugerencias. Y por último, está claro que la buena educación, un poco de flexibilidad y otro poco de simpatía vienen tan bien dentro de la cabina como en cualquier actividad fuera de ella.
 
- Comparte un truco que hayas aprendido en estos años de cabina.
 
R- Me da la impresión de que muchos lo hacemos, pero cuando no es mi turno de interpretación me gusta quitarme un auricular para escuchar al ponente por un oído y a mi compañero por el otro. De esta manera aprendo de mi compañero, veo cómo resuelve las dificultades de lo que se dice en un momento dado, estoy más disponible para asistirle en caso de necesidad y no pierdo el hilo de lo que se está diciendo, mientras que a la vez me relajo un poco.

- ¿Cuál es el trabajo del que te sientes más orgulloso?
 
R- Creo que todos los relativos a la educación para el siglo XXI que he llevado a cabo para universidades y colegios, pero a la vez siempre recordaré con especial cariño el primero que realicé como profesional, mientras todavía estaba estudiando el curso de interpretación, para los ayuntamientos hermanados de Guadalajara (España) y Nuneaton (Reino Unido). Aún estaba muy verde, pero al terminar, después de una semana extenuante con jornadas de dieciséis horas, ambos ayuntamientos me ofrecieron trabajo fijo. Tuve que rehusarlo pero me hicieron sentir muy bien.

- La eterna pregunta: ¿Consecutiva o simultánea?
 
R- Pues mi impresión es que inicialmente todos nos decantamos por la consecutiva (parece más natural, se asemeja más a lo que hayamos podido hacer informalmente y da como menos miedo), pero a la larga tal vez he ido prefiriendo la simultánea, que puedes hacer de manera más automática. La consecutiva exige un esfuerzo superior de memoria, concentración y precisión; con la simultánea suelo decir que es más fácil conectar la boca con la oreja (pasando siempre por el cerebro, eso sí). 

- ¿Guardas recuerdos/bolis/fotos/grabaciones/carpetas de los trabajos que has hecho? 
 
R- ¡Sí! tengo una plancha de corcho donde cuelgo todas las identificaciones o distintivos que he ido recibiendo a lo largo de los años. Hoy día recibimos cada vez más la información en formato digital, pero me resisto a perder lo que nos dan en papel, sobre todo si creo que puede ser útil o resulta bonito o atractivo para mí, y de hecho acabo de comprarme un archivador más grande porque el que tenía se me estaba quedando pequeño.
Los bolis tiendo no a atesorarlos sino a utilizarlos.

- ¿Cuál es el mayor problema al que se enfrentan los intérpretes hoy en día?
 
R- Creo que hay dos problemas principales, y son los mismos de siempre:
 
1) Pregunta al ponente: "¿Podría proporcionarme las ponencias u otra documentación para este trabajo?". Respuesta: "¿Cómo? ¿No es usted intérprete? Pues traduzca lo que yo vaya diciendo y ya está".
 
2) El encargado de organizar la reunión internacional: "Habíamos pensado en contratar un intérprete (lo normal será que diga "un traductor", pero esa es otra guerra), pero resulta que tenemos una secretaria / un compañero / un amigo que habla bastante bien inglés, o sea que yo creo que ya nos arreglamos con él, que además nos sale mucho más barato".


¡Muchas gracias Iván!

jueves, 15 de diciembre de 2011

Y si además canta....

Con frecuencia me toca defender mi amor por la consecutiva, es posible que me guste porque algunas de las técnicas (y trucos) que se necesitan para salir airoso de una consecutiva son cosas que ya hacía desde pequeña en mi vida normal. Ahora os preguntaréis si de niña era un repollo con cuaderno que interpretaba lo que decía la gente y la respuesta es no, pero lo cierto es que tengo buena memoria, soy buena resumiendo y tomando notas. En su día tuve grandes profesores que me enseñaron a entrenar la memoria. Mi abuela me hacía leer y memorizar capítulos del libro El Cantar de Mio Cid en verano (aunque nunca entenderé el motivo pero le he sacado rentabilidad). Y todo este viaje por los recuerdos viene a cuento porque he leído una interesante entrada en el blog The Booth Inhabitant que menciona el ya famoso incidente del entrenador del Real Madrid y su "traductor".

Si no lo habéis visto, el vídeo está colgado en YouTube y no tiene desperdicio. No lo comento por un deseo de criticar, nada más lejos de mi intención. Al verlo uno puede pensar: "Vaya, no ha tomado notas". Como realmente no sé qué le pasó o si esta persona habitualmente trabaja como intérprete de consecutiva, no creo que sea este el sitio para debatir al respecto, lo que queda claro es que se inventó la interpretación y le llamaron la atención por eso. Esto me ha hecho pensar en varias de las cosas que comento en clase cuando enseño consecutiva y en muchas de las situaciones en las que me he visto envuelta.

El gran fallo de un intérprete de consecutiva es pensar que es el bolígrafo el que hace todo el trabajo. La memoria es la herramienta principal, las notas no son más que una muleta en la que te apoyas cuando dudas. Pero, cuidado, cuando digo la memoria, no me refiero a recordar cada palabra para luego repetir el discurso como un loro. Ayer, sin ir más lejos, me tocó trabajar como intérprete de consecutiva y el artista para el que trabajé me pidió una interpretación "literal". Me pregunté si habría visto el vídeo de Mou pero luego caí en la cuenta de que para él las palabras eran muy importantes. Me tocó explicarle que yo no iba a añadir nada de mi propia "cosecha" pero que en general, si él hablaba más de 10 minutos sin parar yo iba a tener que resumir un poco, sin cambiar su discurso y que algunas cosas al ser "traducidas" debía modificarlas para que significasen lo mismo en los dos idiomas. Eso no le gusto nada y me aseguró que diría frases muy cortas para que pudiera interpretarle "literalmente".

Un intérprete de consecutiva debe escuchar, entender la información, traducir los términos, construir la frase en el idioma de llegada y luego interpretar. Esa es la teoría y generalmente el trabajo, pero a eso tenemos que añadirle una serie de dificultades que complican las cosas. Por ejemplo, ayer mi ponente solo usó frases cortas los tres primeros minutos, porque luego se olvidó de mi presencia (como es lógico) y empezó a explicar su obra en intervenciones de más de cinco minutos. En estos casos las notas son esenciales, aunque la memoria y el sentido común siguen siendo la clave. En el cuaderno anotas fechas, datos, nombres e información que te permite enlazarlo todo para que luego puedas interpretar con la seguridad de que no te estás olvidando nada.
Pero la vida sería muy sencilla si el mayor de nuestros problemas fuera una intervención de cinco minutos. La realidad es mucho más compleja. A eso, a menudo, hay que añadir esas situaciones en las que el ponente decide ponerse a hablar con otra persona sin hacer pausas, como por ejemplo, el comisario de la exposición o un periodista y entonces tienes que diferenciar en las notas quién ha dicho qué, para luego explicarlo todo cuando te toque el turno.
En clase de consecutiva te suelen decir que con esta técnica tienes más tiempo de análisis pero con frecuencia la gente carece de paciencia. En ocasiones, apenas termina de hablar el ponente, este o el resto del público (o todos) se giran y te miran expectantes, reduciendo el tiempo de "análisis" al mínimo. A nadie le gusta esperar.


Y en una consecutiva (igual que en una simultánea) tienes que estar preparado para el Factor Sorpresa que hace que este trabajo sea interesante y que ningún día sea igual al anterior. Puedes tener una sala llena de ruido, gente hablando por el móvil sobre su vida a tu espalda, que tu micrófono no funcione, interpretar al lado de un vídeo en el que ladran unos perros, estar en plena calle Gran Vía, tener una manifestación pasando por delante, todo es posible. Pero, y si además el ponente canta durante la presentación, entonces ¿qué hacemos? Ayer, el artista decidió que para explicar su obra lo mejor que podía hacer era mezclar palabras con canciones. La idea es buena y la interpretación un poco más complicada pero creo que el resultado fue digno. El único problema fue que, cuando se metió en situación, empezó a explicar una canción, luego cantó y a continuación explicó cómo la modificó y la volvió a cantar, tras lo que contó porqué la cambió. Todo esto fueron más de 10 minutos, menos mal que me centré tranquilamente en tomar notas, prestar atención y mantener las cosas claras en la cabeza. Aproveché las canciones para revisar lo que tenía anotado y construir el discurso. Así cuando me tocó el turno pude interpretarlo todo y hasta el artista me dio el visto bueno. (pronto colgarán el vídeo)

Para animar un poco la entrada he incluido algunas de las fotos de la exposición que podéis ver en Madrid en la sala Alcalá 31 estas navidades. (La última es la foto de un trozo de Blu-Tack que se encuentra en el aseo de señoras y señoritas y que también forma parte de la exposición, aunque me apuesto algo a que alguien acabará pensando que hay oficinistas muy descuidadas)


lunes, 12 de diciembre de 2011

#Tratuimad ha cumplido un año

El tiempo pasa volando y aún más en buena compañía. Ya ha pasado un año y las cenas informales de traductores e intérpretes con cuenta de Twitter (o amigo con dicha cuenta) ya han celebrado su primer aniversario y parecen gozar de buena salud.

En noviembre de 2011 unos pocos y aguerridos valientes de la profesión decidieron reunirse para tomar algo en la plaza de Bilbao en Madrid. Era un jueves a las nueve de la noche y hacía frío (doy fe). Como dice Pablo Muñoz, me quedé a un escalón de ser parte de esa noche en la que los padres fundadores y Ana Rubio, madre fundadora, dieron origen al #tratuimad, una de las opciones más divertidas de networking en la capital.

Generalmente todas las cenas han sido más o menos temáticas, hemos tenido la edición siciliana, la rusa o vuelta al cole y el inolvidable #tratuimad de verano. En este caso, para celebrar tan magna fecha decidimos dar un paso más y la jornada se dividió en dos partes, comida y cena (cierto partido de fútbol llamado Clásico no tuvo nada o casi nada que ver).

En la comida pudimos disfrutar de los grandes éxitos de Camela mientras recordábamos los grandes momentos de las cenas (y recuperamos a Saul, que vino a la segunda y no había vuelto). Después algunos repetimos en la cena, algo más concurrida, a la que asistieron traductores e intérpretes de fuera de Madrid, como Javi Mallo y Rocío Orovengua desde Salamanca y Lluís Cavallé como representante de Barcelona.

Ojala se mantenga la tradición con fuerza y muchas visitas de compañeros de trabajo de otras ciudades en 2012, por lo pronto, me gustaría desear mucha suerte a la convocatoria del #tratuigrad, el 16 de diciembre en Granada. Como ha dicho Julia Gómez, ya somos familia (de traductores e intérpretes)