lunes, 21 de junio de 2010

El ICAM, la tarta de chocolate de Ghana y las rebajas

Un lunes completo y aún no ha jugado la selección, aunque se palpa en el ambiente el silencio que precede a la tormenta (tanto si ganan como si pierden) Al menos nosotros no tenemos que sufrir las vuvuzelas en vivo y en directo, aunque tengo la sospecha de mi vecino hooligan se ha hecho con una (la habrá comprado en ebay) y que hace 5 minutos estaba practicando mientras yo intentaba encontrarle el sentido a la cláusula del contrato que estoy traduciendo.

Esta mañana me han enviado al Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, en la calle Serrano, donde pude comprobar la evolución de las obras, ya tienen casi una acera terminada y lo siento, pero no acabo de entender esta manía de estrechar calles, con lo bonita y ancha que era Serrano y se nos va a quedar delgadita como Jorge Juan, vamos con cuerpo bikini.
Ya he trabajado antes en el ICAM y tiene sus propias cabinas, no hay que meterse en esas cajitas de tablones de madera que llaman cabinas portátiles, pero en este caso me cuesta decidir qué prefiero. El sonido es bueno, hay 3 cabinas y se ve bien la sala pero tiene sus puntos oscuros que paso a detallar:
- Está enmoquetada, vamos, forrada de arriba a abajo en un papel/tela/felpa/cosa que raspa  de color miel revenida que francamente me da algo de grima. Pero no es algo como para cogerle manía al sitio.
- Las cabinas están separadas entre sí por mamparas de cristal, lo que es muy útil si hay varios idiomas en sala, así no te lías con lo que dice el intérprete de francés o ruso. Pero si vas a trabajar con tu compañero, lo ideal es que estéis juntos, por eso de poder ayudar al otro. Al final nos encajamos como piezas del Tetris en una mini cabina, con los dos portátiles, las notas, diccionarios y mi bocadillo de chocolate, así que ya os podéis imaginar el nivel de comodidad.
- La luz parece sacada de una película de Saw, porque es más una tortura y un horno que una ayuda y no puedes regularla.
- Y sobre todo, la estrecha escalera de caracol que hay que subir y bajar para salir de ese gallinero de color miel. Yo que me paso la jornada moviéndome me he hecho unos 7 moratones nuevos.

Las mesas de la cabina eran tan pequeñas que era imposible apoyarse sin caer los diccionarios, notas o el propio micrófono, pongo fotos (siento la calidad nuevamente):

Esta es la mesa de la segunda cabina en el Caixaforum. 

Esta es la mesa de hoy (por si hay dudas, ese brazo no es mío):



Tonterías aparte, la conferencia de hoy ha sido muy interesante, los ponentes han sido encantadores, desde el primer momento han querido conocernos y ayudarnos a hacer bien nuestro trabajo. Los del ICAM son gente muy profesional y trabajar en sus cabinas (por muy retro que sean) es un placer, porque se esfuerzan en hacer que todo salga lo mejor posible y suelen respetar bien los tiempos y los descansos. 
Además, hoy también hemos podido disfrutar de un catering de comercio justo, de hecho, del mismo catering del jueves. Esta empresa ofrece café, té y chocolate de comercio justo pero también suele traer bizcocho, sándwiches de mermelada de fresa y la ya famosa "tarta de chocolate de Ghana". Digo que es famosa, porque en el coffee break del Caixaforum hubo tortas por pillar un trozo, servidora consiguió unas migajas pero estaban buenas y hoy me he comido 1 buen trozo (casi no entro luego en la mini cabina)

Al salir de la conferencia brillaba un sol esplendido en Serrano y las tiendas mostraban un letrero que personalmente me encanta: Rebajas. Algunas incluso pensaban en mi y ponían: Sales. (Qué detalle)

Este jueves tengo la entrega de premios de Photoespaña 2010 en el Matadero, tengo muchas ganas, solo ha pasado una semana desde que vi al equipo pero son tan majos y hay tan buen ambiente que les echo de menos. Ahora me toca decidir el modelito para el evento, se aceptan sugerencias.

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