viernes, 19 de diciembre de 2014

¿Más vale lo conocido que lo bueno por conocer?

Sé que el dicho es «más vale malo conocido que bueno por conocer», si es que ya lo decía Kylie Minogue en sus años mozos: mucho mejor el diablo que conoces (la letra de esa canción es un tema aparte para generar debates de horas si uno se molesta en prestarle atención).

Que no decaiga el ochenterismo
Pero, seamos un poco serios, ¿es eso cierto? ¿Tendríamos que aplicarlo también a la cabina?

Como ya he comentado en entradas anteriores, en consecutiva suelo trabajar sola, pero en cabina en cuanto el proyecto supera las 2 horas vas con otro intérprete y el concabinato es una de las mejores cosas que ofrece esta profesión.

Habrá alguno que se pregunte aquí: ¿qué es el concabinato?

concabinato.
(Del lat. concabinātus).
1. m. Relación puramente profesional entre dos o más intérpretes en un espacio reducido conocido vulgarmente como cabina.
2. m. El acto de compartir cabina y proyecto de interpretación con otro profesional. 


Advierto desde este instante que esta no es la definición del RAE, ni de ningún diccionario (puesto que no figura en los diccionarios que he consultado).

Esta es una definición fría, limitada, porque en realidad compartes mucho más tanto si todo sale bien como si las cosas se tuercen.

Con una persona con la que trabajas a gusto puedes hacer las cosas de manera más fácil. La mayoría de los intérpretes tenemos manías cuando entramos en cabina, nuestras rutinas al preparar los temas y con la edad a menudo estas se acentúan. Poder trabajar con una persona que es compatible con tus pequeñas manías ayuda. Aunque tampoco viene mal lo que siempre recomienda el intérprete de la moto: flexibilidad, calma y mucha paciencia. Ser generoso con el compañero solo da buenos resultados.

Si realmente formamos un equipo, todo resulta más sencillo: hacer la división del trabajo, echarnos un cable y servir de apoyo el uno al otro, etc.

En equipo


Si hay problemas es mejor hacerles frente con tu compañero o compañera y hay que tener en cuenta que la cabina siempre es un todo. Esto quiere decir que al cliente le da igual si es un intérprete o el otro el que no lo ha hecho del todo bien. Si uno falla, el cliente se queja del servicio en general, por lo que esa idea del intérprete excesivamente individualista y mal compañero es realmente poco práctica (si bien, me comentan que existir, existen).

Todo esto proviene de una pregunta que me ronda la mente desde verano. En agosto se celebró en Berlín el congreso anual del FIT (International Federation of Translators) y Twitter se llenó de información, opiniones, datos y comentarios de compañeros de todo el mundo. Tras una de las ponencias, varios plantearon esta cuestión: ¿Qué haces cuando te ofrecen trabajo?

- A) Insistes en interpretar con gente que conoces y con la que sabes que el concabinato funcionará para satisfacción del cliente
- B) Recomiendas a un compañero como si nada para ver si puedes compartir cabina con alguien conocido,
- C) Te arriesgas y dejas que el cliente, la agencia o el destino te empareje con un desconocido.

Si me lo permiten voy a añadir el punto C.1) ¿Investigarías al desconocido antes de dar el «sí, quiero» ?

Y por investigar me refiero a preguntar a compañeros de confianza si le conoce y cuál ha sido su experiencia.

Suelo hacer mucha consecutiva y en cabina casi siempre trabajo con gente a la que conozco bastante, me gustaría pensar que estoy abierta a nuevas aventuras, pero reconozco que la seguridad de saber que tengo a mi lado a alguien que saca el trabajo es una garantía nada desdeñable. Sin embargo, la mayoría de intérpretes que comentaron ese tuit me animaron a replantearme algunas cosas.

- ¿No limitas mucho tu red de contactos si solo trabajas con 4 o 5 personas?
- ¿No pierdes oportunidades futuras por miedo a lo desconocido?
- ¿No deberíamos lanzarnos a la piscina de vez en cuando?


Ahora que hay cascos para nadar,
veo las intepretaciones en remojo como opción futura

La respuesta a las preguntas planteadas parece obvia pero no lo es tanto. Si no arriesgas nunca, difícilmente vas a evolucionar. Nuevos compañeros suponen nuevos retos, también nuevas puertas a las que llamar y, quizás, hasta nuevos amigos.

Aún así, un compañero con el que hay confianza viene bien, porque hay momentos y trabajos en los que necesitas contar con un as bajo la manga. Cuidado, un buen concabinato no significa que los dos intérpretes sean #BFF (Best Friends Forever) y se dediquen en los descansos a hacerse trenzas el uno al otro. Son dos profesionales que trabajan en equipo y que se pueden complementar (en lo tocante a especialidades).

Ocasionalmente puedes salir de cabina con un amigo, puesto que son muchas horas, post-its, sudor y lágrimas en un espacio pequeño.

Lo que es muy curioso es tener que explicar el concabinato a alguien totalmente ajeno a la profesión.

Hace un año, el intérprete de la moto, harto de que lo mencionase, me compró el libro de Moderna de pueblo con dedicatoria. Fue todo un tema tener que explicarle que era eso de la compañera de cabina, creo que la idea no quedó del todo clara y que debió imaginarse que somos como una pareja de guardia civiles que hablan como cotorras sobre cómics dentro de una caja de madera.





lunes, 1 de diciembre de 2014

Interpreters around the world: Brazil

Brazil has grown a lot in recent years, Brazilians are everywhere these days in the business, academic, political and scientific arenas, so it should not come as a surprise when I say that Brazil and China are the names of the countries that keep on making an appearance during most of the interpreting projects I have worked in for the last three years.

Also, when I think about all the international events that have recently taken place in Brazil or that will be hosted by this country in the nearby future, the first thing that comes to mind is the magic word: interpreters.


Right now, I am full of questions about the market, the new opportunities and the training resources available in the country, and I know very little about these things. Therefore, if I want answers, the best thing I can do is to ask the experts:

Two professional interpreters: Richard Laver (PT and EN A; ES C) and Raquel Schaitza (PT A; EN B). They have been working in Brazil for 20+ years as freelancers and got gradually more involved with training in the last 3 years. They will shed some light on these topics and offer some information on good training opportunities for those colleagues who already work from Portuguese or those who are not quite there yet (the Portuguese "D") as well as the Brazilian interpreters that are looking to improve their skills.

Si quiere leer la entrevista en español solo tiene que pinchar aquí: Castellano

- First question, as usual, how and why did you decided to be an interpreter? Where did you received your training? How was the market in Brazil when you started? 

Raquel: 
If there are just a few training opportunities in a continental country like Brazil today, it was even more difficult 27 years ago in Curitiba where I live. So, I would say I started Nuremberg-style working for a Forestry Conference because my husband is a forester and the organizers knew I was a translator. Their obvious conclusion was that I could interpret simultaneously, too. Though I said I could not, they insisted their budget was too tight to fly professionals from Rio or São Paulo (so tight transmision was via a pirate radio station!) and would hire anyone ready to take the challenge. Well, I found another anyone, my good friend Patricia Tate who's now an AIIC interpreter based in Rio, we made our debut together and at least nobody booed! Initially I had no more than 10 days a year, but it gradually improved, I started my own interpretation firm and we were the only interpreters in our market for quite a few years. In the meantime and to this date, I've always looked for training opportunities to make for my lack of initial training. Also, this is the main reason why I started to train interpreters: I want them to learn in the classroom what it took me years to learn on the fly! I would have felt so much more confident if I had had formal training. Not to mention that trained interpreters tend to take the profession more seriously and this is good for them, for the colleagues, for the clients, for the market as a whole.

Richard:
My mother is an interpreter and partly because of that I never wanted to be an interpreter.  And when I started the market was at a boom due to the fact that many state-owned companies were being privatized and most of them had been purchased by foreign companies.  Those acquisitions led to many booth days.  I didn’t have any formal training but thanks to working with great interpreters, many days in a row when starting, I can say I fit the definition of on-the-job training.

- Now that we know a little bit more about you, what can you tell us about the evolution of the freelance market in the country in the last few years? Business between Brazil and the rest of the world has done nothing but grow in the last 5 years, that has to have an impact in our market. 

Raquel: 
Yes, it's a 99% freelance market really. Richard and I have different scenarios, but as for me, in the south of Brazil, the market grew a lot, but clients know very little about professional interpretation. Most are just like my first client ever almost 30 years ago who would hire anyone speaking two languages. And, of course, they want to pay as little as they possibly can. So, we have to work very hard on client education and the problem is not really working conditions, because they normally do not argue about booths, hours or having two interpreters. The problem is that they will easily find someone who speaks two languges and offers to do (supposedly) the same thing for 30% of what a professional will charge. It's hard to convince them it's NOT the same thing. So, one has to compete with both professionals and amateurs and this demands negotiating and business skills we sometimes lack! An interesting thing I noticed over the years is that we used to work for high profile international conferences mainly, but now there are many small meetings hiring interpreters. These are businesses that, in the past, would never bring a foreigner to train their employees, for example, but they now do. And I love working in this kind of scenario, where they actually need us and appreciate our work.

Richard:
Brazil has grown a lot recently and this is also reflected in the market and consequently in the number of interpreters.  Therefore, the total number of days is growing amongst a greater number of interpreters.  I think we also have the same problems seen in most markets of the world where clients are able to find much cheaper services provided by non-professional interpreters who have the language skills, but no formal training or very little experience.  As a significant number of Brazilians are not bilingual I do think that we are valued, but we could definitely help clients and people in general to understand the difference between professional and non-professional interpreters.

- We have already mentioned the international events a couple, the World's cup was last summer and the Olympic Games will be hosted in Rio in 2016. What can you tell us about these events? 

Raquel: 
I'll leave this one to Richard. He lives in Rio, worked for FIFA during the World Cup in July and is already working for events leading to the 2016 Olympics. My role is to try to offer more training opportunities so that we have more professional interpreters, instead of "foreign language speakers" eventually ready to work not only for the Olympics, but for any client needing interpretation in Brazil.

Richard:
 One year ago before the World Cup I was interviewed by a major Brazilian newspaper and I mentioned that I did not think that these major events would give us more work.  Very few interpreters worked for or during the World Cup because so many hotels and event organizers were so busy that, of course, few other events took place during the same period.
I believe that it will be very similar during, although in some other areas in Brazil the Games might not have the same impact they will have in Rio. So, unlike the World Cup, maybe other conferences will take place.

- Going back to one of my favourite topics: training. What you tell our readers about the training opportunities in Brazil right now? 

The most traditional programmes in Brazil are offered by the Catholic Universities in Rio and São Paulo, and they are both in the AIIC directory. Another program is offered by Associação Alumni, a private school. Apart from that there is a variety of other programs like Universidade Estácio de Sá, including short-term programs like ours.
Raquel offers a Basic Introduction to Conference Interpreting in Curitiba and the details for 2015 will soon be announced at www.versaobrasileira.com.
Richard and Raquel are offering the second edition of the Curitiba HITs, two high-intensity interpreting training programs. One is for novice Brazilian Portuguese Ainterpreters who are eager to get extra practice and serious feedback. The other is for our foreign Portuguese C colleagues who are increasingly more exposed to Brazilian Portuguese in the booth. Details are here: http://aiic.net/events/172/aiic-professional-development-course-portuguese-c-workshop-09-feb-2015. And, on top of that, we'll be offering another very short HIT just before the AIIC Addis Assembly. So, if you're planning to be there, this is an excellent opportunity!


Some novice interpreters in action in the booth at the Intensive Portuguese A Workshop, 
while others were getting ready to give peer feedback 


Experienced colleagues working from Portuguese C are observed by a
novice Portuguese A interpreter who learns from their
experience while she fills out the form used during the feedback sessions



- I usually ask the interpreters that share their experience with the readers to tell us about the type of interpreting they do most (consecutive, simultaneous) and the language pairs that the clients demand more in their cities.

Raquel: 
Personally, I like simultaneous better and work EN< >PT only. So that's what I do the most. We are a retour market, so I normally work both ways. Consecutive is a challenge because I never had proper training, so it becomes intermittent or "dialogue interpreting" more than consecutive comme il faut. Together with Daniele Fonseca, a colleague in São Paulo, Richard and I made an informal survey on interpretation in Brazil using social media and results showed that, by far, clients are in demand of PT/EN all over the country.

Richard:
PT/EN supposedly account for 90% of the market and most of it is simultaneous.  We are living in a dynamic and fast moving world and that is one of the reasons for clients to opt for the simultaneous mode.  Personally, I have no preference for one mode or the other, and quite often do consecutive as I work with live TV interviews.

- Richard and Raquel are both AIIC members, Richard is the current AIIC council member for region Brazil and works with novice interpreters in the VEGA Activities, can you tell us a bit more about what are these activities?

Richard:
Brazil is a huge country and the aforementioned survey leads us to believe there are approximately 500 interpreters and that most have not had any access to formal training.  Therefore, we decided that we had to create outreach activities to contact these interpreters and be able to tell them more about AIIC, about working conditions etc.  These VEGA Talks, organized in many different regions of Brazil have been attended by more than 500 students, novice interpreters and interpreters in general.  The growing interest in these talks over the years show that they all yearned for more information.

Richard giving a talk


- We have mentioned AIIC, but are there other professional associations in Brazil? Students always want to know where to go when they end their training and good associations are always helpful.

The only other association we have in Brazil is APIC, the Association of Professional Conference Interpreters. As it was founded by some colleagues based in São Paulo, the "P" initially referred to "paulista" which means "from the state of Sao Paulo" in Portuguese. As it grew and colleagues all over the country started to interact more, it changed its name and nature to shelter interpreters from all states. Many colleagues are both AIIC and APIC interpreters, but some belong to only one of the associations.

There is another association that unites translators and interpreters called ABRATES.


Our guest speaker at the Portuguese C Workshop 
talking about Brazilian art 


- Do you want to share any story or anecdote with the readers? 

Raquel: 
I always share the same story because if I survived this one, novice interpreters can expect to overcome all obstacles! The speaker said the first social project ever financed by Rotaract was the construction of public restrooms in New York. Please, don't ask me how, but I heard restaurants!!! I remember that for a split second I even thought "what does she mean ... as far as I know all restaurants are public", but I was stupid enough to say "restaurants" in Portuguese only to realize again a split second later she was talking about "restrooms". My boothmate couldn't believe her ears! Of course, I had to correct myself and some people in the audience started laughing. Well, the speaker stopped and asked what was so funny about Rotaract's social projects. I asked listeners to (please!) have an English speaker in the audience tell her that it was a mistake already corrected for which the interpreter apologized. All I wanted was for it to be over asap. She finally resumed her talk, but my Brazilian listeners left the room thinking I was totally insane because Brazilians who learn English tend to know the words "bathroom" or "toilet", but rarely "restroom". So most were left wondering how on Earth I could have mistaken one word for the other!

Richard:
I was once called to interpret at the Federal Police Station at Rio’s International Airport as some foreigners had been arrested for International Drug Trafficking.  The interviews were going ok, the traffickers were taken back to holding and the police officers all walked out to do other things.  At that point a police officer who had been on duty elsewhere – but who had heard that some foreigners had been arrested - walks in and sees me there alone and without handcuffs and starts shouting at me to lie on the floor etc.  Nothing I said convinced him I was just the interpreter until another of the officers came back in and half laughing at the situation and half worried explained to him I was “just” the interpreter.  He was very apologetic and all ended well and today I find it funny, but believe me, those were 2-3 minutes that lasted years!

Students, observers and instructors enjoying a caipirinha
 after the course (Raquel front right) 


domingo, 30 de noviembre de 2014

El síndrome de la cabina vacía

Lo sé, parezco un telediario en verano, me acabo de inventar un síndrome que no existe, pero es el nombre con el que he bautizado un sentimiento experimentado en varias ocasiones en los últimos meses.

¿Qué es? Pues todo esto tiene que ver con el concabinato o la ausencia del mismo. Según los estándares profesionales que explica la Asociación Internacional de Intérpretes de Conferencia (AIIC), en la interpretación simultánea es necesario tener una cabina para cada par de idiomas y en cada cabina debe trabajar un equipo de intérpretes compuesto por dos profesionales y, en ocasiones, incluso tres, con el fin de garantizar una cobertura adecuada y la calidad necesaria.

El lugar de trabajo

Los estándares AIIC también recomiendan contar con al menos dos intérpretes en consecutiva y en susurrada debido al agotamiento físico y mental que provoca el prolongado esfuerzo de concentración que requieren estas modalidades de interpretación.

Ahora bien, el mercado nos plantea una realidad que no siempre se adapta a las recomendaciones y que además varía de un país a otro y entre diversas ciudades.

En Madrid es bastante habitual que solo se contrate un intérprete para una jornada completa de consecutiva o de susurrada. El año pasado en el taller de consecutiva que se impartió durante el congreso de Asetrad, Tony Rosado comentó que en Estados Unidos en consecutiva sí suelen trabajar en pareja.

Consecutiva con público en La Central
 (mis cuadernos de notas no son muy estándar)

Me encanta la consecutiva y las ventajas que ofrece, pero trabajar un par de jornadas sola hace que mire el sofá de casa con mucho más cariño. Acabas agotada y se echa mucho de menos el poder tener a un compañero que te brinde apoyo y tiempo de descanso de tanto en tanto.

En simultánea muchas agencias aplican la norma de las dos horas. Es decir, si la cabina no dura más de dos horas contratan solo a un intérprete. Esto no siempre es así, pero sí hay agencias que calculan que si la interpretación dura menos de esas dos horas no es necesario contar con dos. En el momento que supera las dos horas se entiende que es necesario contratar un par de intérpretes.

Hasta aquí no he contado nada realmente nuevo. Lo que me ha animado a escribir esta entrada es una tendencia que ya surgió hace unos años pero que se mantiene: hacer cabinas selectivas o solitarias.

Nuevamente os preguntaréis: ¿de qué está hablando? Se trata de proyectos de interpretación en los que te ofrecen trabajar en un congreso sin compañero, en turnos que no superan las 2 horas, a pesar de que el congreso es de día completo como mínimo.

¿Cómo es eso posible? ¿Solo interpretas 2 horas y el congreso sigue sin interpretación después?

Más o menos es eso. Algunos organizadores por motivos de presupuesto o por el motivo que sea, calculan que aunque el congreso dure 7 horas, solo hay 2 o 3 ponentes extranjeros que no hablan español. Los ponen a todos en el mismo panel o en una mesa redonda, se interpreta ese panel y al terminar la parte de preguntas y respuestas, abandonas la cabina.


Cabina para uno
No hay ningún problema en teoría, hay casos en los que contar con solo un intérprete tiene lógica: por ejemplo las entrevistas o intervenciones en la televisión o radio no duran demasiado (muchas veces no llegan ni a 45 minutos).



Pero el síndrome de la cabina vacía tiene que ver con esas otras ocasiones en las que vas a interpretar el panel con ponentes extranjeros y luego te marchas, dejando a su suerte el resto de la jornada a 2-3 personas en la sala que no hablan español. Una vez, mientras me disponía a irme durante la pausa del café, se acercó el experto de Sudáfrica invitado a dar una charla para preguntar qué iba a hacer él si se iba la intérprete y se quedaba la cabina sola en espera de que el técnico pudiera desmontarla al final del día.

Entiendo que los presupuestos de un evento tienen limitaciones que los intérpretes no conocemos, sé que esta opción no es perfecta, aunque también comprendo que permite que se siga ofreciendo interpretación en muchos congresos que de lo contrario no podrían contratar el servicio o buscarían tarifas mucho más bajas. Aún así, cada vez que me toca una cabina selectiva (a este ponente se le interpreta y a este no), pienso en el ponente extranjero que se va a quedar solo ante el peligro en cuanto me marche.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Una tableta en cabina

Ya he publicado entradas en el pasado sobre algunas de las aplicaciones que uso en cabina e incluso sobre la posibilidad de hacer la toma de notas con la tableta pero sigo en fase de aprendizaje. Hay intérpretes que constantemente nos descubren nuevas opciones, vale la pena seguir en Twitter a gente tan interesante como el Intérprete de la Tableta (@TabTerp) y el pasado fin de semana durante la conferencia de la ATA en Chicago se habló mucho sobre herramientas para intérpretes.

Si sentís curiosidad aún se puede consultar lo dicho en Chicago buceando en el hashtag #ATA55. Una de las charlas que despertó mi curiosidad fue la de @allinportuguese, que habló de herramientas y juguetes para intérpretes y que gustó mucho por lo leído en las redes sociales.

El 18 de diciembre imparto un webinario para Asetrad junto con la fantástica Maya Busqué sobre la relación entre tabletas e intérpretes hoy en día y queremos añadir más información y no limitarnos únicamente a lo que ya utilizamos en cabina, en consecutiva y fuera de la cabina. Algunas de las aplicaciones que he comentado en el blog aparecerán pero me encantaría saber la respuesta a las siguientes preguntas para orientar mejor el webinario y seguir descubriendo opciones.

- ¿Trabajáis con tableta en cabina?
   · Si la respuesta es que sí:
     ¿Podéis contarnos si estáis contentos y si es algo que recomendaríais?
   · Si la respuesta es que no: ¿Motivos?

- Toma de notas con tableta: ¿Sí o no?

- ¿Cuál es la aplicación que más os gusta o mejor resultado os ha dado?


Yo daré respuesta a estas preguntas en el webinario y posteriormente aquí. Ahora mismo en el mercado hay gente que ha entrado ya en cabina con la tableta como herramienta de trabajo, compañeros que dieron el paso al netbook y no les ha compensado aún seguir avanzando y los que prefieren usar los diccionarios electrónicos que parecen calculadoras.

Para intérpretar realmente solo necesitas saber hacerlo, practicar, preparar el tema lo mejor posible y mantener la calma en cualquier circunstancia pero hay muchos "juguetes" que ayudan y es un poco lo que vamos a comentar con los asistentes al webinario.

Netbook, tableta, diccionario electrónico y post-its
en pacífica coexistencia

Nota: sé que en el programa han puesto mal mi apellido, pero encontraremos una app para arreglar eso.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Intérpretes por el mundo: Quito

La entrevista de hoy nos acerca a un país maravilloso: Ecuador.



Rocío Amorozo Coba, intérprete y traductora nos cuenta un poco su día a día en Quito y los pasos que la han llevado a ser intérprete de conferencias.





- ¿Cómo decidiste ser intérprete? ¿Cuál ha sido tu formación y el camino que has tenido que seguir para llegar a la cabina?



Me encanta esta pregunta, Aida, empecé a trabajar como intérprete en el 2006, año en el que me uní al grupo de traductores voluntarios, Babels, en el Foro Social Mundial en Caracas. Me llamó mucho la atención esta oportunidad de viajar como voluntaria para ayudar a otros a entenderse rompiendo las fronteras de las lenguas. Fue esta experiencia la que detonó todo este enamoramiento con la interpretación. A pesar de que ya trabajaba como traductora desde hacía algún tiempo, no me había animado a entrar en cabina.



Antes de esto, para contarte algo sobre mis antecedentes, realicé mis estudios universitarios en la Universidad Católica de Quito en la Facultad de Comunicación, Lingüística y Literatura, seguí una Licenciatura en Lenguas Aplicadas a los Intercambios Internacionales, hoy en día la carrera dio un giro y cambió su nombre a Licenciatura Multilingüe en Negocios e Intercambios Internacionales. Una de las ramas de la Licenciatura es la traducción y la interpretación de conferencias, a pesar de que la carrera abarca también otros ámbitos relacionados a las relaciones internacionales.



Al terminar la Licenciatura viajé a Bélgica y obtuve una Maestría en Estudios de Desarrollo en la Universidad Católica de Lovaina. En Bruselas viví 4 años y trabajé en una ONG que agrupa a varias organizaciones sociales de Europa cuya principal labor es la de hacer cabildeo frente a la Comisión Europea en busca de mejores políticas públicas a nivel social.



Cuando regresé a Ecuador, me enrolé en la misma universidad de la que me gradué, durante seis años tuve la suerte de impartir clases a estudiantes de la que había sido mi carrera, fui profesora de Políticas de Desarrollo Social y de Literatura Francesa.



He tenido la oportunidad de participar en varios talleres de interpretación en Buenos Aires, Bogotá y Quito. Hoy en día trabajo como freelance.



- Los idiomas son parte fundamental de nuestro trabajo, ¿cuáles son tus idiomas de trabajo?



Trabajo en inglés, francés y español. He tenido suerte con el aprendizaje de los idiomas, el inglés lo aprendí durante asignaciones de trabajo de mi papá a los Estados Unidos donde asistí a la escuela primaria. El francés lo aprendí en la Alianza Francesa de Quito, después durante un año de intercambio al sur de Francia al terminar mis estudios del colegio, y después lo pude perfeccionar durante los años que viví en Bélgica por estudios y trabajo.



- ¿Trabajas con todos estos idiomas? ¿Qué combinación te piden más?




Lastimosamente trabajo un 80% en inglés y solamente un 20% en francés. El inglés, como sabemos, es un idioma más universal, y muchas veces he visto que en reuniones dónde, por ejemplo hay participantes de Haití, (para quienes sería ideal tener una cabina francesa), los delegados se adaptan y usan el poco o mucho conocimiento de inglés que tengan.



Disfruto mucho el trabajo en inglés, pero cuando me convocan a una cabina en francés me entusiasmo mucho, le tengo un cariño muy especial a la lengua y a la cultura francesa, a veces siento que por falta de uso voy perdiendo un poquito de práctica.





- Ya que estamos en el tema, háblanos de tu trabajo, ¿qué tipo de temas interpretas? ¿Estás especializada en algún área? ¿Hay algo que se pida más?




Bueno, la verdad es que disfruto mucho de los temas sociales, son parte de mi formación y también me interesa mucho todo lo relativo al desarrollo social. Por mis estudios me encanta interpretar temas de cooperación internacional, comercio justo, educación, derechos humanos y salud pública. Pero también disfruto mucho de otros temas de los que puedo aprender como tecnología, hidrocarburos, manejo de aguas residuales, arquitectura o cine. Ya sabemos que como interpretes tenemos que mantener una mente amplia y conocer mucho de todo.

Con mi colega Pamela Vintimilla en un evento
sobre la Universidad del Futuro



- ¿Consecutiva o simultánea o las dos? ¿Qué es lo que más te piden?




Simultánea, definitivamente. En mi experiencia la consecutiva responde por lo general a una falta de presupuesto. La última consecutiva que hice fue frente a un auditorio de estudiantes universitarios escuchando a John Waters, el periodista irlandés. Un hombre fascinante, con una historia de vida muy interesante. Me gustó porque contaba sus anécdotas y experiencias y pude ponerle mi toque. Sin embargo, la consecutiva implica todo un conjunto de capacidades, concentración, toma de notas y memoria, en lo personal, a pesar de que es un reto interesante, siempre voy a preferir la simultánea.



- Cada vez veo más opciones de talleres de interpretación (de AIIC sobre todo) que se ofertan en distintos países de Latinoamérica, ¿crees que la oferta de formación actual es suficiente? ¿Qué crees que se podría hacer para mejorar esta formación?




Si no me equivoco, en mayo tuvimos en Quito el primer taller de interpretación AIIC de la historia, no creo que hayamos tenido una oportunidad como esta antes. Tuvo gran acogida entre los intérpretes e incluso dejó a varios colegas en lista de espera. Considero que es una gran oportunidad de proyectarnos y de aprender cómo funciona el mundo de la interpretación a nivel global. Por mi parte, me encantaría tener más talleres con formadores de intérpretes que tengan una experiencia a nivel de organismos internacionales en distintos ámbitos y continentes. Tomando en cuenta que en Ecuador no existe, por ahora una carrera de interpretación simultánea en ningún centro universitario, estas oportunidades de formación son muy bien recibidas. Espero que a ti, Aida, o a algunos de tus lectores expertos en formar intérpretes les resulte interesante esta opción de venir a nuestro país.
Recibiendo nuestros diplomas después del 
curso AIIC con Hans Werner Muhle, Mayo 2014



-¿Podrías contarnos un poco cómo es el intérprete en Quito? ¿Hay mucho trabajo? ¿Es un tipo de trabajo bien considerado y reconocido? ¿Eres una luchadora de tarifas como nos pasa al otro lado del charco?



Bueno, en Ecuador y particularmente en las ciudades de Quito y Guayaquil, hay bastante trabajo. El gobierno de nuestro país está emprendiendo muchos cambios a nivel económico, productivo y educativo, lo cual ha generado una gran demanda para nuestra profesión. Interpretamos a una gran cantidad de expertos que vienen a realizar consultorías, asesorar en grandes proyectos, a dictar charlas, llevar a cabo investigaciones, en fin. En estos proceso jugamos un rol muy importante cuando de comunicación efectiva se trata. El público en general empieza a conocer cada vez mejor nuestra profesión y a reconocerla.



En cuánto a los estándares y tarifas, en Ecuador tenemos a la ATIEC, la Asociación de Traductores e Intérpretes del Ecuador, de la cual he sido miembro desde el 2009, somos una asociación de profesionales de nuestra rama que ha agrupado a los traductores e intérpretes de nuestro país. Nuestro directorio ha aunado esfuerzos para mantener estándares de calidad, compromiso con la profesión, capacitación constante, y reglas claras del juego. A pesar de que dentro de la Asociación no regulamos el tema de tarifas, sí trabajamos para mantener estándares de calidad, saber que nuestras tarifas reflejan la seriedad de nuestro trabajo, nuestra formación y así evitar así el dumping profesional.





- Ahora, cuéntanos un poco sobre ti, una intérprete no solo se centra en el trabajo.



En mi vida personal, soy una feliz esposa y madre de cuatro lindos hijos de 13, 9, 5 y 2 años. Quienes llenan mi vida por completo. Es toda una aventura vivir con ellos, me encanta dedicarme a ayudarles a llevar a cabo sus actividades, cuidarlos y consentirlos.



El trabajar freelance me ofrece la maravillosa posibilidad de equilibrar mi vida personal y profesional. Disfruto mucho de mi trabajo tengo la maravillosa posibilidad de tener un par de días libres a la semana para organizar un paseo en bicicleta, hacer las compras del super con tranquilidad y sin apuro, ofrecerme como voluntaria para dar una charla en el colegio de los niños o tomar un café con mis amigas. También disfruto el poder dedicarme una temporada sólo a la traducción escrita para pasar más horas sin salir de mi casa. Así mismo me encantan las semanas intensas y muy ocupadas con horarios exigentes que me obligan a pasar horas frente al computador preparando glosarios y leyendo el material que usarán los presentadores. En este momento de mi vida, y aunque después de esas intensas jornadas llegue a mi casa y el trabajo continúe con los chicos, no me puedo quejar, esta es una combinación perfecta.





- ¿Consideras que las redes sociales pueden ser un aliado en nuestra profesión o no tienen un peso muy relevante?





Definitivamente sí. Pueden ser un aliado si las manejamos correctamente. Para nombrar un ejemplo Twitter o Facebook nos pueden informar sobre distintos eventos en los que podemos participar, o también un medio para promocionar nuestro trabajo o recibir recomendaciones. LinkedIn es otra gran herramienta para crear redes de profesionales y dar a conocer nuestra profesión y puede a su vez servirnos como una bolsa de trabajo.





- ¿Qué tema te ha gustado más interpretar o el proyecto del que te sientes más orgullosa?




Disfruto mucho de poder trabajar proyectos en los cuales nos podemos involucrar con la gente, me gusta mucho el trabajo de campo, el salir de la cabina y acompañar a visitar los lugares o personas de los que hemos estado hablando en los salones de conferencias. Me he sentido realizada de ver que una buena comunicación ha dado frutos para concretar un negocio o mejorar algún servicio. Hay muchos eventos en mi lista de preferidos, pero si podría mencionar dos serían: el trabajo que hice con Jean Houston, una pensadora y filósofa estadounidense que visitó nuestro país y se entrevistó con grupos de mujeres, indígenas y jóvenes. Y el acompañar a la cooperación japonesa a explorar posibilidades de cooperar en sectores de nuestra economía.



martes, 28 de octubre de 2014

Cuentos de terror y otras leyendas de cabinas

Da igual que Halloween sea una tradición importada, a mi me gusta y me ofrece la oportunidad ideal para sacar del armario esas historias de terror que pueblan mil cabinas. Os aviso, muchas de las frases que van a quedar aquí plasmadas os marcarán de por vida, seguid leyendo únicamente si tenéis una buena taza de té al lado o nervios de acero.

Vamos a hacer un repaso a las frases que un intérprete no quiere oír jamas en el trabajo porque generan escalofríos y a todos esos misterios ilógicos que suceden en el trabajo que si se entera Iker Jiménez nos dedica un programa:

- Como manda la tradición, lo suyo es empezar con los clásicos, con esas frases capaces de helar la sangre del profesional más experimentado, todos hemos tenido que lidiar con alguna o con varias:


  • "Los traductores suelen quejarse porque hablo muy rápido, veamos que hacen los que me han tocado hoy"
  • "Solo me quedan 5 minutos pero he preparado 70 diapositivas, de las que aún quedan unas 50, y en lugar de resumir, voy a leerlas todas a gran velocidad"
  • "Soy español y aprendí inglés en un curso por correspondencia durante las vacaciones de Semana Santa del año pasado pero me veo capacitado para dar esta charla altamente técnica y de una hora de duración completamente en spanglish"
  • "Hablo algo de español, que aprendí en el instituto de California, así que salpicaré mi charla en inglés con frases extremadamente coloquiales y mal pronunciadas que un intérprete nacido en España va a tener que buscar en Google mientras su compañero le pide el cambio"
  • "Me han dado un micro de mano para que pueda moverme por la sala pero puedo prometer y prometo que no hablaré directamente al micrófono más de 5 veces en toda la charla, para ayudar al intérprete a agudizar el oído y desarrollar poderes mutantes"
  • "Mi charla iba a tratar sobre los distintos pernos y mecanismos muy técnicos (pero mucho, de técnica de esa chunga) que permiten el cierre de las puertas del metro de la ciudad de Tokio, pero en lugar de eso y aunque le pasé las diapositivas al intérprete, he decidido que voy a hablar sobre la arquitectura de mi ciudad natal, Turín...."
  • "¿Descanso? Sé que llevas 4 horas de consecutiva pero, ¿quién ha dicho nada de descanso para comer?"
  • "Como soy un tío gracioso, voy a contar chistes guarros y francamente imposibles de traducir cada dos frases para ver qué hacen los intérpretes"
  • "¿Dos intérpretes? ¿Para qué quiero dos si total solo son 9 horitas de nada de conferencia de tema general?"
  • "No hay botón Mute"
  • "No, no hay cabina, ¿cómo que no puedes hacer simultánea sin cabina?"


- Si hay algo digno de estudio en el ámbito paranormal es el extraño atractivo que genera ese espacio prohibido que se encuentra delante del cristalito de la cabina del intérprete, esa zona que al parecer desprende feromonas y otras cosas del querer y hace que la gente se desmadre, pierda los papeles, abandone el juicio y el sentido común para colocarse ahí, en todo el medio, donde más molesta, aunque se lo digas. Es como el campo de fuerza de la Estrella de la Muerte y atrae a todo ser vivo incluso contra su voluntad (sobre todo contra la voluntad del intérprete que se queda sin ver un pimiento). A todo esto, el ponente, desconocedor de esta ley de la física cuántica, sigue tan tranquilo con su exposición, señalando cosas en la diapositiva sin tener idea de que su intérprete ha perdido por entero la opción de ver sus indicaciones.

Presiento la presencia de una cabina justo enfrente
- La lucha imposible que tenemos que batallar casi en cada proyecto para demostrar que no pedimos el material para: (a) molestar, (b) vender secretos a Rusia, (c) ¿puedo pedir el comodín del público? o (d) liar porros con las diapos.
Es necesario seguir con la lucha pero hay días en los que las respuestas que recibes te dejan temblando.

- El surrealismo es posible, siempre. No os extrañe demasiado si un día recibís una llamada de un cliente potencial que ha encontrado tu perfil en LinkedIn (por poner un ejemplo) y quiere saber si eres la persona que está buscando. Hasta ahí, todo parece bastante normal, asumes que te va a preguntar por tu formación, experiencia, campos de especialización, disponibilidad para las fechas en cuestión y la tarifa, pero no...

[Extracto de la conversación]
- ¿Puedo pedirle que me hable en inglés? Es para estar seguro de que lo domina.
- Llevo casi 10 años trabajando como intérprete del y al inglés pero, bueno, si tiene dudas, no pasa nada. ¿Qué quiere que le cuente en inglés?
- Pues hable del tiempo que hace hoy.
- It's sunny...blah, blah, blah...[así 5 minutos]
- Muy bien, me ha encantado, no he entendido una palabra, porque yo no hablo inglés pero todo sonaba muy bien.

- La percepción que tiene a veces el público de la cabina y de sus habitantes no deja de sorprenderme. He visto cosas, como dirían en los programas de medianoche. Desde mujeres que entran como almas poseídas preguntando si eso es el aseo. No señora, esta cajita tiene ventanas, si fuera el baño tendríamos un serio problema de intimidad. Hasta mi favorito, un hombre que sufrió casi una embolia en una charla y tuvo que parar al ponente porque no sabía a ciencia cierta si el Translator System estaba encendido.

- ¿No se escucha la traducción en los cascos?
-Sí, eso sí, pero no se ha encendido ninguna lucecita roja encima de la cabina.

En el fondo, nos queda mucho camino por recorrer si queremos informar de forma clara y precisa sobre nuestra profesión. En una búsqueda rápida vi que en Estados Unidos existe la más amplia selección de disfraces sexy de cualquier profesión u objeto para estas fechas pero no hay un intérprete ni una cabina sexy (eso casi es algo positivo).

Aunque las cabinas tienen un largo historial de disfraces. Todos hemos oído hablar de ese cliente que quería meter la cabina en el aseo o montarla en el cuarto de los trastos para que no quedase fea en medio de la sala del congreso. Algunos intérpretes al trabajar con infoport se han visto castigados tras un biombo o un helecho para así quedar más mimetizados con la sala. En cierto modo, somos maestros del disfraz.

Recientemente, me tocó interpretar en un congreso de vampiros y uno de los ponentes se dedica a hacer colmillos de manera profesional, pero cuando le dije que quería unos él no tenía claro si sería muy práctico que una intérprete tuviese colmillos de vampiro:





martes, 14 de octubre de 2014

A translation workshop in Tarazona

I love sci-fi novels and, therefore, I am a great fan of good sci-fi translators, because it is thanks to their hard work that I was able to discover some of the books that I loved during my childhood.
Last week, Manuel de los Reyes, one of these translators, talked in Barcelona about his experience, you can still read some of the main ideas he shared on Twitter (#APTIC_CF).

Last summer, he was one of the  trainers in Tarazona. I told one of my former students about this workshop, as I know that Nina Pantelic shares my love for sci-fi and fantasy. In return for my recommendation, she has sent this great chronicle about her experience.


Reflection Upon a Translation Workshop in Tarazona


As the leaves start falling along with the temperature I often think fondly on a few days of intense translating this past July. Perhaps I should back up a bit.

It all began a few months back when I messaged my former interpretation professor via social media about something completely unrelated. She mentioned a translators’ workshop which was to be held in a couple of weeks, and which she thought I might be interested in. I indeed was-the price was right, accommodation for participants was taken into consideration, the location was Tarazona-a beautiful village I had passed through briefly a while back and which I had been meaning to visit again. Finally, one of the hosts was the Casa del Traductor, of which I had only ever heard in passing, whose name was stamped onto various publications I had gone through while studying translation, but knew precious little about, apart from the fact that it was located about an hour away from my new home in Zaragoza.

Tarazona


The date to sign up had just passed, but with the help of the staff at Casa del Traductor and especially the main organizers, Ace Traductores, I was ultimately able to join up as the 14th and final member in what was to become four days of frenetic translation and making friends. In the days leading up to the workshop we were in constant contact with each other and with Ana Mata, corresponding on transportation organization, as well as the division of roommates and translation groups. As participants, we were to be split evenly into two groups, each led by two professional translators. We were allowed the option between the two-Gema Rovira and Manuel de los Reyes-and as both were excellent, I chose the latter based on my former professor’s suggestion.



We all arrived on Sunday evening, with several of us meeting each other briefly, before we were dropped off to the Tarazona Seminario-a beautiful, old, enormous building still in use, and where we had three daily meals included in our board.
The following morning we officially introduced ourselves over breakfast-some had met the previous evening, others knew each other already, yet most of us were complete strangers at the beginning. We ranged from first year university students to newly-minted translators to seasoned professionals who had been working as such for a decade to those whose lives had taken them down a different path before eventually finding their passion in translation. Most were Spanish-from all over Spain-but a couple of us were from other countries, which I admit was comforting, as I knew I would not be the only one translating into a language that wasn’t my mother tongue-I’d just have to work that much harder.

Transport was arranged to pick us up and drop us off from the Seminario to the Casa del Traductor, although some of us would eventually prefer the brisk 25 minute walk, and would often stay in Tarazona proper for lunch and dinner to check out the local fare.



The next few days would be intense, with a morning and an afternoon session. The first morning we were welcomed to the beautiful new Casa del Traductor-a renovated, three-story building which includes workrooms, a library, a large hall with glass doors that open onto a long balcony with bird’s-eye views of the village, and at the very top, private residences for future translators’ workshops, which at the time were still in the final phase of construction. After an introduction of the staff and organization, we went straight to work.

Each of the two groups was given a packet of pages corresponding to the texts we would be translating over the next few days. We were then subdivided into groups of two-at times, three, as we were an uneven number, and spent the next few days with our laptops, dictionaries and brains on fire. My group in particular had six individual yet interrelated short stories, which we worked on a couple at a time. Manuel gave us the background on the writer to allow us to enter into her mindset and get a feel for her style of writing. We also analyzed the structure of the stories in their online interactive format, as this was another resource we had access to. I feel that my partner in translation and I were lucky to hit it off immediately, and spent the next few days working more or less in harmony. We continued working on those stories and having other groups edit our translations in the afternoon over the next few days until we finished. Editing each other’s translations was something else we had to learn to work on, since we were delegated a new partner, and sometimes one of us would be looking at a translation from the group, which had been assigned texts we were unfamiliar with. This way, however, we got to know other peoples’ styles, and had access to what the other group was working on in the mornings, as that is when we would often be so engrossed in our own work that we would rarely coincide with half of our fellow participants.

Our afternoons were equally busy-we were given a crash course on how the world of editing works-how to submit a suggestion for a translation, how a layout works, who all the important players are and to what extent you, as a translator, are able to influence the final cut. On two occasions we even had the privilege of listening to people who work in the publishing business speak-one Spanish, one American-and ask them questions afterward. Our final afternoon we were able to see a mock-up of what the layout of our potential translations would look like, including blurbs on the authors themselves that we had all put together.

Learning about Granta magazine


This isn’t to say that it was all work and no play. One of our fellow participants was able to arrange a guided tour of the beautiful cathedral Tarazona is famous for, and gave us a tour of the town itself. The entire group had lunch together on our third day, and most of us also met up outside the workshop setting, getting to know each other and our teachers not just as translators, but as friends. Our closing ceremony on Thursday was bittersweet, as the days had been intensive, yet fruitful. We promised to stay in touch, and indeed we mainly have.




Upon reflection, sometimes the best experiences come about as complete accidents. Had I not messaged my former professor, I never would have found out about the workshop, and I would be that much poorer in terms of contacts gained, knowledge acquired and friendships made. If someone were to ask me whether I would repeat the workshop, I would unhesitatingly say yes. And this time around, I would be the first to sign up.

[All photos belong to Elisa María Castillo]