miércoles, 22 de junio de 2011

Tengo una reunión, ¿qué me pongo?

¿Qué me pongo para ir a una interpretación? 
Esto es algo de lo que ya he hablado en el blog, pero hoy quiero tocar este tema desde otro punto de vista, el de los asistentes a la reuniones.

Normalmente, a nosotros nos repiten que es necesario ser sobrios, no destacar, no llevar nada llamativo, ni colores fuertes, ni mega estampados. Las chicas deberíamos olvidar esos pendientes de aro gigantes que compramos después de ver un vídeo de Jennifer Lopez y dejar para los fines de semana las lacas de uñas flúor que tanto se llevan este verano. En tema calzado sabemos que cuanto más cómodo mejor, yo soy fan de las bailarinas pero sé que los tacones quedan bien siempre que no sean de aguja (por eso de no perder el uso de los pies a la mitad de la jornada). Lo que sí está claro es que las chanclas son para la playa o la piscina, no para las cabinas (aunque dentro la temperatura llegue a límites que asustarían al Krakatoa).

Esas normas básicas (y de sentido común) nos las enseñan en clase y las aplicamos en el trabajo sin siquiera pensarlo dos veces pero de repente te llevas sorpresas con los asistentes o público de la conferencia. Por ejemplo, hoy desde mi cabina (ese horno de fundición al que llamo hogar desde hace unos días) pude maravillarme de la etiqueta en el vestir de los asistentes a las conferencias. Está muy claro que a ellos no se les informa sobre lo que se puede y lo que no se debe llevar en una reunión medianamente seria. Teníamos de todo: tacones con brilli-brilli propios de una boda, mujeres con bañadores y faldas de flores, vestidos con estampados de animales salvajes....antes de que alguien piense mal, la respuesta es no, no era ese tipo de reunión, más bien todo lo contrario.
El mejor es uno de los asistentes al que ya fiché el primer día porque es el heredero secreto de Superman. Es capaz de quitarse el traje (totalmente formal y adecuado al evento) y ponerse el bañador para disfrutar de la piscina del hotel en menos de 5 minutos. En cuanto apago el micrófono desaparece y antes de que salga de la cabina ya le veo por el pasillo con el bañador y la toalla al hombro. 

Los asistentes tienen muchas ventajas que nosotros no tenemos. Está claro que a ellos no les pagan por ir (bueno, en algunas conferencias sí y en otras pagan ellos), pero pueden ir vestidos como quieran (dentro de unos límites) y sobre todo puede hacerse los suecos. ¿Qué quiero decir con eso? Otro de los asistentes ha conseguido alegrarme una ponencia complicada. El ponente se hizo un poco de lío al explicar un tema, en lugar de ir al grano se fue liando cada vez más, perdiendo el interés del público (y de los intérpretes). Al final, se extendió tanto que la jornada terminó un poco más tarde (complicando el horario piscina). Como no lograba dar por finalizada su ponencia, uno de los asistentes, oriundo del país que lleva años torturándonos con Ikea y las canciones de Abba, optó por la solución más ingeniosa que he visto en mucho tiempo: sacó el móvil (desde cabina se pudo apreciar que estaba apagado) y fingió que le estaban llamando. Muy serio se pegó el móvil apagado a la oreja y salió rápidamente de la sala. Sobra decir que ya no regresó. Seguramente estaba haciendo largos en la piscina. Pero por fin he entendido la frase "hacerse el sueco".

martes, 21 de junio de 2011

¿Sabe qué aspecto tiene mi premio?

He estado pensando en el título que debería tener esta entrada y tenía varios porque el día de hoy ha sido positivo, estresante y divertido (todo en uno).
Hoy por fin he terminado con la odisea del examen CELI4. Tengo pensado escribir una breve entrada sobre el examen por si alguien tiene pensado presentarse y no sabe muy bien en qué consiste. Es básicamente un examen de italiano muy, muy pero que muy largo. La parte escrita me pareció eterna y eso que estoy curada de espanto con el examen del Traductor Jurado del MAEC.
Al salir del Instituto Italiano de Cultura me tocó correr (literalmente y como una posesa) por la calle Mayor porque tenía que llegar a la sala de la Comunidad de Madrid en Álcala 31 para la entrega de premios de Photoespaña 2011. Tuve ayuda, no diré más pero sin la colaboración de una compañera intérprete habría llegado muy tarde y bastante más nerviosa.
En la entrega de premios solo me tocó interpretar al ganador del premio Photoespaña 2011, el fotógrafo alemán Thomas Ruff. Casualidades de la vida su exposición se puede visitar en la sala Álcala 31, así que además de recibir el premio pudo proponer una visita por su obra. No está mal. Lo curioso es que este hombre que de entrada parece muy frío y germánico tiene un sentido del humor de lo más peculiar. Es muy gracioso la verdad pero te sorprende precisamente por ese aspecto tan....no sé, tranquilo.

Después de la entrega del premio Bartolomé Ros a Chema Madoz (que presentó con mucho acierto Rosa Ros) le tocó el turno a Thomas Ruff. Por no variar me tocó micrófono de mano (y yo con una falda sin bolsillos). Ya había hecho un par de pruebas con el micrófono por seguridad y menos mal que el fotógrafo habló poco porque el chisme pesaba y no era precisamente cómodo para tomar notas. Ruff habló rápido y con un acento particular. Dio las gracias sobre todo porque no se esperaba el premio, puesto que habían pasado veinte años desde el último premio que había recibido. Cuando le preguntaron qué elementos compartían las obras de Madoz con las suyas, Ruff me miró y luego respondió tan tranquilo que realmente muy pocos porque para empezar Madoz era español y él alemán. Finalmente y para concluir con su agradecimiento preguntó si alguien sabía cómo era su premio porque aún no lo había visto y en la entrega de premios no se lo habían "entregado".
La prensa se quedó perpleja unos segundos, por lo que Ruff me miró de nuevo y me tocó explicarlo. ¿Qué es una entrega de premios sin premios físicos?
Durante las entrevistas con los medios, la prensa le preguntó un poco por la exposición en la que muestra los retratos de sus amigos en 1984 y él se encogió de hombros y aseguró que tampoco se acordaba mucho de su motivación. Pero cuando le tocó hablar de su nuevo proyecto la cosa cambió. Ahora fotografía planetas, Marte y Saturno. Según Ruff, Marte es un buen sitio para un fotógrafo.
Menos mal que quedan espacios para el arte.
Hablando de arte, ahora que estamos ya en verano tengo que recomendar una heladería en Madrid, la Heladería del Teatro, en la calle Príncipe (muy cerca de Álcala 31). Es preciosa, los helados son naturales y de los buenos buenos (dulce de leche con cheesecake), variedad y encima tienen un cartel fuera que dice: "Helados fantabulosos". Es imposible decir que no a algo fantabuloso.

Y con esta entrega se termina el festival Photoespaña 2011 para mi, al menos como intérprete. Ya tengo ganas de ver que nos deparará el 2012.

sábado, 11 de junio de 2011

OpenPhoto Cuenca y el AVE fantasma

Este es con toda seguridad uno de los títulos más extraños de todo el blog (por ahora) pero es que el mundo está lleno de particularidades y cuando sales de casa para trabajar como intérprete descubres que es verdad que cuanto más trabaje la organización de un evento para que todo salga perfecto más se esforzará la Ley de Murphy en complicar las cosas.
Ayer nos tocaba la última tanda de inauguraciones de Photoespaña 2011, es una de las partes que más me gusta porque es OpenPhoto y requiere que nos desplacemos a Cuenca. El casco histórico de esta ciudad es magnífico, así que si no habéis tenido la oportunidad de visitar esta ciudad os lo recomiendo.

En años anteriores la organización fletaba un par de autobuses para prensa, "staff", servidora e invitados. Este año optaron por aprovechar el AVE para ahorrar tiempo y para que todos fuéramos más cómodos, pero el dichoso tren rápido nos tenía reservada una sorpresa. Cuando ya estábamos en el andén nos comunicaron que había una avería en la vía y dos horas más tarde seguíamos en Atocha. La organización contrató un autobús y salimos de la estación y justo en ese momento nos llamaron, Renfe nos permitía viajar en un tren (no AVE) que nos dejaría en Cuenca. Carrera de vuelta al andén (con los cuadernos, artistas, miembros de las embajadas), vamos un espectáculo que aunaba deporte y cultura (algún ministerio debería habernos dado una subvención por eso). Lo mejor fue subir al tren y que la señorita (¿azafata?) del tren ni corta ni perezosa asegurase que no estaba 100% segura de que el tren parase en Cuenca pero que no nos preocupásemos.

Después de planificar lo que haríamos en Valencia si finalmente no paraba en Cuenca, el tren nos dejó en la estación Fernando Zobel. De ahí corriendo a las exposiciones. Este año se concentran todas en dos sedes. La visita tuvo que ser rápida (por culpa del retraso del tren) pero para los interesados os resumo un poco las que más me han llamado la atención:
En la Fundación Antonio Pérez se pueden visitar las siguientes exposiciones:
- Jean-Christophe Vilain (Francia) con Dyptique. El artista estaba muy emocionado por la oportunidad de exponer en la enorme sala y su obra se divide en dos series que mezclan imágenes que en teoría no tienen relación pero esa es la cuestión, el espectador debe buscar las relaciones, si es que la hay. Una de las series muestra fotos y cuadros de perros combinadas con fotos de arañas de cristal. La otra series es aún más chocante, son imágenes de una mujer que yo juraría que es una de las presentadoras de noticias de Telemadrid y fotos de perros (tampoco veo mucho la tele así que si vais echadle un ojo y me decís si he acertado).
- Un mundo audaz. Es una exposición de varios fotógrafos austriacos. Tiene un poco de todo, no sabría qué destacar. Más que nada porque a esas alturas las fuerzas flaqueaban y escuché que habían sacado pinchos en la terraza y el cerebro dejó de funcionar de forma normal. En esa sala no necesitaban interpretación y claro, el hambre es el hambre (los intérpretes no somos máquinas).

En la Fundación Antonio Saura hay unas exposiciones muy interesantes:
- El diario de la República de Kameraphoto que representa en imágenes los cien años de república en Portugal. Me encantó, quizás también porque el comisario la explicaba con un gran sentido del humor. Cada vez me gusta más Portugal. Por ejemplo, al lado de los servicios tienen imágenes que representan los cambios de las imágenes tradicionales de lo que es "femenino" y "masculino". Al lado del servicio de las señoras hay una foto de una chica tan delgada y con el pelo corto que resulta andrógina. Junto al de los caballeros nos encontramos la imagen de esta "señorita de la noche" que se afeita cada mañana.
Y luego para terminar con la exposición y la evolución de Portugal durante estos cien años han incluido la foto de rigor del que todos sabíamos que faltaba: Cristiano Ronaldo. Y esta imagen tiene truco (no todo tiene que ser lo que parece, sería demasiado aburrido).
De entrada te sorprende el sitio donde la han puesto, al lado del extintor (¿será por si saltan chispas?)

Luego te acercas y compruebas que en realidad es una foto de un cartel publicitario de cartón. No es una foto de Ronaldo. El comisario explicó que él tenía que estar en la muestra pero que era demasiado caro pagar para que posase, sale muy costoso. En realidad no es solo por ese motivo, el artista quería expresar muchas cosas con este juego y el comisario considera que es mejor que el público llegue a sus propias conclusiones después de ver toda la exposición.

En la planta de calle hay una exposición sobre la trashumancia y las noches estrelladas en el campo. Son imágenes luminosas con un montaje especial, el uso de la iluminación crea un efecto en las imágenes que da la impresión de que puedes ver crepitar las hogueras de los pastores.

En la planta de arriba hay una exposición muy interesante, la de Rimaldas Viksraitis de Lituania, que muestra a la gente de un pueblo rural en un país en expansión y como esta gente que pertenece a un mundo que desaparece empieza a dar la impresión de no ser de este siglo. Llama la atención la cantidad de desnudos en las fotos, alguien comento: ¿en Lituania

A mi esta imagen me dice muchas cosas pero me encantaría saber qué opináis.





domingo, 5 de junio de 2011

Las tiendas cerradas en Bucarest y las mujeres en Portugal

El jueves pasado fue la tercera jornada con Photoespaña en Madrid, ahora ya solo me queda la rueda de prensa  en la inauguración de OpenPhoto en Cuenca. Este año no vamos en autobús, PHE11 se ha modernizado y vamos en el AVE, con lo que se perderán tradiciones tan divertidas como comer bocadillos con la prensa por el camino pero ganaremos en rapidez y comodidad (no se puede tener todo).

Del último tramo de exposiciones que he podido ver hay algunas cosas que me gustaría recomendar. Empezamos la jornada en el Instituto Cervantes con una rueda de prensa enteramente en castellano, como de costumbre pedí permiso a la gente del Instituto para montar mi English-Speaking Corner al fondo y cuando llegaron las cámaras de televisión y vieron ese espacio les pareció el sitio perfecto. De modo que me tocó interpretar en susurro entre las cámaras y medio agachada porque la salita se llenó y tenía gente que no quería oír la interpretación detrás de mi. Pero tome nota de todo para luego poder resumir lo básico a los miembros de la prensa extranjera que huyeron de esa esquina incómoda y luego volvieron a buscarme al final de la rueda de prensa para enterarse de algo.

La exposición que se puede ver en esta sala es una de las más duras que he visto expuestas en el Cervantes. Todos los años se pueden obras de artistas de diferentes países latinoamericanos, generalmente con una temática más o menos similar pero en este caso es como si las comisarias hubieran decidido subir el volumen de la exposición un poco más de lo habitual. Las imágenes que se muestran de Venezuela son muy difíciles de ver, uno de los fotógrafos muestra la dureza de las morgues populares y el vacío en los rostros de los familiares que van a identificar a sus desaparecidos. El tema es el Peso y la Ligereza, que alude a que la exposición nos da con una maza de vez en cuando y luego nos ofrece obras de instantes de tranquilidad como las mujeres menonitas en Méjico o el pueblo onírico de otra de las artistas que sacó fotos de un pueblo que huye de la modernidad y se refugia en un pasado inexistente en una cápsula del tiempo, protegido de ese mundo exterior en el que los presos venezolanos se tienen que coser la boca para que no les maten.

No he hecho fotos de esta exposición porque me pareció especialmente dura.

La siguiente parada era el Museo de la Ciudad y la temática era la ciudad de Bucarest. Yo no soy una experta pero sí que me gustó una cosa, el vídeo que se puede ver al final de la exposición, es un proyecto de Mircea Nicolae. Este artista rumano prepara intervenciones para denunciar cosas de un modo genial. La serie que se puede ver es una selección de su proyecto en el que denuncia que Bucarest está lleno de tiendas vacías (closed shops), abandonadas y que la ciudad está en un estado muy similar al de estas tiendas. Por eso hace cosas como entrar en una de esas tiendas y montar un escaparate con la ropa que su ex dejó en su casa al largarse. La tienda parecía recobrar la vida pero duró poco porque la policía entró y limpió la tienda. Tiene otras intervenciones urbanas geniales como cuando denuncia el estado lamentable de un edificio estatal, para demostrar la ridiculez de lo que pasa con el edificio extrae uno de los adornos en forma de flor de la pared y lo mete en una caja y lo envía por correo ordinario a Kirguistán (ya, yo también me pregunto si no había un sitio con un nombre más difícil de escribir). Luego nos cuenta en el vídeo que el paquete fue retenido en Rusia y finalmente devuelto a Bucarest. Cada intervención es mejor que la anterior, si pasáis por este museo subid a la exposición aunque solo sea por este vídeo y si no estáis en Madrid echadle un vistazo a su blog, hay una intervención en Venecia que me ha encantado. Cuenta que al estar en la ciudad del amor se sintió muy solo, no tenía nadie a quien dar besos y con quien salir en las fotos, por eso al ver un cartel en blanco donde iban a poner el nombre de una calle, él decidió dejar un mensaje copiando a la perfección el estilo de estas señales. El mensaje en rumano era: "All by Myself" (Blog de Mircea Nicolae)


Después de este interesante vídeo llegamos a la última parada de la semana: Matadero Madrid. Aquí hay tres exposiciones abiertas al público. La primera está en la sala Abierto X Obras, se llama "Hombres Sentados". En esa sala el año pasado ya teníamos una instalación con vídeo y poca luz (la de las botas), pero es que este año la instalación tiene demasiado ruido y absolutamente nada de luz. Si tenéis claustrofobia o no os gusta la oscuridad, directamente no entréis en la sala. Causa un poco de angustia.


La segunda es "Bello Público" de Ajo, está expuesta en las paredes de la sala central del Matadero, al lado de la sala que se suele destinar al teatro. Son las fotografías sacadas desde la taquilla del teatro Alfil, todas con los nombres de los retratados (algunos son famosos y otros solo lo son para la taquillera-fotógrafa) pero me pareció un bonito gesto que a todos los trate igual, porque todos son público y tal y como va la cosa cualquiera que sepa apreciar la cultura y el arte se merece un mimo.


De la tercera exposición no tengo fotos, se trata de un vídeo de Susana da Sousa Dias en el que mujeres que estuvieron en la cárcel durante la dictadura de Antonio de Oliveira de Salazar en Portugal cuentan su historia mientras vemos las fotografías o retratos que hizo la policía de ellas. Algunas son muy jóvenes, otras no tanto, pero sus relatos son terribles. A pesar de la dureza de las historias, el vídeo mantiene siempre el mismo tipo de retratos, por lo que tienes que usar tu imaginación para entender lo que cuentan y eso es lo que realmente me pareció duro. No es un vídeo para ver cuando tienes un día tristón pero impresiona.


Y después de tanta exposición llegó el turno de la verdadera expresión del arte a mediodía: el canapeteo.



sábado, 4 de junio de 2011

La toma de notas en las ruedas de prensa

Una de las cosas que más interés genera en los alumnos en clase de interpretación es el tema de la toma de notas. La verdad es que mi primera profesora de interpretación puede matarme por lo que voy a decir pero, la realidad es que no soy muy fan del tradicional bloc de notas. Lo siento pero no me gusta, yo prefiero comprarme mini cuadernos con tapas duras (llenas de colorido) y con hojas de un papel sobre el que el bolígrafo se puede deslizar a toda velocidad. Me gustan las hojas casi cuadradas porque hago mi propia división de las notas y apenas uso ideogramas o símbolos porque me aclaro mejor con mis flechas, mis números y las 3 primeras letras de las palabras que necesito.

Tengo buena memoria (aunque a veces no lo parezca) y cuando estoy trabajando necesito solo pequeños puntos que me permitan anclar las ideas al papel y uso las flechas para conectarlos. Cada persona tiene sus trucos y manías a la hora de tomar notas, yo desde luego tengo un sistema muy personal pero que me funciona a la perfección, pierdo muy poca información (si es que pierdo algo) y no tengo ningún problema cuando un ponente se emociona y se olvida de mi presencia durante más minutos de lo habitual. Es mirar las hojas y tengo todo lo que necesito para trabajar.

Esta semana (como ya sabréis) he trabajado en las ruedas de prensa de Photoespaña 2011 y un fotógrafo ha sido muy amable y me ha hecho fotos mientras trabajaba, las fotos me encantan y además me ofrecen la oportunidad de explicar algunas de las "sorpresas" con las uno se encuentra en las consecutivas de este tipo. El fotógrafo en cuestión tiene un blog que os recomiendo si os gusta la fotografia y si encima estáis en Madrid pues os ofrece un resumen actualizado de la oferta cultural de esta ciudad:  Fotoblog

Primera modalidad de toma de notas en ruedas de prensa: sin atril.

- De pie, sin ningún apoyo y al lado del ponente (en esta caso el comisario general de PHE11 Gerardo Mosquera y el que hablaba Hou Hanru, comisario de la exposición del ICO). Por este motivo me gustan los cuadernos pequeños con tapa dura.

- Si el cuaderno no es muy grande ni pesado además me permite usar las manos al transmitir la información para que la interpretación sea un poco más dinámica. (Atención al momento grabadora. Es habitual cuando interpretas en este tipo de ruedas de prensa que algún periodista se quede siempre cerca del intérprete para grabar únicamente la interpretación.)


Segunda modalidad de toma de notas en ruedas de prensa: con atril o micrófono.

- Aquí no teníamos un atril pero sí un micrófono fijo (despliegue de medios pero se trata del Círculo de Bellas Artes). Lo normal sería permitir al intérprete aprovechar el atril para tomar las notas y luego el micrófono fijo para transmitir la información (en ocasiones así ha sido, pero en mi experiencia he de decir que las que menos). En esta ocasión, como es bastante habitual, me pasaron un micro de mano (mucho más incómodo y pesado) para que lo utilizase durante la interpretación. En principio no tiene dificultad alguna usar un chisme de estos pero tiene truco, porque hay que tenerlo "a mano" para interpretar mientras a la vez escribimos las notas y ahí es donde se complica la cosa. Normalmente en invierno llevo pantalones con bolsillos amplios para guardar ahí el micro mientras escribo, así puedo usarlo apenas termina de hablar el ponente. Pero el miércoles pasado tocaba la inauguración oficial del festival con la asistencia de la reina y además arrancaba la mañana con desayuno en la tienda Loewe, por lo que era día de ir con vestido y tuve que tomar las notas sin bolsillos:


Pero salió todo muy bien, aunque a este paso me va a salir chepa. 

viernes, 3 de junio de 2011

Desayuno en Loewe (con la prensa)

El miércoles 1 de junio fue mi segunda jornada trabajando con la prensa en Photoespaña 2011 y fue un día muy entretenido. La mañana arrancó con un desayuno en la tienda que tiene la firma de lujo Loewe en la calle Gran Vía. En la segunda planta de esta tienda hay una zona de exposición que han abierto al público en la que se pueden ver algunas de las fotos más conocidas del conocido como primer paparazzo, Ron Galella.
Aquí es donde se expone su fotografía favorita, la que hizo a Jackie Kennedy desde un taxi. La salita es todo glamour y las fotografías parecen estar como en casa.  

No hay nada que exprese mejor el lujo que una escalera rodeada de espejos con un gato plateado con cara de persona en la parte de arriba, ¿verdad?


Después del shock que me produjo el felino intenté ver las fotos sin ser arrollada por las cámaras y periodistas varios que miraban a los famosos mientras desayunaban mini croissants y bebían café al más puro estilo Holly Golightly. La cuestión del espacio (vital) se complicó aún más cuando apareció Ron Galella pero antes de eso pude ver las fotografías y aunque me gustaron muchas estas me parecieron las más interesantes:
- El momento "El Padrino". Me encanta la trilogía así que lógicamente esta foto me gustó. Pero es que si tenéis la oportunidad de verla (estará hasta julio en Loewe) mirad a Meryl Streep, que está detrás de Al Pacino y decidme si no os parece que ella da mucho más miedo con esa expresión de "acércate, que ya verás".


- David Bowie (un clásico)


 Y lo mejor es que han colocado una foto de Bianca Jagger al lado de esta foto de Mick Jagger y Jerry Hall y lo siento por la super modelo tejana pero Bianca Jagger gana por goleada.


Después de las dos entrevistas que hizo Ron Galella en la tienda tocaba ir a la rueda de prensa en Círculo de Bellas Artes. Parece una cosa fácil porque apenas hay distancia entre la tienda y la sala donde se realizaba la rueda de prensa pero la cosa se complicó porque al ser tan poco trayecto ningún taxi tuvo el detalle de llevarnos y el señor Galella fue muy amable, no se quejó por tener que caminar pero claro, no podía ir deprisa, él necesitaba ir a su ritmo. La verdad es que me pareció un hombre encantador, como iba despacio me iba dando conversación y me contó que le gustaba la Gran Vía, sobre todo porque le apasiona la arquitectura. Me dijo que le habría gustado ser arquitecto pero que nunca se lo planteó en serio porque odiaba las matemáticas (le acompaño en el sentimiento). Le preocupaba hacer esperar a la prensa pero me dijo que les compensaría y no defraudó. Tuvo una entrada triunfal con un "Ya he llegado" que no dejó a nadie indiferente.

La rueda de prensa fue muy bien y después de eso nos tocaba ir al Jardín Botánico. Era el día de la inauguración oficial con la presencia de Esperanza Aguirre, la ministra de cultura y la reina Sofía. Como el señor Galella ya había caminado bastante, nos subimos a un taxi con su asistente (también muy amable) y nos tocó el taxista más auténtico de toda la capital. Iba el hombre con su rosario en el espejo, la camisa desabrochada (el pecho lobo), no nos puso los grandes éxitos del Fary porque ese día no tocaba. Durante el trayecto Ron Galella no paró de hablar de su mujer (que no había podido acompañarle) y de lo mucho que le estaba gustando Madrid. Había dudado si valía la pena venir pero estaba encantado con la ciudad y con el recibimiento. Todo le parecía interesante (incluso nuestro "colourful" taxista). Cuando pasamos delante del Palace me preguntó si en ese hotel se alojaban famosos y cuando le dije que sí su asistente le señaló la mediana diciendo: "Ahí te esconderías tú para hacer fotos". Cuando le dije dónde estaba el Ritz y que allí solía alojarse George Clooney, el señor Galella me dijo entre risas que George Clooney le iba a interpretar a él en la película sobre su vida (si alguna vez hacían una).
Ya en el Botánico se fijó en que los voluntarios llevaban colgado un distintivo con su foto de Jack Nicholson sacando la lengua y le pareció un gran detalle. 
Cuando finalmente llegó la reina, los de seguridad de Casa Real le vieron con la cámara y le avisaron que no podía hacer fotos. Esto despertó al paparazzo que lleva dentro y se puso a buscar un sitio en el que ocultarse y desde el que pudiera hacer la foto robada pero era consciente de que no era el momento ni el lugar y contó que ya no era tan joven y temerario como cuando le metieron en la cárcel en México cuando le dieron una paliza por encargo de Richard Burton. Aún así después de hablar con Casa Real, la reina se enteró de que él quería hacerle una foto y le invitó a hacerla y le dijo que admiraba su trabajo (hizo feliz a un fotógrafo).